HOMILÍAS DIARIAS ABRIL
Podcast

HOMILÍAS DIARIAS ABRIL

28
0

Lectura del Evangelio diario y homilías diarias predicadas por misioneros de todo el mundo

Lectura del Evangelio diario y homilías diarias predicadas por misioneros de todo el mundo

28
0

30-4-2020 Llamados a la conversión

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,44-51): En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: «Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado, Y yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo». Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
39
04:48

29-4-2020 Los tres amores de Santa Catalina

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,35-40): En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día». Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
32
07:56

28-4-2020 Señor aumenta nuestra fe

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,30-35): En aquel tiempo, el gentío dijo a Jesús: «¿Y qué signo haces tú, para que veamos y creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer”». Jesús les replicó: «En verdad, en verdad os digo: no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo». Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de este pan». Jesús les contestó: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás». Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
33
08:21

27-4-2020 La obra de Dios es que creais

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,22-29): Después de que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el mar. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del mar notó que allí no había habido más que una barca y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos. Entretanto, unas barcas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan después que el Señor había dado gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?». Jesús les contestó: «En verdad, en verdad os digo: me buscáis no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios». Ellos le preguntaron: «Y, ¿qué tenemos que hacer para realizar las obras de Dios?». Respondió Jesús: «La obra de Dios es esta: que creáis en el que él ha enviado». Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
28
04:51

26-4-2020 Reconocer a Jesucristo

Lectura del santo evangelio según san Lucas (24,13-35): Aquel mismo día (el primero de la semana), dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos sesenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?». Ellos se detuvieron con aire entristecido, Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: «Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabes lo que ha pasado allí estos días?». Él les dijo: «¿Qué?». Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana al sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron». Entonces él les dijo: «¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria?». Y, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras. Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída». Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista. Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón». Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
30
07:18

25-4-2020 Les basta mi gracia

Lectura del santo evangelio según san Juan (6,16-21): Al oscurecer, los discípulos de Jesús bajaron al mar, embarcaron y empezaron la travesía hacia Cafarnaún. Era ya noche cerrada, y todavía Jesús no los había alcanzado; soplaba un viento fuerte, y el lago se iba encrespando. Habían remado unos veinticinco o treinta estadios, cuando vieron a Jesús que se acercaba a la barca, caminando sobre el mar, y se asustaron. Pero él les dijo: «Soy yo, no temáis». Querían recogerlo a bordo, pero la barca tocó tierra en seguida, en el sitio adonde iban. Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
42
06:06

22-4-2020 Sacrificó su propio hijo por amor a nosotros

Lectura del santo evangelio según san Juan (3,16-21): Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios. Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios. Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
32
05:28

23-4-2020 la fe en Cristo otorga la vida

Lectura del santo evangelio según san Juan (3,31-36): El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo está por encima de todos. De lo que ha visto y ha oído da testimonio, y nadie acepta su testimonio. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. El que Dios envió habla las palabras de Dios, porque no da el Espíritu con medida. El Padre ama al Hijo y todo lo ha puesto en su mano. El que cree en el Hijo posee la vida eterna; el que no crea al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él. Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
32
04:21

21-4-2020 Tu maestro ¿no entiendes?

Lectura del santo evangelio según san Juan (3,5a.7b-15): En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Tenéis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu». Nicodemo le preguntó: «¿Cómo puede suceder eso?». Le contestó Jesús: «¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna». Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
28
07:00

20-4-2020 Vivir como hombres nuevos

Lectura del santo evangelio según san Juan (3,1-8): Había un hombre del grupo de los fariseos llamado Nicodemo, jefe judío. Este fue a ver a Jesús de noche y le dijo: «Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él». Jesús le contestó: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios». Nicodemo le pregunta: «¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer?». Jesús le contestó: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: “Tenéis que nacer de nuevo”; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabemos de dónde viene ni adónde va. Así es todo lo que ha nacido del Espíritu». Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
33
07:10

19-4-2020 La gracia del perdón

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,19-31): AL anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos». Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo». A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros». Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!». Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Bienaventurados los que crean sin haber visto». Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre. Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
29
06:58

