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MANUAL PARA EL MAESTRO de UCDM en audio
By jose luis
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aquí están grabados en audio todos los capítulos del manual para el maestro de un curso de milagros.
no sé porqué lo hago. solo me siento impulsado a hacerlo, y realmente disfruto con ello. su utilidad no sé cual podrá ser.
aquí están grabados en audio todos los capítulos del manual para el maestro de un curso de milagros.
no sé porqué lo hago. solo me siento impulsado a hacerlo, y realmente disfruto con ello. su utilidad no sé cual podrá ser.
24. ¿existe la reencarnación?
Episode in
MANUAL PARA EL MAESTRO de UCDM en audio
¿Existe la reencarnación?
1. En última instancia, la reencarnación es imposible. El pasado no existe ni el futuro tampoco, y la idea de nacer en un cuerpo ya sea una o muchas veces no tiene sentido. La reencarnación, por lo tanto, no puede ser verdad desde ningún punto de vista. Nuestra única pregunta debería ser: “¿Es un concepto útil?” Y eso depende, por supuesto, del uso que se le dé. Si se usa para reforzar el reconocimiento de la naturaleza eterna de la vida, es ciertamente útil. ¿Qué otra pregunta con respecto a la reencarnación podría ser útil para arrojar luz sobre el camino? Al igual que muchas otras creencias, ésta puede usarse desacertadamente. En el mejor de los casos, el mal uso que se hace de ella da lugar a preocupaciones y tal vez a orgullo por el pasado. En el peor de los casos, provoca inercia en el presente. Y entre estos dos extremos, puede dar lugar a muchísimas insensateces.
2. La reencarnación no sería, en ningún caso, el problema con el que hay que lidiar ahora. Si la reencarnación fuese responsable de algunas de las dificultades a las que el individuo se enfrenta ahora, su única tarea seguiría siendo la de escapar de ellas ahora. Si está sentando las bases para una vida futura, aun así sólo ahora puede solventar el asunto de su salvación. Puede que algunos hallen consuelo en el concepto, y si eso es así, su valor es evidente. Lo cierto es, sin embargo, que tanto los que creen en la reencarnación como los que no, pueden encontrar el camino que conduce a la salvación. Por lo tanto, no puede considerarse que sea una idea esencial en el programa de estudios. Siempre existe cierto riesgo en ver el presente en función del pasado. Mas siempre hay algo bueno en cualquier pensamiento que refuerce la idea de que la vida y el cuerpo no son lo mismo.
3. Para nuestros propósitos, no sería útil adoptar una postura definitiva al respecto. Un maestro de Dios debe ser igualmente útil para los que creen en la reencarnación como para los que no. Exigirle una postura definitiva simplemente limitaría su utilidad, así como su propia capacidad de decisión. Nuestro curso no se ocupa de ningún concepto que no sea aceptable para cualquier persona, independientemente de sus creencias previas. Bastante tendrá con lidiar con su ego, como para añadir controversias sectarias a su carga. Tampoco sería ventajoso que alguien aceptara el curso prematuramente sólo porque éste apoya una creencia que él ha albergado por mucho tiempo.
4. No puede hacerse demasiado hincapié en el hecho de que lo que el curso se propone es una completa inversión del pensamiento. Cuando esto finalmente se logre, cuestiones tales como la validez de la reencarnación dejarán de tener sentido. Hasta entonces, es probable que sean simplemente motivo de controversia. El maestro de Dios, por lo tanto, hará bien en alejarse de todas esas cuestiones, ya que aparte de ellas es mucho lo que tiene que enseñar y aprender. Debe aprender y enseñar que las cuestiones teóricas no son más que una pérdida de tiempo, puesto que desvían al tiempo del propósito que se le asignó. Si un concepto o una creencia tiene aspectos útiles, se le dirá. También se le dirá cómo usarlos. ¿Qué más necesita saber?
5. ¿Quiere decir esto que el maestro de Dios no debe creer en la reencarnación ni discutirla con otros que sí creen en ella? ¡Por supuesto que no! Si él cree en la reencarnación, sería un error que renunciase a su creencia a menos que su Maestro interno así se lo aconsejarse. Y eso es muy poco probable. Es posible que se le indique que está haciendo un mal uso de la creencia, de tal manera que ello resulta perjudicial tanto para el progreso de su alumno como para el suyo propio. En ese caso, se le recomendaría una reinterpretación, puesto que es necesaria. Lo único que se tiene que reconocer, no obstante, es que el nacimiento no fue el principio y que la muerte no es el final. Mas ni siquiera esto se requiere del principiante. Él sólo necesita aceptar la idea de que lo que sabe no es necesariamente todo lo que es posible aprender. Su jornada habrá comenzado.
6. El énfasis de este curso es siempre el mismo: en este momento es cuando se te ofrece total salvación y en este momento es cuando puedes aceptarla. Ésa sigue siendo tu única responsabilidad. La Expiación se puede equiparar al escape total del pasado y a la total falta de interés por el futuro. El Cielo está aquí. No existe ningún otro lugar. El Cielo es ahora. No existe ningún otro tiempo. Los maestros de Dios no se interesan por ninguna enseñanza que no conduzca a esto. Todas las creencias apuntan a ello si han sido interpretadas correctamente. En este sentido, se puede decir que su verdad está determinada por su utilidad. Todas las creencias que facilitan el progreso se deben respetar. Éste es el único criterio que este curso requiere. No se requiere nada más.
(UN CURSO DE MILAGROS).
10:08
23. ¿juega jesús un papel especial en la curación?
Episode in
MANUAL PARA EL MAESTRO de UCDM en audio
UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
CAPÍTULO 23
(página 64)
23. ¿JUEGA JESÚS UN PAPEL ESPECIAL EN LA CURACIÓN?
1. Los dones de Dios rara vez pueden recibirse directamente.
2Aun los maestros de Dios más avanzados
sucumben a las tentaciones de este mundo.
3¿Sería justo entonces que se les negara la curación a sus
alumnos por esa razón?
4La Biblia dice: "Pide en el Nombre de Jesucristo".
5¿Es esto simplemente una
invocación a la magia?
6Un nombre no cura, ni tampoco puede una invocación generar ningún poder
especial.
7 ¿Qué significado puede tener entonces apelar a Jesucristo?
8¿Que confiere el invocar su
Nombre?
9¿Por qué forma parte de la curación pedir en su Nombre?
2. Hemos repetido en muchas ocasiones que alguien que haya aceptado perfectamente la Expiación para
sí mismo puede sanar el mundo.
2En efecto, ya lo ha hecho.
3La tentación podrá volver a acosar a otros,
pero nunca a Ése.
4Él se ha convertido en el Hijo de Dios resucitado.
5Ha vencido a la muerte al haber
aceptado la Vida.
