
nº 531. ¿Qué manda y qué prohíbe el décimo mandamiento?
Description of nº 531. ¿Qué manda y qué prohíbe el décimo mandamiento?
Mons. Munilla desarrolla de forma breve este nuevo punto del Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica.
531. ¿Qué manda y qué prohíbe el décimo mandamiento?
2534-2540
2551-2554
Este mandamiento, que complementa al precedente, exige una actitud interior de respeto en relación con la propiedad ajena, y prohíbe la avaricia, el deseo desordenado de los bienes de otros y la envidia, que consiste en la tristeza experimentada ante los bienes del prójimo y en el deseo desordenado de apropiarse de los mismos.
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Número quinientos treinta y uno y con el comenzamos el décimo y última mandamiento no códice los bienes ajenos este número quinientos treinta y uno pregunta que manda y que prohibe el décimo mandamiento este mandamiento que completa al precedente exige una actitud interior de resto peto en relación con la propiedad ajena y prohíbe la avaricia el deseo desordenado de los bienes de otros y la envidia que consiste en la tristeza experimentada ante los bienes del prójimo y el deseo desordenado de apropiarse de los mismos por una parte este décimo mandamiento tiene una relación con el séptimo mandamiento séptimo mandamiento dicen no robadas y el décimo mandamiento dice no codicia horas los bienes ajenos es como el séptimo mandamiento de las obras lo que decimos mandamientos a los deseos luego fijaros que dice este mandamiento que complementa al precedente complementa al de no consentidas pensamientos mi deseo sin puros quizás os ha llamado la atención es a esa expresión en qué sentido lo complementa en que son dos tipos de con copia existencia que están muy los dos son pecados de deseo pecados de dejarse arrastrar por la instancia la primera carta de juan capítulo segundo versículo dieciséis decía no dice porque lo que hay en el mundo la con copia licencia de la carne y la con copia existencia de los ojos y la arrogancia del dinero sólo procede del padre fijaros que habla de la con copia existencia de la carne y luego la concurrencia de los ojos a que se refiere por la convergencia de la carne la entendemos más fácil no es lo que hemos explicado el noveno mandamiento dejarlos arrastrar por los deseos y puros pero que es que es la instancia del ojo bueno pues dicho así popularmente es eso que veo eso que quiero es dejarse arrastrar por por el deseo de ver unos bienes y ya desear los no pretender tener todo lo que uno ve que parece que en eso podemos llegar a ser insaciables parece que uno se queda siempre corto ver una cosas en capricho con ella otro capricho otro capricho la concurrencia de los ojos dice si éste la existencia de la carne que es la del noveno mandamiento existiera con competencia de los ojos que es la del décimo mandamiento entendido los ojos en este sentido el sentido de eso que veo eso que quiero obviamente hay un legítimo existe también un legítimo derecho de que uno de unos viernes que son buenos para él pero existe un deseo distorsionado que si insaciable y que además comienza a tener el bien de los demás como opositor del mío ya no busco únicamente mi bien sino que bien está en competencia con el bien de los demás el catecismo romano que es una versión del catecismo muy popular ponía un ejemplo que no me resisto en compartirlo no que dice habla de los comerciantes que desean la escasez hola carestía de las mercancías que ven con tristeza que no son los únicos en comprar y vender pues de lo contrario podrían vender más caro y comprar a precio más bajo los que decían que sus semejantes estén en la miseria para lucrarse vendiendo eres o comprando les los médicos que desean tener enfermos dice a ver si se enferma más gente y tengo más clientes no los abogados que anhelan que haya más causas y procesos y numerosa haber pues aquí ya tenemos un problema no porque uno está ya no está buscando su bien está buscando su mal lo dice a ver si a ver si bien una carestía de las mercancías y todo se encarece y entonces yo puedo yo puedo estoy casi deseando el mal para john hacerme están tan fácil no que esa corrupción del corazón se produzca se produzca y entonces es un deseo desordenado deseos desordenado en el que la avaricia sea apropiado de nosotros el tener el tener acaba acaba siendo pues una algo distorsionados un deseo desordenado que distorsiona todas las relaciones humanas con los demás avaricia la avaricia pues está referida a un tener aún tener de una manera desmedida pasando por encima de lo que sea necesario y la envidia que aquí se habla de la avaricia y y la envidia















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