18-4-2020 El firme testimonio de los sencillos

Lectura del santo evangelio según san Marcos (16,9-15): Jesús, resucitado al amanecer del primer día de la semana, se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios. Ella fue a anunciárselo a sus compañeros, que estaban de duelo y llorando. Ellos, al oírle decir que estaba vivo y que lo había visto, no la creyeron. Después se apareció en figura de otro a dos de ellos que iban caminando al campo. También ellos fueron a anunciarlo a los demás, pero no los creyeron. Por último, se apareció Jesús a los Once, cuando estaban a la mesa, y les echó en cara su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que lo habían visto resucitado. Y les dijo: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación». Palabra del Señor Reflexión
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
30
07:17

17-4-2020 Es el Señor

Lectura del santo evangelio según san Juan (21,1-14): En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, apodado el Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea; los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: «Me voy a pescar». Ellos contestan: «Vamos también nosotros contigo». Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice: «Muchachos, ¿tenéis pescado?». Ellos contestaron: «No». Él les dice: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis». La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro: «Es el Señor». Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque rio distaban de tierra más que unos doscientos codos, remolcando la red con los peces. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger». Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice: «Vamos, almorzad». Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quién era, porque sabían bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da, y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos después de resucitar de entre los muertos. Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
27
08:21

16-4-2020 Abriendo los ojos de la fe

Lectura del santo evangelio según san Lucas (24,35-48): En aquel tiempo, los discípulos de Jesús contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice: «Paz a vosotros». Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un espíritu. Y él les dijo: «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo». Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo: «¿Tenéis ahí algo de comer?». Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: «Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca de mí». Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y les dijo: «Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto». Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
28
06:01

15-4-2020 Los discípulos de Emaús y el Anti-Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (24,13-35): Aquel mismo día, el primero de la semana, dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos setenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo. Él les dijo: «¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?». Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió: «¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabe lo que ha pasado estos días?». Él les dijo: «¿Qué». Ellos le contestaron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana la sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron». Entonces él les dijo: «¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria». Y, comenzado por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras. Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída». Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista. Y se dijeron el uno al otro: «¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo: «Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón». Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
27
07:33

14-4-2020 Locura de Magdalena

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,11-18): En aquel tiempo, estaba María fuera, junto al sepulcro, llorando. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y otro a los pies, donde había estado el cuerpo de Jesús. Ellos le preguntan: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella contesta: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto». Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Jesús le dice: «Mujer, ¿por qué lloras?». Ella, tomándolo por el hortelano, le contesta: «Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré». Jesús le dice: «¡María!». Ella se vuelve y le dice. «¡Rabbuní!», que significa: «¡Maestro!». Jesús le dice: «No me retengas, que todavía no he subido al Padre. Pero, ande, ve a mis hermanos y diles: “Subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro”». María la Magdalena fue y anunció a los discípulos: «He visto al Señor y ha dicho esto». Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
28
06:18

13-4-2020 Temor y alegría en torno al resucitado

Lectura del santo evangelio según san Mateo (28,8-15): En aquel tiempo, las mujeres se marcharon a toda prisa del sepulcro; llenas de miedo y de alegría corrieron a anunciarlo a los discípulos. De pronto, Jesús salió al encuentro y les dijo: «Alegraos». Ellas se acercaron, le abrazaron los pies y se postraron ante él. Jesús les dijo: «No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán». Mientras las mujeres iban de camino, algunos de la guardia fueron a la ciudad y comunicaron a los sumos sacerdotes todo lo ocurrido. Ellos, reunidos con los ancianos, llegaron a un acuerdo y dieron a los soldados una fuerte suma, encargándoles: «Decid que sus discípulos fueron de noche y robaron el cuerpo mientras vosotros dormíais. Y si esto llega a oídos del gobernados, nosotros nos lo ganaremos y os sacaremos de apuros». Ellos tomaron el dinero y obraron conforme a las instrucciones. Y esta historia se ha ido difundiendo entre los judíos hasta hoy. Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
29
06:41

12-4-2020 Para encontrar a Jesús hay que buscar a Jesús

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,1-9): El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos. Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
24
07:15