6Se ha reconocido a sí mismo tal como Dios lo creó, y al hacerlo, ha reconocido que toda
cosa viviente forma parte de él.
7Ahora su poder es ilimitado porque es el Poder de Dios.
8De esta manera,
su nombre se ha convertido en el Nombre de Dios, pues ya no se considera a sí mismo separado de Él.
3. ¿Qué significa esto para ti?
2Significa que al recordar a Jesús estás recordando a Dios.
3Toda la relación
del Hijo con el Padre radica en Jesús.
4Su papel en la Filiación es también el tuyo, y el hecho de que él
completó su aprendizaje garantiza tu éxito.
5¿Se encuentra él aún disponible para venir en tu ayuda?
6¿Qué dijo él mismo al respecto?
7Recuerda sus promesas y pregúntate honestamente si sería posible que
no las fuese a cumplir.
8¿Puede Dios fallarle a Su Hijo?
9¿Y puede quien es uno con Dios ser distinto de
Él?
10El que transciende el cuerpo transciende también toda limitación.
11¿Cómo no iba a estar disponible
el más grande de los maestros para aquellos que lo siguen?
4. El Nombre de Jesucristo como tal no es más que un símbolo.
2Pero representa un amor que no es de
este mundo.
3Es un símbolo que se puede usar sin riesgo para reemplazar a los innumerables nombres de
todos los dioses a los que imploras.
4Constituye el símbolo resplandeciente de la Palabra de Dios, tan
próximo a aquello que representa, que el ínfimo espacio que hay entre ellos desaparece en el momento en
que se evoca su Nombre.
5Recordar el Nombre de Jesucristo es dar gracias por todos los dones que Dios
te ha dado.
6Y la gratitud hacia Dios se convierte en la manera en que Él es recordado, pues el amor no
puede estar muy lejos de una mente y un corazón agradecidos.
7Dios puede entonces entrar fácilmente
porque éstas son las verdaderas condiciones que hacen posible tu retorno al hogar.
5. Jesús ha señalado el camino.
2¿Por qué no habrías de estarle agradecido?
3Te ha pedido amor, mas
sólo para él poder dártelo a ti.
4Tú no te amas a ti mismo.
5Pero para Jesús, tu hermosura es tan absoluta
e inmaculada que ve en ella la imagen de su Padre.
6Tú te conviertes en el símbolo de su Padre aquí en la
tierra.
7Él tiene sus esperanzas puestas en ti porque no ve límites en ti, ni mancha alguna que opaque tu
hermosa perfección.
8La visión de Cristo resplandece en sus ojos con perfecta constancia.
9Él ha
permanecido contigo.
10¿No te gustaría aprender la lección de la salvación valiéndote de lo que él ya
aprendió?
11¿Para qué empezar de nuevo, cuando él ya recorrió la jornada por ti?
6. Nadie en la tierra puede entender plenamente lo que es el Cielo ni cuál es el verdadero significado de
su Creador.
2Sin embargo, tenemos testigos.
3A ellos es a quienes el que es sabio debe acudir.
4Han
existido personas cuyo conocimiento sobrepasó con mucho lo que nosotros podemos aprender.
5Y no
queremos enseñar las limitaciones que nos hemos impuesto.
6Nadie que se haya convertido en un maestro
de Dios verdadero y completamente dedicado se olvida de sus hermanos.
7Lo que les puede ofrecer, no
obstante, se ve limitado por lo que él mismo ha aprendido.
8Dirígete entonces hacia uno que abandonó
todo límite y fue más allá del alcance más elevado que el aprendizaje puede ofrecer.
9Él te llevará consigo,
pues no llegó hasta allí solo.
10Estabas con él entonces, tal como lo estás ahora.
7. Este curso procede de él porque sus palabras llegan a ti en un lenguaje que puedes amar y
comprender.
2¿Puede haber otros maestros que señalen el camino a aquellos que hablan lenguas distintas
y recurren a símbolos diferentes?
3Por supuesto que sí.
4¿Dejaría Dios a uno solo de Sus Hijos sin una
ayuda muy real en tiempos de tribulación, sin un salvador que lo representase?
5Aun así, necesitamos un
programa de estudios polifacético, no porque el contenido sea diferente, sino porque los símbolos tienen
que modificarse y cambiar para poder ajustarse a las diferentes necesidades.
6
Jesús ha venido a
responder a las tuyas.
7En él hallarás la Respuesta de Dios.
8Enseña, entonces, con él, pues él está
contigo; él siempre está aquí.
19:29
22. ¿qué relación existe entre la curación y la expiación?
Episode in
MANUAL PARA EL MAESTRO de UCDM en audio
UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
CAPÍTULO 22
(página 61)
22. ¿QUÉ RELACIÓN EXISTE ENTRE LA CURACIÓN Y LA EXPIACIÓN?
1. La curación y la Expiación no están relacionadas: son lo mismo.
2No hay grados de dificultad en los
milagros porque no hay grados de Expiación.
3Éste es el único concepto total que es posible en este
mundo porque es la fuente de una percepción completamente unificada.
4La idea de una Expiación parcial
no tiene sentido, del mismo modo como es imposible que haya ciertas áreas en el Cielo reservadas para el
infierno.
5Acepta la Expiación y te curarás.
6La Expiación es la Palabra de Dios.
7Acepta Su Palabra, y ya
no quedará nada que pueda dar lugar a la enfermedad.
7Acepta Su Palabra y todo milagro se habrá
realizado.
9Perdonar es curar.
10El maestro de Dios ha decidido que aceptar la Expiación para sí mismo es
su única función.
11¿Qué puede haber, entonces, que él no pueda curar?
12¿Qué milagro se le podría
negar?
2. El progreso del maestro de Dios puede ser lento o rápido, dependiendo de si reconoce la naturaleza
inclusiva de la Expiación, o de si, por un algún tiempo, excluye de ella ciertas áreas problemáticas.
2En
algunos casos se alcanza una súbita y total conciencia de cuán perfectamente aplicable es la lección de la
Expiación a todas las situaciones, mas esos casos son relativamente raros.
3El maestro de Dios puede
haber aceptado la función que Dios le ha encomendado mucho antes de haber comprendido todo lo que
esa aceptación le aportaría.
4Sólo el final es seguro.
5En cualquier momento a lo largo de su camino puede
alcanzar el entendimiento necesario de lo que significa la total inclusión.
6Si el camino le parece largo, que
no se desanime.
7Ya ha decidido qué rumbo quiere tomar.
8Eso fue lo único que se le pidió.
9Y habiendo
cumplido con lo requerido, ¿le negaría Dios lo demás?
3. Para que el maestro de Dios progrese, necesita comprender que perdonar es curar.
2La idea de que el
cuerpo puede enfermar es uno de los conceptos fundamentales del sistema de pensamiento del ego.
