
Introducción
La pérdida, perderse, perder. La dimensión física y la psíquica están indefectiblemente entrelazadas en la realidad de la pérdida, que no da respiro al ser. Desde la cuna a la tumba, nos confrontamos dolorosamente con todo eso que no volverá. En Palermo, en un lugar increíble que es la cripta de los Capuchinos, un pueblo de esqueletos vive en los cubículos subterráneos. Nos sentimos observados por sus presencias, mientras vagamos y nos preguntamos, incrédulos, cómo el culto...
La pérdida, perderse, perder. La dimensión física y la psíquica están indefectiblemente entrelazadas en la realidad de la pérdida, que no da respiro al ser. Desde la cuna a la tumba, nos confrontamos dolorosamente con todo eso que no volverá. En Palermo, en un lugar increíble que es la cripta de los Capuchinos, un pueblo de esqueletos vive en los cubículos subterráneos. Nos sentimos observados por sus presencias, mientras vagamos y nos preguntamos, incrédulos, cómo el culto...






