
bajo la superficie
bajo la superficie volvió..., que está traducido, dice que la voz es el punto de conjunción entre la carne y el sentido. Fantástico. La vibración singular de la voz. El sentimiento de confianza total en esta singularidad. Y el sentido. Y el significado. El significado nace desde esta vinculación a la singularidad contextual, carnal, erótica de la voz. ¿Qué pasa cuando se forma una generación que aprende más palabras por una máquina que por la voz de la madre? Es la raíz de lo que llamamos precariedad. Es el hecho de que el sentido se va desplazando del territorio vibracional, singular, erótico de la voz hacia la dimensión fría, binaria de la funcionalidad. Esa es agua porque funcionalmente tengo que saber eso, para beber, bla-bla-blá, bla-bla-blá. Bueno, la formación maquínica del lenguaje es una relación esencialmente funcional, tienes que saber que eso significa eso, porque es la sola manera de recibir una respuesta. En la relación con la voz no hay univocidad de la interpretación, tú puedes no comprender muy bien, no importa, la próxima vez entenderás mejor, o puede ser que nunca entenderás, pero te produce un efecto de otra… el malentendido, es una buena cosa tal vez, es el exceso, es el enriquecimiento del campo lingüístico, pero en la dimensión binaria, no: si no entiendes no se pasa nada, si no entiendes, pierdes. En la dimensión comunicacional. Eso es la precariedad.
bajo la superficie volvió..., que está traducido, dice que la voz es el punto de conjunción entre la carne y el sentido. Fantástico. La vibración singular de la voz. El sentimiento de confianza total en esta singularidad. Y el sentido. Y el significado. El significado nace desde esta vinculación a la singularidad contextual, carnal, erótica de la voz. ¿Qué pasa cuando se forma una generación que aprende más palabras por una máquina que por la voz de la madre? Es la raíz de lo que llamamos precariedad. Es el hecho de que el sentido se va desplazando del territorio vibracional, singular, erótico de la voz hacia la dimensión fría, binaria de la funcionalidad. Esa es agua porque funcionalmente tengo que saber eso, para beber, bla-bla-blá, bla-bla-blá. Bueno, la formación maquínica del lenguaje es una relación esencialmente funcional, tienes que saber que eso significa eso, porque es la sola manera de recibir una respuesta. En la relación con la voz no hay univocidad de la interpretación, tú puedes no comprender muy bien, no importa, la próxima vez entenderás mejor, o puede ser que nunca entenderás, pero te produce un efecto de otra… el malentendido, es una buena cosa tal vez, es el exceso, es el enriquecimiento del campo lingüístico, pero en la dimensión binaria, no: si no entiendes no se pasa nada, si no entiendes, pierdes. En la dimensión comunicacional. Eso es la precariedad.