3Dicho pensamiento le otorga autonomía al cuerpo, lo separa de la mente y mantiene intacta la idea del
ataque.
4Si el cuerpo pudiese enfermar, la Expiación sería imposible.
5Un cuerpo que pudiese ordenarle a
la mente hacer lo que a él le place podría sencillamente ocupar el lugar de Dios y probar que la salvación
es imposible.
6¿Qué quedaría entonces que necesitase curación?
7Pues el cuerpo se habría enseñoreado
de la mente.
8¿Cómo podría entonces devolvérsele la mente al Espíritu Santo sin destruir el cuerpo?
9¿Y
quién querría la salvación a ese precio?
4. Ciertamente no parece que la enfermedad sea una decisión.
2Ni nadie cree realmente que lo que quiere
es estar enfermo.
3Tal vez pueda aceptar la idea en teoría, pero rara vez la aplica de manera consistente a
todas las clases de enfermedad que percibe en sí mismo o en los demás.
4No es tampoco en este nivel
donde el maestro de Dios invoca el milagro de la curación.
5Él mira más allá de la mente y del cuerpo, y ve
únicamente la faz de Cristo resplandeciendo ante él, corrigiendo todos los errores y sanando toda
percepción.
6La curación es el resultado del reconocimiento por parte del maestro de Dios de quién es el
que necesita ser curado.
7Este reconocimiento es aplicable sólo a algunas cosas.
8Es verdad con respecto
a todas las cosas que Dios creó.
9En dicho reconocimiento se subsanan todas las ilusiones.
5. Cuando un maestro de Dios no puede curar es porque se ha olvidado de Quién es.
2De esta forma, la
enfermedad de otro pasa a ser suya.
3Al permitir que esto suceda, se identifica con el ego de otro y, por lo
tanto, confunde a éste con un cuerpo.
4Al hacer eso, se niega a aceptar la Expiación para sí mismo, y es
imposible que pueda ofrecérsela a su hermano en el Nombre de Cristo.
5De hecho, será incapaz de
reconocer a su hermano en absoluto, pues su Padre no creó cuerpos, y, por consiguiente, sólo estará
viendo en su hermano lo irreal.
6Un error no puede corregir otro error, y una percepción distorsionada no
cura.
7Hazte a un lado, maestro de Dios.
8Has estado equivocado.
9No señales el camino, pues has
perdido el rumbo.
10Dirígete de inmediato a tu Maestro y deja que Él te cure.
6. La ofrenda de la Expiación es universal.
2Es aplicable por igual a todo el mundo y en cualquier
circunstancia.
3En ella reside el poder de curar a cualquier persona de cualquier clase de enfermedad.
4No
creer esto es ser injusto con Dios, y por ende, serle infiel.
5El que está enfermo se percibe a sí mismo
como separado de Dios.
6¿Quieres verle tú además separado de ti?
7Tu tarea es sanar la sensación de
separación que le hizo enfermar.
8Tu función es reconocer por él que lo que cree acerca de sí mismo no
es verdad.
9Tu perdón debe mostrarle eso.
10Curar es muy simple.
11La Expiación se recibe y se ofrece.
12Habiéndose recibido, tiene que haberse aceptado.
13Es en el recibir, pues, donde yace la curación.
14Todo lo demás se deriva de este único propósito.
7. ¿Quién podría limitar el poder de Dios?
2¿Quién, entonces, podría determinar quién se puede curar y de
qué enfermedad, y qué debe permanecer excluido del poder de perdonar de Dios?
3Esto ciertamente sería
una locura.
4La función de los maestros de Dios no es imponer límites al Padre, ya que no es su función
juzgar a Su Hijo.
5Y juzgar al Hijo es limitar a su Padre.
6Ambas cosas están igualmente desprovistas de
sentido.
7Sin embargo, esto no se comprenderá hasta que el maestro de Dios reconozca que juzgar y
limitar no son sino un mismo error.
8Con esto recibe la Expiación, pues deja de juzgar al Hijo de Dios y lo
acepta tal como el Padre lo creó.
9Ya no se encuentra separado de Dios, dictando dónde se debe
administrar la curación y dónde debe negarse.
10Ahora él puede decir con Dios: "Éste es mi Hijo amado,
que fue creado perfecto y que permanecerá así eternamente".
09:22
21. ¿qué papel juegan las palabras en el proceso de curación?
Episode in
MANUAL PARA EL MAESTRO de UCDM en audio
UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
CAPÍTULO 21
(página 59)
¿QUÉ PAPEL JUEGAN LAS PALABRAS EN EL PROCESO DE CURACIÓN?
1. Estrictamente hablando, las palabras no juegan ningún papel en el proceso de curación.
2El factor
motivante es la oración o petición.
3Recibes lo que pides.
4Pero esto se refiere a la oración del corazón, no
a las palabras que usas al orar.
5A veces las palabras y la oración se contradicen entre sí; otras veces
coinciden.
6Eso no importa.
7Dios no entiende de palabras, pues fueron hechas por mentes separadas para
mantenerlas en la ilusión de la separación.
8Las palabras pueden ser útiles, especialmente para el
principiante, ya que lo ayudan a concentrarse y a facilitar la exclusión, o al menos el control, de los
pensamientos foráneos.
9No olvidemos, no obstante, que las palabras no son más que símbolos de
símbolos.
10Por lo tanto, están doblemente alejadas de la realidad.
2. En cuanto que símbolos, las palabras tienen connotaciones muy específicas.
2Aun en el caso de las que
parecen ser más abstractas, la imagen que evocan en la mente tiende a ser muy concreta.
3A menos que
una palabra suscite en la mente una imagen concreta en relación con dicha palabra, ésta tendrá muy poco
o ningún significado práctico, y, por lo tanto, no supondrá ninguna ayuda en el proceso de curación.
4La
oración del corazón no pide realmente cosas concretas.
5Lo que pide es siempre alguna clase de
experiencia, y las cosas que específicamente pide son las portadoras de la experiencia deseada en
opinión del peticionario.
6Las palabras, por consiguiente, son símbolos de las cosas que se piden, pero las
cosas en sí no son sino la representación de las experiencias que se anhelan.
3. La oración que pide cosas de este mundo dará lugar a experiencias de este mundo.
2Si la oración del
corazón pide eso, eso es lo que se le dará porque eso es lo que recibirá.
3Es imposible entonces que en la
percepción del que pide, la oración del corazón no reciba respuesta.
4Si pide lo imposible, si desea lo que
no existe o si lo que busca en su corazón son ilusiones, eso es lo que tendrá.
5El poder de su decisión se
lo ofrece tal como él lo pide.
6En esto estriba el Cielo o el infierno.
7Al Hijo durmiente de Dios sólo le queda
este poder.
8Pero es suficiente.
