

Description of I- 20. Alquimia
Programa Agartha. Introducción a la Ciencia Sagrada. Módulo I. Acápite 20. Alquimia. Grabado por el Ateneo del Agartha.
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20. ALQUIMIA. LOS CUATRO ELEMENTOS.
Es conocida la división en cuatro elementos que la Antigüedad Greco-Romana estableció en sus cosmogonías. Como nuestros lectores saben, ellos son fuego, aire, agua y tierra, y se encuentran presentes en tal o cual proporción en todo aquello que consideramos como materia. De hecho, estos elementos forman una cadena o serie sucesiva, ya que el fuego se equipara al principio vital que el aire transporta y el agua difunde, hasta concretarse en tierra.
Hay, asimismo, distintas relaciones entre estos elementos, al punto de que la serie puede alterar su orden, incluso invertirlo. Y así vemos que la tierra, equiparada a lo sólido, hielo, puede licuarse, para luego evaporarse y transformarse en aire, hálito vital, emanado directamente del fuego, elemento radiante, verdadero agente creacional, mediante su doble manifestación, luz y calor.
Debes apuntar que estos elementos encuentran en su ronda un denominador común al que ellos se refieren y que es su esencia de la que dependen. Ese elemento misterioso del cual los principios radiante, aéreo, fluídico y compacto dependen, ya que es su origen perpetuo, y que a su vez lo sintetiza, es llamado por los alquimistas quinta esencia.
De hecho, el fuego es su primer representante, ya que toda acción cocinada en el atanor o crátera, tanto del macro como del microcosmos, necesita de su participación, capaz de generar y también de destruir, a veces completamente, por lo que un uso atinado y sobre todo regulado de este elemento, es imprescindible en cualquier operación alquímica, ya que todas ellas, divididas en dos grandes temas, disolver y coagular, se efectúan a partir de la cantidad de fuego, luz y calor, utilizada o no en diferentes procedimientos transmutatorios.
Va de suyo que estos elementos a los que nos referimos no son estrictamente materiales, sino símbolos de principios universales y no sustancias concretas tomadas en sentido literal.
Debemos aclarar que esto mismo es válido para los siete metales, identificados con los siete planetas astrológicos con que la alquimia trabaja, ya que tanto el hierro como el mercurio, etc., exceden los límites de su designación con respecto a lo que ordinariamente se entiende por estas nomenclaturas, fuego, aire, agua, tierra. También se suele combinar a menudo los tres principios alquímicos, azufre, mercurio y sal, con los cuatro elementos y de diversa forma, en aritmosofía esto se expresa así, 3 más 4 igual a 7, 3 por 4 igual a 12.
Resulta obvio que esta formulación está ligada a la simbología astrológica y por lo tanto, también a ritmos y ciclos que asimismo obedecen a principios universales.




















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