TRANSCRIPCIÓN_RICARDO COLMENERO
A: ¡Bienvenidos a ‘Dándole a la lengua’, presentando a: Ricardo Colmenero!
Buenos días, buenas tardes y buenas noches a todos y todas, y bienvenidos, un día más, al mejor podcast de lingüística de toda Euroasia, ‘Dándole a la lengua’. Hoy, programa especial, programa de gala, tenemos de invitado al señor Ricardo Colmenero, ¡bienvenido al programa!
R: - Muchas gracias a ustedes por haberme invitado.
A: Bienvenido. Eh, pues… Comencemos con las preguntas. La primera pregunta que queríamos hacerle era: ¿Qué importancia le da a los idiomas en su profesión?
R: Bueno, yo soy profesor de Historia en la Universidad, y francamente no creo que solamente sea importante en mi profesión, sino prácticamente en cualquier faceta a día de hoy. Los idiomas, vivimos en un mundo global y, en ese sentido, pues cuantos más idiomas conozcas más abierto estarás al mundo. Vivimos en un mundo abierto, en un mundo donde las posibilidades son casi infinitas.
A: Totalmente, totalmente.
R: Y entonces el dominio mayor o menor de un idioma te permite conocer esa cultura y te permite también poder sumergirte en la realidad de una zona lingüística.
A: Sí, sí, efectivamente. Y, pues, hablando de ese globalismo, del que has mencionado, ¿usted cree que el globalismo va a como eliminar, o incluso matar idiomas más pequeños como el catalán o el euskera, porque van a llegar idiomas más grandes, o de países con mucha más importancia, como Estados Unidos o China, que vayan a ir eliminándolos lentamente?
R: Bueno, yo soy optimista en este sentido porque, aunque si bien es cierto que hay como unas lenguas francas, por decirlo de algún modo, que son las que tienen un uso muy práctico, porque las hablan un grupo numeroso de personas, como puede ser el chino, el inglés, el francés…
A: Incluso el alemán.
R: Incluso el alemán podríamos decir también, sí. Eh, las lenguas minoritarias tienen su hueco, y tienen también su número de personas que las están aprendiendo. Aquí en Madrid hay un, al lado de la librería Blanquerna, que es una librería de libros en catalán, y está llevada por la ‘Generalitat’. Allí se hacen cursos de catalán, por ejemplo, o en la Etxea de Madrid cursos de euskera, donde la gente se apunta y donde tienen un éxito bastante notable.
A:Sí, sí, hay hueco para todo, realmente.
R: Exactamente, y además, yo creo que está ese nivel de lengua franca o lengua de uso para un gran público y luego están esas lenguas, que has llamado ‘minoritarias’, pero que bueno, que en realidad hablan más gente de la que creemos.
A: Es verdad, es verdad, es sorprendente la cantidad de gente que habla este tipo de idiomas. Pero ¿usted cree que, en un futuro, puede que no muy cercano, o incluso sí, la gente hable más de un solo idioma? En general, como el 70% de la población, hable, yo qué sé, su lengua natal y el inglés, su lengua natal y el chino.
R: Eso depende también un poco de las políticas educativas y como vayan evolucionando, a día de hoy, cada vez es mayor el dominio de la lengua inglesa.
A: Sí.
R: Se han potenciado también los institutos y los colegios bilingües, en diferentes idiomas, y eso, pues, dará lugar a una mayor inmersión y al hecho de que un mayor número de personas puedan ser consideradas bilingües.
A: Sí. sí, sí, y como has dicho, esto, evidentemente el lenguaje va cambiando constantemente con el tiempo, es algo en constante evolución, que no involución, esperemos… Pero ¿qué opina sobre el cambio de expresiones por generación? O sea, hace varios años, se hablaba de una manera completamente diferente a la actual, creo yo. ¿Y qué opina de ese cambio, es más una evolución o, es como he dicho yo, una involución?
R: Bueno, yo no entro en juicios, eh, eso habrá que dejárselo a otras personas más duchas.
A: Arturo Pérez Reverte, por ejemplo, que no quiso venir aquí.
R: Jajaja, y entonces, que conozcan más estas cuestiones, pero yo creo
que el síntoma de que una lengua evolucione, o de que haya cambios en las expresiones, son síntoma de que una lengua está viva.
A: Eso es bueno.
R: Y si una lengua está viva, eso es bueno. En ese sentido, y responde a las necesidades de una sociedad.
A: Sí, muy cierto.
R: Y responde también al nivel educativo de una sociedad, entonces, creo que es una responsabilidad de todos también el cuidar que esa evolución natural de las lenguas sea una evolución culta, pero siempre habrá un elemento popular que puede ser también enriquecedor.
A: Sí, por supuesto.
R: Más allá de la lengua culta.
A: Sí, sí, sí, vamos. Y, en esta generación actualmente, es una generación en la que, evidentemente, mezclamos con muchos anglicismos, pues, el típico “bro”, sale. ¿Usted cree que, actualmente, no se valora tanto el hablar o escribir de una manera correcta, como se hacía hace varios años?