9Las palabras que emplea son irrelevantes.
10Sólo la Palabra de Dios tiene
sentido, ya que simboliza aquello que no corresponde a ningún símbolo humano.
11Sólo el Espíritu Santo
comprende lo que esa Palabra representa.
12Y eso, también, es suficiente
4. ¿Debe evitar, entonces, el maestro de Dios el uso de las palabras cuando enseña?
2
¡Por supuesto que
no!
3Son muchos a los que aún es necesario acercarse por medio de las palabras, ya que todavía son
incapaces de oír en silencio.
4No obstante, el maestro de Dios debe aprender a utilizar las palabras de otra
manera.
5Poco a poco aprenderá a dejar que las palabras le sean inspiradas, a medida que deje de decidir
por sí mismo lo que tiene que decir.
6Este proceso no es más que un caso especial de la lección del libro
de ejercicios que reza: "Me haré a un lado y dejaré que Él me muestre el camino".
7El maestro de Dios
acepta las palabras que se le ofrecen y las expresa tal como las recibe.
8No controla lo que dice.
9Simplemente escucha, oye y habla.
5. Uno de los mayores obstáculos con los que el maestro de Dios se topa en esta fase de su aprendizaje,
es su temor con respecto a la validez de lo que oye.
2Y en efecto, lo que oye puede ser muy sorprendente.
3Puede que también le parezca que no tiene nada que ver con el problema en cuestión tal como él lo
percibe, y puede incluso poner al maestro en una situación que a él le puede parecer muy embarazosa.
4Todas estas cosas no son más que juicios sin ningún valor.
5Son sus propios juicios, procedentes de una
penosa percepción de sí mismo que le convendría abandonar.
6No juzgues las palabras que te vengan a la
mente, sino que, por el contrario, ofrécelas lleno de confianza.
7Son mucho más sabias que las tuyas.
8Detrás de los símbolos que usan los maestros de Dios se encuentra la Palabra de Dios.
9Y Él Mismo
imbuye las palabras que ellos usan con el poder de Su Espíritu, y las eleva de meros símbolos a la
Llamada del Cielo en sí
08:35
20. ¿qué es la paz de dios?
Episode in
MANUAL PARA EL MAESTRO de UCDM en audio
UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
CAPÍTULO 20.
¿QUÉ ES LA PAZ DE DIOS? (página 57)
1. Se ha dicho que hay una paz que no es de este mundo.
2¿Cómo se puede reconocer?
3¿Cómo se puede
encontrar?
4Y una vez que se encuentra, ¿cómo se puede conservar?
5Consideremos cada una de estas
preguntas por separado, ya que cada una refleja un paso diferente en el camino.
2. Examinemos la primera: ¿cómo se puede reconocer la paz de Dios?
2La paz de Dios se reconoce al
principio sólo por una cosa: desde cualquier punto de vista es una experiencia radicalmente distinta de
cualquier experiencia previa.
3No trae a la mente nada que haya sucedido antes.
4No evoca nada que se
pueda asociar con el pasado.
5Es algo completamente nuevo.
6Existe ciertamente un contraste entre esta
experiencia y cualquier experiencia del pasado.
7Pero curiosamente, no es éste un contraste que esté
basado en diferencias reales.
8El pasado sencillamente se desvanece, y la quietud eterna pasa a ocupar
su lugar.
9Eso es todo.
10El contraste que se había percibido al principio sencillamente desaparece.
11La
quietud se ha extendido para cubrirlo todo.
3. ¿Cómo se encuentra esta quietud?
2Nadie que busque únicamente sus condiciones puede dejar de
encontrarla.
3La paz de Dios no puede hacer acto de presencia allí donde hay ira, pues la ira niega
forzosamente la existencia de la paz.
4Todo aquel que de alguna manera o en cualquier circunstancia
considere que la irá está justificada, proclama que la paz es una insensatez, y no podrá por menos que
creer que no existe.
5En esas condiciones no se puede hallar la paz de Dios.
6El perdón es, por lo tanto, la
condición indispensable para hallarla.
7Lo que es más, donde hay perdón tiene que haber paz.
8Pues,
¿qué otra cosa sino el ataque conduce a la guerra?
9¿Y qué otra cosa sino la paz es lo opuesto a la
guerra?
10Aquí el contraste inicial resalta de una manera clara y evidente.
11Cuando se halla la paz, no
obstante, la guerra deja de tener sentido.
12Y ahora es el conflicto el que se percibe como inexistente e
irreal.
4. ¿Cómo se conserva la paz de Dios una vez que se ha encontrado?
2Si la ira retorna, en la forma que
sea, el pesado telón volverá a caer una vez más y la creencia de que no es posible que haya paz
inevitablemente regresará.
3La guerra se volverá a aceptar una vez más como la única realidad.
4Y ahora
tendrás que deponer tu espada nuevamente, aunque no te hayas dado cuenta de que la habías vuelto a
blandir.
5Pero al recordar, aunque sólo sea vagamente, cuán feliz eras sin ella, te darás cuenta de que
debiste haberla vuelto a blandir para defenderte.
6Detente entonces por un momento y piensa en lo
22
siguiente: ¿prefieres el conflicto o sería la paz de Dios una opción mejor?
7¿Cuál te aporta más?
8Una
mente tranquila no es un regalo baladí.
9¿No es preferible vivir a elegir la muerte?
5. Vivir es júbilo, pero la muerte no es sino llanto.
2Ves en la muerte tu escapatoria de lo que has hecho.
2Pero lo que no ves es que tú mismo inventaste la muerte, la cual no es más que la ilusión de un final.
4La
muerte no puede ser una escapatoria porque el problema no radica en la vida.
5La vida no tiene opuesto,
pues es Dios.
6La vida parece ser lo opuesto a la muerte porque tú has decidido que la muerte acaba con
la vida.
7Perdona al mundo y comprenderás que nada que Dios creó puede tener fin, y que nada que Él no
haya creado es real.
8Con esta frase se resume nuestro curso.
9Con esta frase se le da a nuestras
prácticas el único objetivo que tienen.
10Con esta frase se describe el programa de estudios del Espíritu
Santo exactamente como es.
6. ¿Qué es la paz de Dios?
2La paz de Dios no es más que esto: el simple entendimiento de que Su
Voluntad no tiene ningún opuesto.
3Ningún pensamiento que contradiga Su Voluntad puede ser verdadero.
4El contraste entre Su Voluntad y la tuya tan sólo daba la impresión de ser real.
5En realidad no había
conflicto, pues Su Voluntad es la tuya.
6Ahora la poderosa Voluntad de Dios Mismo es Su regalo para ti.
7Él no desea quedarse con Ella sólo para Sí.
8¿Por qué querrías mantener tus insignificantes y frágiles
alucinaciones ocultas de Él?