11-4-2020 El Corazón Traspasado de María

Este día no hay Santa Misa hasta la solemne vigilia Pascual, pero la Iglesia acompaña en su dolor y su soledad a la Santísima Virgen María. EN LATÍN EN ESPAÑOL 1 Stabat Mater dolorosa Estaba la Madre dolorosa - juxta crucem lacrimosa, junto a la Cruz llorosa - dum pendebat filius. en que pendía su Hijo. - Cuyus animam gementem Su alma gimiente, - contristantem et dolentem contristada y doliente - pertransivit gladius atravesó la espada. 2 O quam tristis et afflicta ¡Oh, cuán triste y afligida - fuit illa benedicta estuvo aquella bendita - Mater unigeniti. Madre del Unigénito. - Quae moerebat et dolebat. Languidecía y se dolía - Pia Mater, cum videbat la piadosa Madre que veía - Nati poenas incliti las penas de su excelso Hijo. 3 Quis est homo qui non fleret, ¿Qué hombre no lloraría - Matrem Christi si videret si a la Madre de Cristo viera - In tanto supplicio? en tanto suplicio? - Quis non posset contristari, ¿Quién no se entristecería - Piam matrem contemplari a la Madre contemplando - Dolentem cum filio? a su doliente Hijo? 4 Pro peccatis suae gentis Por los pecados de su gente - vidit Jesum in tormentis vio a Jesús en los tormentos - Et flagellis subditum. y doblegado por los azotes. - Vidit suum dulcem natum Vio a su dulce Hijo - Morientem desolatum muriendo desolado - Dum emisit spiritum. al entregar su Espíritu. 5 Eia mater, fons amoris, Ea, Madre, fuente de amor, - Me sentire vim doloris házme sentir tu dolor, - Fac, ut tecum lugeam. contigo quiero llorar. - Fac ut ardeat cor meum Haz que mi corazón arda - In amando Christum Deum, en el amor de mi Dios - Ut sibi complaceam. y en cumplir su voluntad. 6 Sancta mater, istud agas, Santa Madre, yo te ruego - Crucifixi fige plagas que me traspases las llagas - Cordi meo valide. del Crucificado en el corazón. - Tui nati vulnerati De tu Hijo malherido - Iam dignati pro me pati, que por mí tanto sufrió - Poenas mecum divide! reparte conmigo las penas 7 Fac me vere tecum flere, Déjame llorar contigo - Crucifixo condolere, condolerme por tu Hijo - Donec ego vixero. mientras yo esté vivo. - Juxta crucem tecum stare Junto a la Cruz contigo estar - et me tibi sociare y contigo asociarme - In planctu desidero. en el lanto es mi deseo. 8 Virgo virginum praeclara, Virgen de Vírgenes preclara - Mihi iam non sis amara, no te amargues ya conmigo - Fac me tecum plangere. déjame llorar contigo. - Fac ut portem Christi mortem, Haz que llore la muerte de Cristo - Passionis fac sortem házme socio de su Pasión, - Et plagas recolere. haz que me quede con sus llagas. 9 Fac me plagis vulnerari, Haz que me hieran sus llagas - fac me cruce inebriari haz que con la Cruz me embriague - et cruore Filii., y con la Sangre de tu Hijo. - Flammis ne urar succensus Para que no me queme en las llamas - Per te virgo, sim defensus defiéndeme tú, Virgen santa, - In die judicii. en el día del juicio. 10 Christe, cum sit hinc exire, Cuando, Cristo, haya de irme, - da per matrem me venire concédeme que tu Madre me guíe - ad palmam victoriae a la palma de la victoria. - Quando corpus morietur Y cuando mi cuerpo muera, - Fac ut animae donetur haz que a mi alma se conceda - Paradisi gloria. del Paraíso la gloria. - Amen. Amén. El himno era bien conocido por todos al final del siglo XIV. Georgius Stella, canciller de Génova (m. 1420), en sus "Annales Genuenses", dice que lo usaban los flagelantes en 1388 y otros historiadores señalan su uso más tarde en el mismo siglo. En Provenza, cerca de 1399, los “Albati “ o “Bianchi” lo cantaban durante sus nueve días de procesiones. “La Iglesia no recibió el himno de los herejes, sino que los herejes despojaron a la Iglesia de esa secuencia” (Daniel, "Thesaurus Hymnologicus", II, 140). Si la misma cuestionable atribución a Jacopone da Todi fuera correcta, el himno probablemente hubiera salido de las casas franciscanas a las de otros cuerpos religiosos y al uso popular. Se encuentra en varios Misales europeos (pero no ingleses) del siglo XV, y no fue introducido al Breviario Romano y Misal hasta 1727. (Fiesta de los Siete Dolores de la Virgen asignada al viernes después del Domingo de Pasión. La fiesta de septiembre del mismo nombre emplea otros himnos en el oficio del breviario). En el breviario se divide en tres partes: en vísperas, "Stabat Mater dolorosa"; en maitines, "Sancta Mater, istud agas"; en laudes, "Virgo virginum praeclara". ]]La autoría del himno se ha atribuido al Papa San Gregorio I (Magno) (m. 604), San Bernardo de Claraval (m.1153), Papa