R: Bueno, eh, es que eso depende de cada persona.
A: Ya, es verdad.
R: Es decir, eh, hablar así en términos generales es un poco genérico. Eh, había problemas en las épocas pasadas con el tema de los SMS, que había que acortar las palabras, porque tenían unos números de caracteres muy limitados. Pero también es cierto que, a día de hoy, si uno va a las redes sociales, también hay muchas personas que están preocupadas por un uso correcto del lenguaje.
A: Es verdad, es verdad.
R: Incluso a veces es casi ya un elemento casi obsesivo por las personas que están en las redes sociales que no pasan ni una falta ortográfica, y que lo dejan claro que, en sus tablones, en sus blogs, se va a practicar un uso correcto de la lengua.
A: Sí, es una pequeña muestra de un poco en lo que nos estamos convirtiendo. Estamos, como, intentando mostrar como la perfección constante, no solo como en el lenguaje, sino como, voy a ponerle mil filtros para quedar perfecto, pues el lenguaje, simplemente pues, es una derivación de ello, queremos perfeccionar para el público.
R: Y más allá de ese perfeccionismo, que particularmente, ser trabajador y ser atento en tu trabajo es algo positivo, ser perfeccionista no siempre lo es.
A: Es cierto, muy cierto.
R: Yo me atrevería a decir que en el cien por cien de los casos el perfeccionismo al final no te lleva a nada bueno. Pero es una opinión personal.
A: Es una obsesividad. Una obsesión, realmente.
R: Pero la cuestión de que el lenguaje se use de forma correcta yo creo que es una necesidad básica, y es algo básico, y es una tarea de todos.
A: Sí, exactamente.
R: Para que la cultura de un país evolucione, la cultura popular, volvemos a lo mismo.
A: Está en nuestras manos.
R: Está en nuestras manos.
A: Está en nuestras manos. Vamos a bajar un poquito la filosofía de esto. En la historia ha habido muchos discursos, muy importantes, muy motivadores, que han cambiado, que han revolucionado, ¿cuál diría usted que es su discurso favorito, o el que más le marcó?
R: Discurso favorito, el que más me ha marcado… Realmente no tengo ninguno en particular, pero bueno, como historiador, bueno, pues se pueden ver en diferentes momentos de la historia pues como la oratoria hace uso del lenguaje. Se me acaba de ocurrir, porque soy además muy cinéfilo, y de hecho en clase con mis alumnos siempre les intento transmitir el amor por el cine, ya que estamos también en una carrera de audiovisuales. Por ejemplo, el discurso de Charles Chaplin en ‘El Gran Dictador’, me gusta mucho.
A: ¿Al final?
R: Al final de la película, es un discurso muy bonito.
A: Muy bonito.
R: Hecho en una época muy concreta, que es en el cuarenta y que refleja la necesidad de paz en este…
A: Sí, yo cuando lo vi realmente, porque estaba viendo la película y digo: “Bueno, Charles Chaplin, mete el típico humor, tal…” Pero cuando lo vi dije: “Uy, esto es serio, esto es una cosa realmente motivacional, incluso”. Porque cuando lo escuchaba yo dije: “Es que están plasmando lo que él siente y puede cambiar todo”.
R: En fin, ha dado grandes discursos y grandes “speech” motivacionales que incluso se usan también cuando se hacen cursos sobre motivación, ya en el ámbito de la empresa también, y que se incluyen, son muy célebres, por ejemplo, los discursos de ‘Braveheart’, o de ‘Gladiator’, que se usan en diversos campos…
A: Los espartanos…
R: Si, bueno, eso en el caso de ‘300’ (película).
A: Ya, ya…
R: Que se usan en cursillos sobre motivación y en el ámbito de la empresa, por ejemplo.
A: Hablando de cine y de series, usted cuando ve una ‘peli’ o una serie, ¿prefiere verlo en versión original o prefiere verla doblada?
R: Soy de versión original.
A: Versión original, 100%.
R: Siempre, siempre que puedo, versión original, porque además de captar lo que se dice originalmente en el guion, que siempre hay un elemento creativo a la hora de hacer una traducción. Muchas veces incluso la incorporación de localismos, dentro de los chistes, por ejemplo.
A: Sí… Se pierde mucho si lo ves doblado.
R: Y si lo ves doblado pues ves lo, el elemento original, pero aparte también tiene una función pedagógica, porque así también mantienes una práctica y una escucha activa, de lo que se está diciendo, y sobre todo al final también ves matices dentro del cine, que a lo mejor se pueden perder a la hora de doblar…
A: A la hora de ser doblado…
R: Como puede ser la actuación…
A: Sí, totalmente, totalmente…
R: En ese sentido sí que apuesto por el cine en versión original en mi caso, no obstante, también he de decir que aquí en España contamos con dobladores…
A: De categoría…
R: …Maravillosos, y que tenemos un grupo de profesionales que hacen muy buenos trabajos y sobre todo que, a veces, son auténticos creadores de contenido…
A: Sí, sí, sí…
R: …para películas en las que a lo mejor se usan, por ejemplo, en las películas de los Estados Unidos, que son chistes muy de allí y que los adaptan aquí…
A: Sí, sí. Claudio Serrano es el mejor ejemplo, es un doblador maravilloso.