9La Voluntad de Dios es una y es lo único que existe.
10Ése es tu patrimonio.
11Todo el universo que se encuentra más allá del sol y las estrellas, así como de todos los pensamientos
que puedas concebir, te pertenece.
12La paz de Dios es la condición para que se haga Su Voluntad.
13Alcanza Su paz, y le recordarás.
07:36
19. ¿qué es la justicia?
Episode in
MANUAL PARA EL MAESTRO de UCDM en audio
UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
CAPÍTULO 19. ¿QUÉ ES LA JUSTICIA?
09:52
18. ¿cómo se lleva a cabo la corrección?
Episode in
MANUAL PARA EL MAESTRO de UCDM en audio
UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
CAPÍTULO 18 ¿CÓMO SE LLEVA A CABO LA CORRECCIÓN?
05:56
17. ¿Cómo lidian los maestros de dios con los pensamientos mágicos?
Episode in
MANUAL PARA EL MAESTRO de UCDM en audio
UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
17. ¿Cómo lidian los maestros de dios con los pensamientos mágicos?
11:46
16. ¿cómo debe pasar el día el maestro de dios?
Episode in
MANUAL PARA EL MAESTRO de UCDM en audio
UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO
CAPITULO 16
¿CÓMO DEBE PASAR EL DÍA EL MAESTRO DE DIOS?
página 45
16:24
15. ¿será cada uno de nosotros juzgado al final?
Episode in
MANUAL PARA EL MAESTRO de UCDM en audio
UN CURSO DE MILAGROS
MANUAL PARA EL MAESTRO.
CAPÍTULO 15. (página 43)
15. ¿SERÁ CADA UNO DE NOSOTROS JUZGADO AL FINAL?
1. ¡Por supuesto que sí! 2Nadie puede escaparse del Juicio Final de Dios. 3¿Quién podría huir para
siempre de la verdad? 4Mas el juicio Final no tendrá lugar hasta que deje de asociarse con el temor. 5Algún día cada cual le dará la bienvenida, y ese mismo día se le concederá. 6Oirá su inocencia proclamada por todos los rincones del mundo, y éste quedará liberado al aceptar el juicio Final de Dios
sobre él. 7Este es el juicio sobre el que descansa la salvación. 8
Éste es el Juicio que lo liberará. 9Este es el juicio mediante el cual todas las cosas serán liberadas junto con él. 10El tiempo se detiene a medida que la eternidad se aproxima, y el silencio envuelve al mundo para que todos puedan oír este juicio acerca del Hijo de Dios:
17
11Santo eres, eterno, libre e íntegro, y te encuentras para siempre en paz en el Corazón de Dios. 12¿Dónde está el mundo ahora? a ¿Y dónde el pesar?
2. Maestro de Dios, ¿es éste el juicio que tienes acerca de ti mismo? 2
¿Crees que es completamente cierto? 3No, todavía no, todavía no. 4Mas ése sigue siendo aún tu objetivo: la razón por la que estás aquí. 5Tu función es prepararte para poder llegar a oír este Juicio y reconocer que es verdad. 6Basta con que lo
creas completamente durante un solo instante, para que vayas más allá de la creencia a la Certeza. 7Un instante que pases fuera del tiempo puede producir el fin de éste. 8No juzgues, pues sólo te juzgas a ti mismo, y así, no haces sino demorar el juicio Final. 9Maestro de Dios, ¿cuál es tu juicio acerca del mundo? 11¿Has aprendido ya a hacerte a un lado y a oír la Voz del juicio dentro de ti? 11¿O todavía intentas
usurpar Su función? 12Aprende a aquietarte porque Su Voz se oye en la quietud. 13Y Su Juicio les llega a
todos los que se hacen a un lado, y escuchando calmadamente lo esperan.
3. Tú que a veces estás triste y a veces enfadado; tú que a veces sientes que no se te da lo que te
corresponde y que tus mejores esfuerzos se topan con falta de aprecio e incluso desprecio, ¡abandona
esos pensamientos tan necios! 2
Son demasiado nimios e insignificantes como para que sigan ocupando tu
santa mente un solo instante más. 3
El Juicio de Dios te espera para liberarte. 4
¿Qué puede ofrecerte el
mundo -independientemente de cómo juzgues sus regalos- que tú prefirieses tener? 5Serás juzgado, y juzgado con equidad y honestidad. 6Dios no conoce el engaño. 7Sus promesas son seguras. 8Recuerda sólo eso. 9Sus promesas garantizan Su juicio, y sólo éste será aceptado al final. 10Tu función es hacer que este final llegue cuanto antes. 11Tu función es mantener Su Juicio en tu corazón y ofrecérselo a todo el mundo para así mantenerlo a salvo.
07:56
14. ¿cómo acabará el mundo?
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14. ¿CÓMO ACABARÁ EL MUNDO?.
página 41
07:23
13. ¿cual es el verdadero significado de los sacrificios?
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13. ¿CUAL ES EL VERDADERO SIGNIFICADO DE LOS SACRIFICIOS?
10:59
12.¿ cuántos maestros de dios se necesitan para salvar al mundo?
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12. ¿CUÁNTOS MAESTROS DE DIOS SE NECESITAN PARA SALVAR AL MUNDO?
09:42
11. ¿es posible la paz en este mundo?.
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11. ¿ES POSIBLE LA PAZ EN ESTE MUNDO?.
1. Ésta es una pregunta que todo el mundo debe hacerse. 2
Es verdad que la paz no parece ser posible aquí. 3Sin embargo, la Palabra de Dios promete otras cosas que, al igual que ésta, parecen imposibles. 4Su Palabra ha prometido paz. 5
Ha prometido también que la muerte no existe, que la resurrección tendrá
lugar y que el renacimiento es la herencia del hombre. 6
El mundo que ves no puede ser el mundo que Dios
ama, y, sin embargo, Su Palabra nos asegura que Él ama al mundo. 7
La Palabra de Dios ha prometido que
aquí es posible la paz, y lo que Él promete no puede ser imposible. 8
Mas es cierto que hay que contemplar
el mundo de otra manera, si es que se han de aceptar Sus promesas. 9
Lo que el mundo es, ya ha sido
determinado. 10Tú no puedes elegir lo que debe ser. 11Pero sí puedes elegir cómo lo quieres ver. 12De
hecho, eso tienes que elegirlo.
2. Volvemos nuevamente al tema de los juicios. 2
Esta vez pregúntate qué es más probable que sea
verdad: tus juicios o la Palabra de Dios. 3
Pues ambos afirman cosas diferentes acerca del mundo, y tan
opuestas que no tiene objeto tratar de reconciliarlas. 4
Dios ofrece salvación al mundo, tus juicios quieren
condenarlo. 5
Dios afirma que la muerte no existe; tu juicio ve a la muerte como el final inevitable de la
vida. 6
La Palabra de Dios te asegura que Él ama al mundo; tus juicios afirman que el mundo no es digno
de ser amado. 7
¿Quién tiene razón? 8
Pues uno de los dos tiene que estar equivocado. 9
No puede ser de
otra manera.