Inocencio III (m. 1216), San Buenaventura (m.1274), Jacopone da Todi (m. 1306), Papa Juan XXII (m. 1334), Papa Gregorio XI (m.1378), de las que sólo son probables las de Inocencio III y Jacopone. El Papa Benedicto XIV da por hecho que es de Inocencio III y cita tres autoridades; Mone en sus notas y Hurter en su “Vida” también la atribuyen al mismo gran pontífice, Duffield lo rechaza expresamente en su "Latin Hymn Writers and their Hymns", y Mearns, en Julian "Dictionary of Hymnology", cuestiona la atribución. También Gregorovius se la niega al Papa “del gran y frío intelecto”, pero por la misma razón podría cuestionar la atribución de los himnos de Corpus Christi, llenos de calidez y dulzura devocional, a la rigurosa mente escolática de Santo Tomás de Aquino. Sin embargo, hace referencia a un manuscrito del siglo XIV que contiene poemas de Jacopone en el que se le adjudica el Stabat. Los argumentos a favor de Jacopone no son satisfactorios. Mientras sus himnos, escritos en el dialecto de la Umbría son populares y merecen respeto, algunos de los himnos latinos que se le adscriben no son ciertamente suyos, y es dudoso que alguna vez escribiera alguno o algo mejor que imitaciones de himnos latinos. Ha surgido una gran literatura respecto al himno. Los protestantes comparten con los católicos una profunda, y a menudo elogiosamente expresada, admiración por su patetismo, su viveza de la descripción, su dulzura y unción devocional, su combinación de flujo rítmico sencillo, con exquisita doble rima y forma estrofa acabada. Daniel la llama “la reina de las secuencias” (op. cit., V, 59) y le dedica mucho espacio en su alabanza (II, 136-138). El Dr. Philip Schaff (en "Literature and Poetry", 191), dice: “El secreto del poder del “Mater Dolorosa” está en la intensidad del sentimiento con el que el poeta se identifica con este tema y en la suave llorosa melodía del ritmo y rima en latín, que no se puede trasladar a ningún otro idioma”. El Dr. Coles, médico, dedica un largo “Proemio” a su propia traducción, a hacer su propia valoración del himno; piensa que es “poderoso en su patetismo, más allá de todo lo que se ha escrito”. Mezclada con su alabanza hay una muy fuerte denuncia de su “mariolatría”. Schaff también señala la objeción protestante usual, pero contesta gentilmente a sus correligionarios, concluyendo con el recordatorio que los católicos “no rezan a María como dadora de la merced deseada, sino sólo como intercesora, pensando que es más probable convencer a su Hijo gracias a ella que por cualquier pobre pecador sin ayuda en la tierra”. Este afecto de los protestantes por este himno ha resultado en muchas traducciones. Dean Trench, sin embargo, lo excluyó de su "Sacred Latin Poetry", y Saintsbury, en "The Flourishing of Romance" (p. 77, nota al calce), califica esta exclusión como “un toque de mojigatería ortodoxa”. Hay más de setenta traducciones totales o parciales sólo al inglés, siendo la de Caswall la más extensamente usada en los himnarios. Entre las traducciones están las de McCarthy, de Vere y el Padre Tabb. Debido a su carácter vívidamente lírico y épico, el himno ha recibido muchísimos arreglos musicales: Hay cuatro muy conocidos arreglos para canto llano, cuya forma auténtica se encuentra en el Gradual Vaticano (1908). Josquin Deprés (s. XV) escribió un “Stabat Mater” tan elaborado como cualquiera de sus “muy altamente desarrolladas Misas” (Rockstro). Su gran esfuerzo se distancia del inmortal par de arreglos de Palestrina. Respecto al “Stabat “de Pergolesi el poeta alemán Tieck confesó: “ tuve que volverme para ocultar mis lágrimas, especialmente en el 'Vidit suum dulcem natum'". El Stabat de Haydn se considera “un tesoro de melodía grácil y refinada”. Hay en la larga lista nombres menos familiares como Steffani, Clari, Astorga, Winter, Raimondi, Vito, Lanza, Neukomm. Rossini había escrito su “Guillermo Tell” antes de ensayar tan abusado Stabat. Aunque ciertamente no se adapta para el uso litúrgico, el Padre Taunton (History and Growth of Church Music, 78-9) la defiende; y Rockstro, rehusando discutir la cuestión de si su belleza sensual encaja en el tema, piensa que “los críticos que lo juzgan con dureza y los diletantes que lo oyen impasibles… deben estar endurecidos por la pedantería o carentes de cualquier clase de oído musical”. La larga lista se puede cerrar con Dvorak quien, en sus originales frases musicales, volvió a mostrar la perenne frescura del tema.
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
30
07:11