R: ¿Te gusta?
A: Me gusta mucho.
R: Pues, en ese sentido, también reconocer el trabajo de los dobladores, a pesar de que uno tenga una preferencia más por la versión original que por la versión doblada, que es igualmente también válida.
A: Aunque yo como “otaku” reputado, yo como persona que consume mucho “anime”, siempre, a todos nuestros espectadores, el “anime” se ve en versión original, prohibido verlo en versión doblada, por favor, por favor… Hagan ese favor, háganse ese favor a ustedes, no tanto a mí, háganselo a ustedes.
R: Bueno, de todas formas, yo creo que, respecto a ese terreno, ya las productoras y distribuidoras se están haciendo un gran esfuerzo…
A: Sí, sí…
R: …por ofrecer una versión doblada y ofrecer una versión original en los cines. Con lo cual están bien para algo que cada vez tiene un número mayor de adeptos, afortunadamente, el “anime”, pero, por otra parte, bueno, sigue siendo para un público muy determinado.
A: Muy determinado, sí, en ese aspecto, bueno, yo personalmente…Vale, eh… Vamos con una pregunta bastante profunda, bastante complicada, que es el valor de las palabras, que es para mí el debate filosófico, un debate lingüístico más importante, evidentemente, que es: ¿Usted considera que las palabras son, como, simples ‘efimeridades’, que están sujetas constantemente al devenir, y al contexto que son pronunciadas, o las palabras son una pequeña muestra de cada persona y que tienen la capacidad de persuadir o de poder transmitir algo o son simples efimeridades que se van con el viento?
R: Depende de qué palabra, en primer lugar…
A: Cierto.
R: …Porque muchas veces se pierden por el medio en el que están…
A: Sí.
R: …en el que están ejecutadas, por decirlo de algún modo, o dichas, o escritas…
A: Pronunciadas…
R: …pronunciadas… Pero la palabra es un elemento muy poderoso.
A: Es una herramienta…
R: Es un elemento básico y muy poderoso.
A: Sí…
R: Y, las palabras cambian la historia.
A: Totalmente…
R: Y, los conceptos, añaden una profundidad que parece no tener muchas veces fin. Entonces, en ese sentido, y ya no nos metemos en el campo del significado de las palabras, la semántica de las palabras, pero, la palabra es algo muy poderoso, incluso, a lo mejor, aunque sea un elemento efímero, puede tener un gran poder, en un momento determinado…
A: Sí, el efímero igualmente actúa en cierto momento.
R: Exactamente, la palabra que es escuchada…
A: Sí, sí.
R: Y la palabra que queda es importante también para entender la memoria de las diferentes etapas de la historia.
A: Sí, sí. Porque claro, la esencia de la palabra es que es escuchada y que es analizada, que es entendida, sobre todo.
R: Exactamente.
A: Y… Pues bueno, hemos llegado a la última pregunta, la más importante, la que todo el mundo estaba esperando en sus casas, en el sitio en el que estén oyendo esto: ¿Cuál es su planeta de la Vía Láctea favorito?
R: Bueno, ahora hay un debate sobre lo de Plutón.
A: Plutón, Plutón, es una movida…
R: A mí siempre, cuando era chiquitito, me gustaba Plutón porque era el
más lejano y era un planeta helado…
A: Ah…
R: Y, además, muchas veces, cuando era pequeño, me acordaba de Star Wars y del planeta helado de El Imperio Contraataca.
A: Maravilloso Star Wars...
R: Sí, pero bueno, dentro de los que hoy no tienen tanta polémica, Saturno.
A:¿Saturno?
R: Por sus anillos…
A: Por los anillos… Urano también tiene.
R: Sí, y es un planeta siempre muy singular. Y por supuesto, nuestro hogar, también.
A: Es verdad…
R: Que, en el cual, tenemos también la responsabilidad de cuidar y de ser, pues un elemento activo para la preservación de, no solamente de las palabras… Que también…
A: De todo, de todo…
R: Sino también del propio medioambiente.
A: Correcto, sí, sí, pues bueno…
Hasta aquí el podcast de hoy, yo creo que ha sido muy interesante, hemos tocado temas muy profundos, hemos tocado temas que son llamativos, que dan para una reflexión, y sobre todo de la lingüística, ¿qué mejor, no? Claro, en ‘Dándole a lengua’, ¿de qué se va a hablar? Claro, pues bueno… Hasta aquí el programa de hoy, muchas gracias por escucharlo, ¡y hasta la próxima!