3. El texto explica que el Espíritu Santo es la Respuesta a todos los problemas a los que tú has dado
lugar. 2
Estos problemas no son reales, pero eso no significa nada para los que creen en ellos. 3
Y todo el
mundo cree en lo que ha hecho, pues lo hizo creyendo en ello. 4
A esta extraña y paradójica situación que
no tiene sentido ni significado, de la cual, no obstante, no parece que haya forma de escaparse, Dios ha
enviado Su juicio para reemplazar al tuyo. 5
Con gran ternura, Su juicio sustituye al tuyo. 6
Y por medio de
esa sustitución, lo incomprensible se vuelve comprensible. 7
¿Es posible la paz en este mundo? 8
En tu
juicio no lo es ni lo será nunca. 9
Pero en el juicio de Dios, lo único que se refleja aquí es paz.
4. La paz es imposible para los que ven conflictos 2
e inevitable para los que ofrecen paz. 3
¡Cuán
fácilmente, pues, te puedes escapar del juicio que tienes acerca del mundo! 4
No es el mundo lo que hace
que la paz parezca imposible. 5
El mundo que ves es lo que es imposible. 6 No obstante, el juicio de Dios
14
acerca de este mundo distorsionado lo ha redimido y preparado para que le dé la bienvenida a la paz. 7
Y
la paz desciende sobre él en jubilosa respuesta. 8
Ahora la paz puede estar aquí, ya que ha entrado un
Pensamiento de Dios. 9
¿Qué otra cosa sino un Pensamiento de Dios podría trocar el infierno en Cielo sólo
por ser lo que es? 10La tierra se postra ante su Presencia, que llena de gracia se inclina en respuesta,
para elevarla de nuevo. 11Ahora la pregunta es diferente. 12Ya no es: "¿Es posible la paz en este mundo?",
sino: "¿Cómo sería posible que no hubiese paz aquí?"
05:34
10. ¿como se deja de juzgar?.
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10. ¿COMO SE DEJA DE JUZGAR?
1. Los juicios, al igual que los demás mecanismos mediante los cuales se mantiene vigente el mundo de las ilusiones, es algo que el mundo no entiende en absoluto. 2De hecho, se les confunde con la sabiduría y se usan como sustituto de la verdad. 3 TaI como el mundo usa el término, un individuo es capaz de tener "buen" juicio o "mal" juicio, y su educación tiene como objeto reforzar el primero y minimizar el segundo. 4
Existe, no obstante, una gran confusión con respecto a lo que significan estas categorías. 5
Lo que es
"buen" juicio para uno, es "malo" para otro. 6
Lo que es más, una misma persona puede clasificar la misma
acción como muestra de "buen" juicio en una ocasión y de "mal" juicio en otra. 7
Tampoco puede enseñarse
realmente un criterio consistente para determinar lo que son estas categorías. 8
En cualquier momento, el
estudiante puede estar en desacuerdo con lo que su supuesto maestro dice acerca de ellas, o el maestro
mismo puede ser inconsistente en lo que cree. 9
"Buen" juicio, en este contexto, no significa nada. 10"Mal"
juicio tampoco.
2. Es necesario que el maestro de Dios se dé cuenta, no de que no debe juzgar, sino de que no puede. 2
Al
renunciar a los juicios, renuncia simplemente a lo que nunca tuvo. 3
Renuncia a una ilusión; o mejor dicho,
tiene la ilusión de renunciar a algo. 4
En realidad, simplemente se ha vuelto más honesto. 5
AI reconocer
que nunca le fue posible juzgar, deja de intentarlo. 6
Esto no es un sacrificio. 7
Por el contrario, se pone en
una posición en la que el juicio puede tener lugar a través de él en lugar de ser algo que él emite por su
13
cuenta. 8
Y este juicio no es ni "bueno" ni "malo". 9
Es el único juicio que existe, y es sólo uno: "El Hijo de
Dios es inocente y el pecado no existe".
3. El objetivo de nuestro programa, a diferencia del objetivo del aprendizaje del mundo, es el
reconocimiento de que juzgar, en el sentido usual, es imposible. 2
Esto no es una opinión sino un hecho. 3
Para poder juzgar cualquier cosa correctamente, uno tendría que ser consciente de una gama
inconcebiblemente vasta de cosas pasadas, presentes y por venir. 4
Uno tendría que reconocer de
antemano todos los efectos que sus juicios podrían tener sobre todas las personas y sobre todas las cosas
que de alguna manera estén involucradas en ellos. 5
Y tendría que estar seguro de que no hay distorsión
alguna en su percepción, para que sus juicios fuesen completamente justos con todos sobre los que han
de recaer ahora o sobre los que hayan de recaer en el futuro. 6
¿Quién puede hacer eso? 7
¿Quién, excepto
en delirios de grandeza, pretendería ser capaz de todo esto?
4. ¿Recuerdas cuántas veces pensaste que estabas al tanto de todos los "hechos". que necesitabas para
juzgar algo y cuán equivocado estabas? 2
¿Quién no ha tenido esta experiencia? 3
¿Tienes idea de cuántas
veces pensaste que tenías razón, sin jamás darte cuenta de que estabas equivocado? 4
¿Por qué habrías
de querer usar una base tan arbitraria para tomar tus decisiones? 5
Formar juicios no es muestra de
sabiduría; la renuncia a todo juicio lo es. 6
Forma, pues, un solo juicio más. 7
Y es éste: hay Alguien a tu
lado Cuyo juicio es perfecto. 8
Él conoce todos los hechos, pasados, presentes y por venir. 9
Conoce los
efectos que Sus juicios han de tener sobre todas las personas y sobre todas las cosas que de alguna
manera estén involucradas. 10Y Él es absolutamente justo con todos, pues en Su percepción no hay
distorsiones.
5. Abandona, por lo tanto, todo juicio, no con pesar sino con un suspiro de gratitud. 2
Ahora estás libre de
una carga tan pesada, que sólo podría haberte hecho tambalear y caer debajo de ella. 3
Y todo era una
ilusión. 4
Nada más. 5
Ahora el maestro de Dios puede levantarse aliviado y marchar hacia adelante con
paso ligero. 6
Mas éste no es su único beneficio. 7
Su sensación de preocupación ha desaparecido, pues no
tiene ninguna razón para ello. 8
La ha abandonado, junto con sus juicios. 9
Se entregó a Aquel en Cuyo
juicio ha elegido ahora confiar, en lugar del suyo propio. 10Ya no comete errores. 11Su Guía es infalible. 12Y
donde vino a juzgar, ahora va a bendecir. 13Donde ahora ríe, antes venía a llorar.
