
2020: récord de suicidios en España
Con el inicio de la pandemia, hace ya más de un año y medio, el número de suicidios en España se ha disparado. El año 2020 nos ha dejado cifras devastadoras. Cifras que asustan. 3941 personas se quitaron la vida, porque decidieron que ya no podían seguir en este mundo. Vidas, con situaciones muy concretas y personales que se han ido a causa de la pesadumbre, el hastío, la desesperanza… 11 personas se suicidan al día en nuestro país, es decir, una cada dos horas y cuarto. Son datos tan demoledores como preocupantes, ya que desde 1906, no se alcanzan registros tan elevados. Sin duda ha sido un año para olvidar y también para hacer análisis y comprobar qué está fallando. Solo en 2020 han muerto 270 personas más que el año anterior, por esta causa. O lo que es lo mismo se ha experimentado un ascenso del 7,4%. Hablamos de la primera causa de muerte no natural en España. Un problema que afecta a todo tipo de núcleos poblacionales, de todas las edades. Incluso los menores de 15 años, hasta 14 de ellos se suicidaron durante el 2020. La pandemia podría haber tenido un efecto directo sobre este asunto. La crisis sanitaria activó los factores de riesgo que ya conocíamos. Por tanto, la Covid no genera el suicidio, sino que se considera un factor más que potencia al resto. Las experiencias propias e investigaciones colectivas del Es el psicólogo clínico Miguel Guerrero, revelan que han aumentado los trastornos mentales, la depresión, la ansiedad, el insomnio… Y también han empeorado los trastornos mentales graves debido a las barreras asistenciales, como la caída de la presencialidad o la no buena telemedicina. El sistema sanitario no ha tenido la capacidad de dar una respuesta eficaz a estos problemas. No se han invertido los recursos suficientes en Atención Primaria y Salud Mental, para hacer frente a este escollo social. Según datos del Observatorio del Suicidio en España, por cada suicidio consumado se calculan otros 20 intentos. Además, entre el 5 y el 10 % de españoles con ideación suicida en algún momento de su vida. Es momento de actuar, de no quedarse con los brazos cruzados. Aún estamos a tiempo, pero el sistema sanitario tiene que ofrecer posibilidades reales y efectivas. Se necesita la aprobación de planes estatales y políticas de prevención, para atajar un problema de dimensiones vitales.
Con el inicio de la pandemia, hace ya más de un año y medio, el número de suicidios en España se ha disparado. El año 2020 nos ha dejado cifras devastadoras. Cifras que asustan. 3941 personas se quitaron la vida, porque decidieron que ya no podían seguir en este mundo. Vidas, con situaciones muy concretas y personales que se han ido a causa de la pesadumbre, el hastío, la desesperanza… 11 personas se suicidan al día en nuestro país, es decir, una cada dos horas y cuarto. Son datos tan demoledores como preocupantes, ya que desde 1906, no se alcanzan registros tan elevados. Sin duda ha sido un año para olvidar y también para hacer análisis y comprobar qué está fallando. Solo en 2020 han muerto 270 personas más que el año anterior, por esta causa. O lo que es lo mismo se ha experimentado un ascenso del 7,4%. Hablamos de la primera causa de muerte no natural en España. Un problema que afecta a todo tipo de núcleos poblacionales, de todas las edades. Incluso los menores de 15 años, hasta 14 de ellos se suicidaron durante el 2020. La pandemia podría haber tenido un efecto directo sobre este asunto. La crisis sanitaria activó los factores de riesgo que ya conocíamos. Por tanto, la Covid no genera el suicidio, sino que se considera un factor más que potencia al resto. Las experiencias propias e investigaciones colectivas del Es el psicólogo clínico Miguel Guerrero, revelan que han aumentado los trastornos mentales, la depresión, la ansiedad, el insomnio… Y también han empeorado los trastornos mentales graves debido a las barreras asistenciales, como la caída de la presencialidad o la no buena telemedicina. El sistema sanitario no ha tenido la capacidad de dar una respuesta eficaz a estos problemas. No se han invertido los recursos suficientes en Atención Primaria y Salud Mental, para hacer frente a este escollo social. Según datos del Observatorio del Suicidio en España, por cada suicidio consumado se calculan otros 20 intentos. Además, entre el 5 y el 10 % de españoles con ideación suicida en algún momento de su vida. Es momento de actuar, de no quedarse con los brazos cruzados. Aún estamos a tiempo, pero el sistema sanitario tiene que ofrecer posibilidades reales y efectivas. Se necesita la aprobación de planes estatales y políticas de prevención, para atajar un problema de dimensiones vitales.




