
El periodismo no puede ser otro que revolucionario

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Katiuska Blanco estuvo muy cerca de nuestro Fidel. Sobre la vigencia de su pensamiento en torno al periodismo, la unidad y el pensamiento crítico conversó este diario con la destacada periodista y escritora.
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Más Que Papel, un podcast de Juventud Rebelde para abordar los debates que trascienden en Cuba.
Más Que Papel surgió en el formato tradicional relacionado con la radio.
Sin embargo, en Juventud Rebelde estamos inaugurando una nueva etapa, ahora en video y en las principales plataformas digitales.
Y para relanzar nuestro podcast, hemos aprovechado el espacio que nos brindó el primer festival internacional Gran Mas Rebelde, donde invitamos a personalidades de la política, la cultura y el periodismo.
Acompáñenos en estos capítulos iniciales, donde podrá conocer de temas que le preocupan a usted y a todos nosotros.
Para nosotros es un honor tener en Más Que Papel a Katyusha Blanco.
Gracias.
Bienvenida.
Gracias.
La obra de Katyusha incuestionablemente es vital en la historia de este país, porque ella estuvo muy cercana a nuestros fideles.
Y Katyusha, hoy por la mañana, aquí en el festival, primer festival internacional Gran Mas Rebelde, tuvimos el panel Fidel en la prensa.
Yo quisiera que usted le trasladara un poco a nuestros televidentes, nuestros oyentes, qué experiencia significó este panel en el marco del festival.
Bueno, realmente primero fue una oportunidad maravillosa para traer las historias de muchos periodistas que pudieron presenciar las capacidades en el nuestro oficio de Fidel.
En el diálogo con ellos, en la preparación de los materiales, en la manera de enfocar los asuntos, en darse cuenta desde el inicio de la importancia que tenía el oficio de la palabra, como lo llamó García Márquez, García Márquez es un trabajo maravilloso, que escribió sobre Fidel y sobre su capacidad de discursar y de hablar, de convencer.
Y es que en la raíz de todo esto está también la idea del comandante de que el periodismo, no puede ser otro que el periodismo revolucionario, porque él hace el periodismo, trabaja dentro de las letras precisamente para difundir, para explicar, para razonar, porque como yo decía por la mañana, él estaba convencido de que la sociedad socialista, que es una sociedad emancipada, que se supone, es una sociedad en la cual las personas deben ser partícipes y protagonistas de las transformaciones.
Y eso es lo posible si las personas tienen conocimiento, si las personas tienen una convicción profunda, porque de lo que se trata es también de desafiar, como él mismo dijo en el concepto de revolución, poderosas fuerzas, internas y externas, que pueden llevar a que los que desarrollamos esas luchas tengamos que hacer grandes sacrificios.
Eso solo se puede hacer desde la conciencia política, desde la conciencia revolucionaria, desde la información, de los asuntos, del conocimiento profundo de la realidad.
Y ello era lo que él propiciaba con su ejercicio periodístico, que de alguna manera es también su ejercicio de luchador, de combatiente, porque no podemos separar una cosa de la otra.
Cuando, por ejemplo, desarrolla su alegato La Historia en el Sombrerá, que fue la segunda oportunidad en que Fidel hizo su propia defensa, la primera había sido ante un tribunal de urgencia en la antigua provincia de Las Villas, en Santa Clara.
Lo hace no solo con el propósito de denunciar, sino que lo hace también para que haya un conocimiento mayor y una comprensión de por qué van a la lucha, cuáles son las razones de hacer todo lo que se propusieron, qué propósitos, qué perspectivas tenían los revolucionarios en ese momento pensando en atacar en Moncada, por ejemplo.
Otra cuestión de la que pudiéramos decir que estaba muy relacionada con su deseo de expresión, de comunicación, era también el hecho de que esa comunicación y esa expresión fuera a las esencias, no se tornara repetitiva, no fuera algo en lo que al final una idea se vaciara de contenido y se repitiera mecánicamente.
Por ejemplo, una vez yo recuerdo mucho que me preguntó, ¿qué piensas tú del ataque al cuartel Moncada? Y casi prácticamente cuando yo empezaba a balbucear la respuesta, él me dice, no me vayas a decir que fue el motor chiquito, que yo andaré el grande.
Esa expresión es una expresión de él que tiene detrás toda una explicación política.
















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