6. No es difícil renunciar a los juicios. 2
Lo que sí es difícil es aferrarse a ellos. 3
El maestro de Dios los
abandona gustosamente en el instante en que reconoce su costo. 4
Toda la fealdad que ve a su alrededor
es el resultado de ellos, 5
al igual que todo el dolor que contempla. 6
De los juicios se deriva toda soledad y
sensación de pérdida; el paso del tiempo y el creciente desaliento; la desesperación enfermiza y el miedo
a la muerte. 7
Y ahora, el maestro de Dios sabe que todas esas cosas no tienen razón de ser. 8
Ni una sola
es verdad. 9
Habiendo abandonado su causa, todas ellas se desprenden de él, ya que nunca fueron sino
los efectos de su elección equivocada. 10Maestro de Dios, este paso te brindará paz. 11¿Cómo iba a ser
difícil anhelar sólo esto?
10:56
9. ¿se requieren cambios en las condiciones de vida de los maestros de dios?.
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9. ¿SE REQUIEREN CAMBIOS EN LAS CONDICIONES DE VIDA DE LOS MAESTROS DE DIOS?.
1. Donde se requieren cambios es en las mentes de los maestros de Dios. 2
Esto puede entrañar o no
cambios en las condiciones externas. 3Recuerda que nadie está donde está por casualidad y que nada en
el plan de Dios es al azar. 4
Es bastante improbable que en la formación del nuevo maestro de Dios, los
primeros pasos a dar no sean cambios de actitud. 5No hay, sin embargo, una norma fija al respecto, toda
vez que el entrenamiento es siempre altamente individualizado. 6Hay quienes son llamados a cambiar las
circunstancias de sus vidas casi de inmediato, mas éstos son generalmente casos especiales. 7
A la gran
mayoría se les proporciona un programa de entrenamiento que evoluciona lentamente, en el que se
corrigen el mayor número posible de errores previos. 8
Las relaciones personales, en especial, tienen que
percibirse debidamente, y se tiene que eliminar la piedra angular de la falta de perdón. 9De lo contrario, el
viejo sistema de pensamiento mantendrá aún una base a donde poder regresar.
2. A medida que el maestro de Dios avanza en su formación, aprende más concienzudamente una lección:
a no tomar decisiones por su cuenta. 2
En lugar de ello, le pide a su Maestro Su respuesta, y es ésta la que
sigue como guía para sus acciones. 3
Esto le resulta cada vez más fácil, a medida que aprende a
abandonar sus propios juicios. 4
Abandonar todo juicio -el requisito previo para poder oír la Voz de Dios- es
normalmente un proceso bastante lento, no porque sea difícil, sino porque se tiende a percibir como una
afrenta. 5
El entrenamiento del mundo tiene por meta el logro de un objetivo diametralmente opuesto al de
nuestro programa. 6
El mundo enseña que confiar en nuestro propio juicio es muestra de madurez y
fortaleza. 7Nuestro programa enseña que abandonar todo juicio es la condición necesaria para la
salvación.
04:56
8. ¿como puede evitarse la percepción de grados de dificultad?
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8. ¿Cómo puede evitarse la percepción de grados de dificultad?
1. La creencia de que existen grados de dificultad es la base de la percepción del mundo. Dicha
creencia se basa en diferencias: en un trasfondo desigual y en un primer plano cambiadizo; en
alturas desparejas y en tamaños variados; en grados variables de obscuridad y luz, y en miles de
contrastes, en los que cada cosa vista compite con las demás para sobresalir. Un objeto más grande
eclipsa a otro más pequeño. Una cosa más brillante llama más la atención que otra con menos poder
de atracción. Y una idea más amenazante, o una que se considera más deseable de acuerdo con las
normas del mundo, trastorna completamente el equilibrio mental. Lo único que los ojos del cuerpo
pueden contemplar son conflictos. No recurras a ellos en busca de paz y entendimiento.
2. Las ilusiones son siempre ilusiones de diferencias. ¿Cómo podría ser de otra manera? Una ilusión
es por definición un intento de que algo que se considera de suma importancia sea real, si bien se
reconoce que es falso. La mente, por consiguiente, trata de hacerlo real movida por su intenso deseo
de conseguirlo. Las ilusiones son parodias de la creación: intentos de hacer que las mentiras sean
verdad. La mente, al considerar a la verdad como algo inaceptable, se subleva contra ella y se
otorga a sí misma una ilusión de victoria. Y al considerar a la salud como un agobio, se refugia en
sueños febriles. Y en esos sueños, la mente se encuentra separada, es diferente de otras mentes,
tiene intereses que sólo a ella atañen y es capaz de satisfacer sus necesidades a expensas de los
demás.
3. ¿De dónde surgen todas estas diferencias? Ciertamente parecen encontrarse en el mundo exterior.
Sin embargo, no hay duda de que es la mente la que juzga lo que los ojos contemplan: la que
interpreta los mensajes que le transmiten los ojos y la que les adjudica "significado". Este
significado, no obstante, no existe en el mundo exterior. Lo que se considera la "realidad" es
simplemente lo que la mente prefiere. La mente proyecta su propia jerarquía de valores al exterior,
y luego envía a los ojos del cuerpo a que la encuentren. Éstos jamás podrían ver excepto a base de
contrastes. Mas la percepción no se basa en los mensajes que los ojos traen. La mente es la única
que evalúa sus mensajes, y, por lo tanto, sólo ella es responsable de lo que vemos. Sólo la mente
decide si lo que vemos es real o ilusorio, deseable o indeseable, placentero o doloroso.
4. En las actividades de selección y categorización que la mente lleva a cabo es donde se producen
los errores de percepción. Y ahí es donde debe efectuarse la corrección. La mente clasifica aquello
de lo que los ojos del cuerpo le informan, de acuerdo con sus valores preconcebidos, y determina
cuál es el lugar más apropiado para cada dato sensorial. ¿Qué base podría ser más defectuosa que
ésta? Sin darse cuenta de ello, ha pedido que se le proporcione lo que se ajusta a esas categorías. Y
una vez que ha hecho esto, concluye que las categorías no pueden sino ser ciertas. Ésta es la base de
todos los juicios que establecen diferencias porque los juicios que el mundo emite descansan sobre
ella. ¿Cómo se iba a poder depender de este "razonamiento" confuso y absurdo?
