

Description of Manuel Vilas: Islandia
Entrevista de Manuel Pedraz a Manuel Vilas sobre su novela “Islandia” (Destino)
La novela cuenta la historia de amor que se rompe cuando el protagonista escucha que la que ha sido su pareja en los últimos once años le dice: “Ya no estoy enamorada de ti”. La ruptura no impide que ambos realicen un viaje a Islandia programado desde tiempo atrás. Ese viaje se convierte en testigo de la mutación de un gran amor hasta convertirse en amistad inquebrantable, en el que ambos comprenden que el amor ha cambiado de forma. Manuel Vilas reconoce que es una novela autobiográfica y que “nace del mismo lugar profundo desde el que escribí Ordesa”
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Historias de papel. Premio Nacional de Fomento de la Lectura.
Abril o Nunca, de Manuel Vilar. Así comienza la novela. El narrador está viviendo un desgarro, que es que le acaban de decir que ya no estoy enamorada de ti, su mujer. Y está viviendo un hundimiento personal. Está en el AVE, precisamente en el AVE Sevilla-Madrid.
Y ve que la gente, pues claro, el mundo no se detiene, la gente sigue haciendo sus cosas, es feliz, el lado se están riendo, dos matrimonios, la gente va a tomar café, pero él está paralizado y sufriendo. Y entonces ve que el mundo sigue y él está hundido. Casi es amenazante porque te viene a decir que algo has hecho mal tú.
Si tú estás así y la gente no lo está, la gente está disfrutando de la vida y tú no, a lo mejor es que la culpa es tuya.
Minutos escuchamos a Manuel Vilas leernos precisamente las primeras líneas de su novela en las que nos encontramos a ese protagonista digamos que un poco cabreado con el mundo porque está viajando en el ave y está viendo como el personal sigue riendo disfrutando en definitiva viviendo tranquilamente pese a que él se encuentra sumido en una amarga tristeza tras escuchar Eso que considera tan terrible de ya no estoy enamorado de ti.
Y al mosqueo por comprobar que lo que para él es tan importante en su vida no parece tener ni la más mínima importancia para el resto de los humanos, suma la responsabilidad acompañada de cierto reproche que le provoca el reconcome de no poder dejar de pensar que seguramente la culpa ha sido suya, porque no ha sabido cuidar ese amor que para él lo era todo.
Ese es el inicio de Islandia, la novela que Manuel Vila reconoce tan personal, tan autobiográfica y tan nacida del mismo lugar profundo, así lo expresa literalmente Keordesa, en la que parte de una experiencia personal, su divorcio con la que durante más de 11 años fue su pareja, para construir una ficción, en eso también insiste, ficción, aunque cargada de evidentes dosis de realidad, con la que cuentan el viaje que la pareja protagonista, varios meses después de haber acordado su separación, emprende a Islandia, el crucero lo habían contratado con una agencia justo un día antes de la decisión de divorciarse, viaje en el que van comprobando cómo el amor poco a poco se transforma en otra cosa, quizás hasta más duradera.
Se transforma en amistad. Van a Islandia ya no como marido y mujer, sino como amigos. Van a un país desconocido, porque ninguno de los dos había estado en Islandia, y desconocido también en lo emocional, porque lo que acaban encontrando en Islandia es una solución a su ruptura, que es decir, ahora vamos a vivir en el país de la amistad y a ese país de la amistad le vamos a llamar Islandia.
Tú y yo no vamos a dejar de ser amigos, no vamos a seguir siendo marido y mujer porque el enamoramiento ha desaparecido, la ilusión del amor ha desaparecido, pero el amor sigue. Esa ilusión ha desaparecido, pero nos seguimos queriendo como amigos. Y a esa utopía se le llama en la novela Islandia. Ese es quizás el planteamiento más destacado que Vilas hace en su novela.
Que tras años de convivencia, de amor, de compañía y de todo lo que suele acompañar a una relación placentera con una persona a la que has querido y que te ha querido, todo eso no se puede perder por un mal divorcio, por una separación en la que el odio, el egoísmo o simplemente la insensatez se imponga a la cordura.




















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