
La biblioteca de los muertos
Esta novela es de Glenn Cooper.
Nació en el año 1953 en Estados Unidos y, después del instituto, estudió Arte y Arqueología en Harvard. Pero lo más espectacular es que, después de graduarse Magna Cum Laude, decidió que no había tenido suficiente y se matriculó (y graduó) en la escuela de Medicina en otra universidad. ¿Menudo curriculum verdad? La verdad es que viéndolo así (sobre todo la parte de arqueología) se entiende bastante bien el cómo y por qué ha escrito este libro, La Biblioteca de los Muertos. Dedicó su residencia a las enfermedades infecciosas, y luego pasó a trabajar para varias compañías farmacéuticas ayudando en el desarrollo de nuevos antibióticos.
Con todo esto, nuestro amigo Glenn Cooper tuvo tiempo de ponerse a escribir. Según palabras suyas, siempre ha utilizado la escritura para poder equilibrar su parte científica y su parte creativa.
Antes de continuar debo decir que, aunque la novela es autoconclusiva, es la primera parte de una trilogía:
La Biblioteca de los Muertos
El Libro de las Almas
La Hora de la Verdad
Pero, como la historia de La Biblioteca de los Muertos queda cerrada, os recomiendo que al menos lo leáis y decidáis vosotros mismos si merecerá la pena compraros los otros dos o no.
Análisis
¿Interesante no? Esta novela es una novela policíaca muy poco al uso. Bueno, si, el protagonista (Will Piper), es el típico agente especial del FBI venido a menos, alcohólico y desganado por tantos años de servicio. Con un historial brillante, pero un final de carrera bastante gris. Y por si fuera poco le encasquetan a la novata del equipo para trabajar con él.
Vale, eso sí es típico. Pero la extraña historia del asesino en serie y los métodos poco ortodoxos utilizados por el señor Piper tienen una fluidez excelente que hace que podamos leer este libro en muy pocos días de lectura.
A esto hay que añadir la historia paralela ambientada en una abadía del siglo VIII, con sus extraños descubrimientos y contándonos el origen de la Biblioteca de los Muertos.
Todo ello aderezado con un área 51 que no es lo que parece.
En total tres tramas muy bien entremezcladas, con unos cuantos giros inesperados y una narrativa muy agradable de leer.
Esta novela es de Glenn Cooper.
Nació en el año 1953 en Estados Unidos y, después del instituto, estudió Arte y Arqueología en Harvard. Pero lo más espectacular es que, después de graduarse Magna Cum Laude, decidió que no había tenido suficiente y se matriculó (y graduó) en la escuela de Medicina en otra universidad. ¿Menudo curriculum verdad? La verdad es que viéndolo así (sobre todo la parte de arqueología) se entiende bastante bien el cómo y por qué ha escrito este libro, La Biblioteca de los Muertos. Dedicó su residencia a las enfermedades infecciosas, y luego pasó a trabajar para varias compañías farmacéuticas ayudando en el desarrollo de nuevos antibióticos.
Con todo esto, nuestro amigo Glenn Cooper tuvo tiempo de ponerse a escribir. Según palabras suyas, siempre ha utilizado la escritura para poder equilibrar su parte científica y su parte creativa.
Antes de continuar debo decir que, aunque la novela es autoconclusiva, es la primera parte de una trilogía:
La Biblioteca de los Muertos
El Libro de las Almas
La Hora de la Verdad
Pero, como la historia de La Biblioteca de los Muertos queda cerrada, os recomiendo que al menos lo leáis y decidáis vosotros mismos si merecerá la pena compraros los otros dos o no.
Análisis
¿Interesante no? Esta novela es una novela policíaca muy poco al uso. Bueno, si, el protagonista (Will Piper), es el típico agente especial del FBI venido a menos, alcohólico y desganado por tantos años de servicio. Con un historial brillante, pero un final de carrera bastante gris. Y por si fuera poco le encasquetan a la novata del equipo para trabajar con él.
Vale, eso sí es típico. Pero la extraña historia del asesino en serie y los métodos poco ortodoxos utilizados por el señor Piper tienen una fluidez excelente que hace que podamos leer este libro en muy pocos días de lectura.
A esto hay que añadir la historia paralela ambientada en una abadía del siglo VIII, con sus extraños descubrimientos y contándonos el origen de la Biblioteca de los Muertos.
Todo ello aderezado con un área 51 que no es lo que parece.
En total tres tramas muy bien entremezcladas, con unos cuantos giros inesperados y una narrativa muy agradable de leer.



