Deiiri Marquinez
No obstante, según Eclesiastés 3:1-8, la sabiduría reconoce que todo en la vida tiene su tiempo, tanto en las actividades humanas como en la esfera natural. «Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora» (3:1).
Tal vez vayas a casarte o a tener tu primer hijo. Quizá estés a punto de terminar tus estudios y entrar en el mundo laboral, o dejes de trabajar a tiempo completo para jubilarte. Al ir pasando de una etapa a otra, nuestras prioridades cambian. Tal vez tengamos que dejar de lado lo que solíamos hacer y canalizar nuestra energía en otra cosa.
No obstante, según Eclesiastés 3:1-8, la sabiduría reconoce que todo en la vida tiene su tiempo, tanto en las actividades humanas como en la esfera natural. «Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora» (3:1).
Tal vez vayas a casarte o a tener tu primer hijo. Quizá estés a punto de terminar tus estudios y entrar en el mundo laboral, o dejes de trabajar a tiempo completo para jubilarte. Al ir pasando de una etapa a otra, nuestras prioridades cambian. Tal vez tengamos que dejar de lado lo que solíamos hacer y canalizar nuestra energía en otra cosa.