10-4-2020 La Cátedra del Amor

Pasión de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (18,1–19,42): C. En aquel tiempo, salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el traidor, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos. Judas entonces, tomando la patrulla y unos guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, entró allá con faroles, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que venía sobre él, se adelantó y les dijo: + «¿A quién buscáis?» C. Le contestaron: S. «A Jesús, el Nazareno.» C. Les dijo Jesús: + «Yo soy.» C. Estaba también con ellos Judas, el traidor. Al decirles: «Yo soy», retrocedieron y cayeron a tierra. Les preguntó otra vez: + «¿A quién buscáis?» C. Ellos dijeron: S. «A Jesús, el Nazareno.» C. Jesús contestó: + «Os he dicho que soy yo. Si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos» C. Y así se cumplió lo que había dicho: «No he perdido a ninguno de los que me diste.» Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al criado del sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha. Este criado se llamaba Malco. Dijo entonces Jesús a Pedro: + «Mete la espada en la vaina. El cáliz que me ha dado mi Padre, ¿no lo voy a beber?» C. La patrulla, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron y lo llevaron primero a Anás, porque era suegro de Caifás, sumo sacerdote aquel año; era Caifás el que había dado a los judíos este consejo: «Conviene que muera un solo hombre por el pueblo.» Simón Pedro y otro discípulo seguían a Jesús. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote y entró con Jesús en el palacio del sumo sacerdote, mientras Pedro se quedó fuera a la puerta. Salió el otro discípulo, el conocido del sumo sacerdote, habló a la portera e hizo entrar a Pedro. La criada que hacía de portera dijo entonces a Pedro: S. «¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?» C. Él dijo: S. «No lo soy.» C. Los criados y los guardias habían encendido un brasero, porque hacía frío, y se calentaban. También Pedro estaba con ellos de pie, calentándose. El sumo sacerdote interrogó a Jesús acerca de sus discípulos y de la doctrina. Jesús le contestó: + «Yo he hablado abiertamente al mundo; yo he enseñado continuamente en la sinagoga y en el templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he dicho nada a escondidas. ¿Por qué me interrogas a mí? Interroga a los que me han oído, de qué les he hablado. Ellos saben lo que he dicho yo.» C. Apenas dijo esto, uno de los guardias que estaban allí le dio una bofetada a Jesús, diciendo: S. «¿Así contestas al sumo sacerdote?» C. Jesús respondió: + «Si he faltado al hablar, muestra en qué he faltado; pero si he hablado como se debe, ¿por qué me pegas?» C. Entonces Anás lo envió atado a Caifás, sumo sacerdote. Simón Pedro estaba en pie, calentándose, y le dijeron: S. «¿No eres tú también de sus discípulos?» C. Él lo negó, diciendo: S. «No lo soy.» C. Uno de los criados del sumo sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro le cortó la oreja, le dijo: S. «¿No te he visto yo con él en el huerto?» C. Pedro volvió a negar, y enseguida cantó un gallo. Llevaron a Jesús de casa de Caifás al pretorio. Era el amanecer, y ellos no entraron en el pretorio para no incurrir en impureza y poder así comer la Pascua. Salió Pilato afuera, adonde estaban ellos, y dijo: S. «¿Qué acusación presentáis contra este hombre?» C. Le contestaron: S. «Si éste no fuera un malhechor, no te lo entregaríamos.» C. Pilato les dijo: S. «Lleváoslo vosotros y juzgadlo según vuestra ley.» C. Los judíos le dijeron: S. «No estamos autorizados para dar muerte a nadie.» C. Y así se cumplió lo que había dicho Jesús, indicando de qué muerte iba a morir. Entró otra vez Pilato en el pretorio, llamó a Jesús y le dijo: S. «¿Eres tú el rey de los judíos?» C. Jesús le contestó: + «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?» C. Pilato replicó: S. «¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?» C. Jesús le contestó: + «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.» C. Pilato le dijo: S. «Conque, ¿tú eres rey?» C. Jesús le contestó: + «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.» C. Pilato le dijo: S. «Y, ¿qué es la verdad?» C. Dicho esto, salió otra vez adonde estaban los judíos y les dijo: S. «Yo no encuentro en él ninguna culpa. Es costumbre entre vosotros que por Pascua ponga a uno en libertad. ¿Queréis que os suelte al rey de los judíos?» C. Volvieron a gritar: S. «A ése no, a Barrabás.» C. El tal Barrabás era un bandido. Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar. Y los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le echaron por encima un manto color púrpura; y, acercándose a él, le decían: S. «¡Salve, rey de los judíos!» C. Y le daban bofetadas. Pilato salió otra vez afuera y les dijo: S. «Mirad, os lo saco afuera, para que sepáis que no encuentro en él ninguna culpa.» C. Y salió Jesús afuera, llevando la corona de espinas y el manto color púrpura. Pilato les dijo: S. «Aquí lo tenéis.» C. Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron: S. «¡Crucifícalo, crucíficalo!» C. Pilato les dijo: S «Lleváoslo vosotros y crucificadlo, porque yo no encuentro culpa en él.» C. Los judíos le contestaron: S «Nosotros tenemos una ley, y según esa ley tiene que morir, porque se ha declarado Hijo de Dios.» C. Cuando Pilato oyó estas palabras, se asustó aún más y, entrando otra vez en el pretorio, dijo a Jesús: S. «¿De dónde eres tú?» C. Pero Jesús no le dio respuesta. Y Pilato le dijo: S. «¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para soltarte y autoridad para crucificarte?» C. Jesús le contestó: + «No tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no te la hubieran dado de lo alto. Por eso el que me ha entregado a ti tiene un pecado mayor.» C. Desde este momento Pilato trataba de soltarlo, pero los judíos gritaban: S. «Si sueltas a ése, no eres amigo del César. Todo el que se declara rey está contra el César.» C. Pilato entonces, al oír estas palabras, sacó afuera a Jesús y lo sentó en el tribunal, en el sitio que llaman "el Enlosado" (en hebreo Gábbata). Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia el mediodía. Y dijo Pilato a los judíos: S. «Aquí tenéis a vuestro rey.» C. Ellos gritaron: S. «¡Fuera, fuera; crucifícalo!» C. Pilato les dijo: S. «¿A vuestro rey voy a crucificar?» C. Contestaron los sumos sacerdotes: S. «No tenemos más rey que al César.» C. Entonces se lo entregó para que lo crucificaran. Tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» (que en hebreo se dice Gólgota), donde lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado, y en medio, Jesús. Y Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz; en él estaba escrito: «Jesús, el Nazareno, el rey de los judíos.» Leyeron el letrero muchos judíos, porque estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jesús, y estaba escrito en hebreo, latín y griego. Entonces los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: S. «No, escribas: "El rey de los judíos", sino: "Éste ha dicho: Soy el rey de los judíos."» C. Pilato les contestó: S. «Lo escrito, escrito está.» C. Los soldados, cuando crucificaron a Jesús, cogieron su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo. Y se dijeron: S. «No la rasguemos, sino echemos a suerte, a ver a quién le toca.» C. Así se cumplió la Escritura: «Se repartieron mis ropas y echaron a suerte mi túnica». Esto hicieron los soldados. Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: + «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» C. Luego, dijo al discípulo: + «Ahí tienes a tu madre.» C. Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa. Después de esto, sabiendo Jesús que todo había llegado a su término, para que se cumpliera la Escritura dijo: + «Tengo sed.» C. Había allí un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una caña de hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús, cuando tomó el vinagre, dijo: + «Está cumplido.» C. E, inclinando la cabeza, entregó el espíritu. Los judíos entonces, como era el día de la Preparación, para que no se quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquel sábado era un día solemne, pidieron a Pilato que les quebraran las piernas y que los quitaran. Fueron los soldados, le quebraron las piernas al primero y luego al otro que habían crucificado con él; pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspasó el costado, y al punto salió sangre y agua. El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis. Esto ocurrió para que se cumpliera la Escritura: «No le quebrarán un hueso»; y en otro lugar la Escritura dice: «Mirarán al que atravesaron.» Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo clandestino de Jesús por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le dejara llevarse el cuerpo de Jesús. Y Pilato lo autorizó. Él fue entonces y se llevó el cuerpo. Llegó también Nicodemo, el que había ido a verlo de noche, y trajo unas cien libras de una mixtura de mirra y áloe. Tomaron el cuerpo de Jesús y lo vendaron todo, con los aromas, según se acostumbra a enterrar entre los judíos. Había un huerto en el sitio donde lo crucificaron, y en el huerto un sepulcro nuevo donde nadie había sido enterrado todavía. Y como para los judíos era el día de la Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús. Palabra del Señor
Faith, Philosophy and Spirituality 5 years
0
0
30
04:08
More of Voz Católica View more
Evangelio del Día Lectura del evangelio de cada día junto con un pensamiento para meditar, a cargo de sacerdotes misioneros al rededor del mundo pertenecientes al Instituto del Verbo Encarnado. Para más información puede consultar nuestro sitio: www.vozcatolica.com o escríbanos a info@vozcatolica.com . Si quiere colaborar con este Apostolado lo puede hacer dirigiéndose a: https://vozcatolica.com/ayudanos/ . Desde ya muchas gracias. Updated
HOMILÍAS DIARIAS - FEBRERO - 2021 Lectura del Evangelio diario y homilías diarias predicadas por misioneros de todo el mundo Updated
CONSAGRACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Esta preparación implica dedicar algunos minutos al día a recogerse en oración. Se puede rezar en casa, «entrando en tu habitación, a puerta cerrada, dirigiéndote a tu Padre que ve en lo secreto» (Mt 6, 6) o en una capilla, o en un lugar retirado. Si algún día no se logra encontrar este tiempo, se pueden dedicar algunos minutos más al día siguiente. Queremos que esta devoción venga acompañada de una verdadera devoción al Corazón Inmaculado de María, medianera de todas las gracias y canal principalísimo para llegar al Corazón de Cristo. Decía el Papa Pío XII: «Para que el culto hacia el Corazón augustísimo de Jesús dé copiosos frutos de bien en la familia cristiana y en toda la sociedad, tomen los fieles como deber asociar íntimamente esta devoción a la devoción al Corazón Inmaculado de la Madre de Dios». Updated
You may also like View more
A voces (Todos oímos voces... elige cuales) Un canal abierto. Una catarata. Una idea. Acércate. Updated
Meditaciones diarias Una meditación diaria, centrada en Jesucristo, tal y como aparece en el evangelio y las oraciones de la misa del día. Meditaciones extras de retiros mensuales y cursos de retiro espirituales. Audiolibros de espiritualidad. Updated
Mindalia.com-Espiritualidad, Conocimiento. Salud Mindalia es una ONG internacional, sin ánimo de lucro, que conecta a personas de todo el mundo, facilitando herramientas para el crecimiento personal y bienestar integral que ayudan al despertar de la consciencia. Creemos en una humanidad más despierta, libre y solidaria. Trabajamos para inspirar y nutrir una comunidad global basada en el conocimiento compartido, la verdad universal y el amor incondicional. Únete a este movimiento consciente y transforma el mundo con Mindalia.com. Updated
Go to Faith, Philosophy and Spirituality