5. No puede haber grados de dificultad en la curación por el simple hecho de que toda enfermedad
es una ilusión. ¿Sería acaso más difícil desvanecer la creencia que tiene un demente en una
alucinación mayor, que la que tiene en una más pequeña? ¿Podría reconocer más rápidamente la
irrealidad de una voz estridente, que la de una voz agradable? ¿Desecharía más fácilmente una
orden para que mate que se le pide con un susurro, que una que se le pide a gritos? ¿Y afectaría el
número de tridentes que tienen los diablos que él ve la credibilidad de éstos en su percepción? Su
mente ha calificado todas esas ilusiones de reales, y, por lo tanto, son reales para él. Cuando se dé
cuenta de que no son más que ilusiones, desaparecerán. Y lo mismo ocurre con la curación. Las
propiedades de las ilusiones que hacen que éstas parezcan diferentes entre sí, son realmente
irrelevantes, pues sus propiedades son tan ilusorias como ellas mismas.
6. Los ojos del cuerpo continuarán viendo diferencias. Pero la mente que se ha permitido a sí misma
ser curada, dejará de aceptarlas. Habrá quienes parezcan estar más "enfermos" que otros, y los ojos
del cuerpo informarán, como antes, de los cambios que se produzcan en su aspecto. Mas la mente
curada los clasificará a todos de la misma manera: como irreales. Éste es el don de su Maestro: el
entendimiento de que, al clasificar los mensajes que la mente recibe de lo que parece ser el mundo
externo sólo dos categorías son significativas. Y de éstas, sólo una es real. De la misma manera en
que la realidad es completamente real, independientemente de los conceptos de tamaño, forma,
tiempo o lugar, pues no pueden existir diferencias en ella, así también las ilusiones carecen de
distinciones. La única respuesta para cualquier clase de enfermedad es la curación. La única
respuesta para cualquier clase de ilusión es la verdad.
07:49
7. ¿debe repetirse la curación?.
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7. ¿Debe repetirse la curación?
1. En realidad, esta pregunta se contesta a sí misma. La curación no puede repetirse. Si el paciente
se ha curado, ¿qué queda por curar? Y si la curación siempre tiene lugar, como ya hemos dicho,
¿qué es lo que hay que repetir? Si un maestro de Dios se sigue preocupando por el resultado de una
curación, no hace sino limitarla. Ahora es la mente del mismo maestro de Dios la que necesita ser
curada. Y esto es lo que él debe facilitar. Ahora el paciente es él, y así es como debe considerarse a
sí mismo. Ha cometido un error y tiene que estar dispuesto a cambiar de mentalidad al respecto. Le
faltó la confianza que habría hecho posible dar verdaderamente, y, por lo tanto, no recibió el
beneficio de su regalo.
2. Cada vez que un maestro de Dios trató de ser un canal de curación tuvo éxito. De sentirse tentado
de dudar de ello, no debería repetir su esfuerzo previo. Éste ya fue máximo, pues el Espíritu Santo
así lo aceptó y así lo utilizó. El maestro de Dios tiene ahora ante sí sólo un camino a seguir. Tiene
que hacer uso de su razón para decirse a sí mismo que le ha entregado el problema a Uno que no
puede fallar; y debe reconocer que su propia incertidumbre no es amor, sino miedo, y, por
consiguiente, odio. Su posición se ha hecho, por lo tanto, insostenible, pues le está ofreciendo odio
a alguien a quien le ofreció amor. Esto es imposible. Habiendo ofrecido amor, sólo se puede recibir
amor.
3. En esto es en lo que el maestro de Dios tiene que confiar. Esto es lo que realmente significa la
afirmación de que la única responsabilidad del obrador de milagros es aceptar la Expiación para sí
mismo. El maestro de Dios es un obrador de milagros porque da los regalos que ha recibido. Pero
primero tiene que aceptarlos. Eso es lo único que tiene que hacer, ya que no hay nada más que él
pueda hacer. Al aceptar la curación puede darla. Si pone esto en duda, que recuerde Quién dio el
regalo y Quién lo recibió. Así se aclara su duda. Pensó que Dios le podía quitar los regalos que le
había dado. Eso fue un error, pero es un error que no vale la pena conservar. Y por lo tanto, lo único
que el maestro de Dios puede hacer es reconocerlo como tal y permitir que sea corregido.
4. Una de las tentaciones más difíciles de reconocer es que dudar de la curación debido a que los
síntomas siguen estando presentes es un error que se manifiesta en forma de falta de confianza.
Como tal, es un ataque. Normalmente parece ser justamente lo contrario. No parece razonable, en
un principio, que se nos diga que preocuparnos continuamente es un ataque. Tiene todas las
apariencias de ser amor. Mas el amor sin confianza es imposible, ya que la duda y la confianza no
pueden coexistir. Y el odio es lo opuesto al amor, sea cual sea la forma en que se manifieste. No
dudes del regalo y te será imposible dudar de sus resultados. Ésta es la certeza que les da a los
maestros de Dios el poder para ser obradores de milagros, pues han depositado su confianza en Él.
5. Dudar de uno mismo es la causa fundamental de que se dude del resultado de cualquier problema
que se le haya entregado al Maestro de Dios para que lo resuelva. Y eso implica necesariamente que
se ha puesto la confianza en un ser ilusorio, ya que sólo de un ser así se puede dudar. Esta ilusión
puede adoptar muchas formas. Tal vez temor a ser débil y vulnerable; tal vez miedo a fracasar y a
sentirse avergonzado en conexión con un sentimiento de ineptitud; quizá vergüenza acompañada de
culpabilidad procedente de una falsa humildad. La forma del error es irrelevante. Lo único que
importa es que se le reconozca como lo que es: un error.
6. El error es siempre una forma de preocupación con uno mismo, a costa de la exclusión del
paciente. Es no reconocer al paciente como parte del verdadero Ser, lo cual representa, por lo tanto,
una confusión de identidad. En tu mente se ha producido un conflicto acerca de lo que eres, y te has
engañado con respecto a ti mismo. Y te has engañado con respecto a ti mismo porque has negado la
Fuente de tu creación. Si ofrecieses únicamente curación, te sería imposible dudar. Si realmente
quieres que el problema se resuelva, no puedes dudar. Si estás seguro de cuál es el problema, no
puedes dudar. La duda es el resultado de deseos conflictivos. Ten certeza con respecto a lo que
quieres, y te será imposible dudar.
09:30
6. ¿tiene siempre lugar la curación?
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6. ¿Tiene siempre lugar la curación?
1. Sí, la curación siempre tiene lugar. Es imposible dejar que las ilusiones se lleven ante la verdad y
al mismo tiempo conservarlas. La verdad demuestra que las ilusiones no tienen ningún valor. El
maestro de Dios ha visto la corrección de sus propios errores en la mente del paciente, al
reconocerla como lo que es. Al haber aceptado la Expiación para sí mismo, también la ha aceptado
para el paciente. ¿Qué ocurre, sin embargo, cuando el paciente usa la enfermedad como una forma
de vida, creyendo que la curación es el camino a la muerte? Cuando esto ocurre, una curación
repentina podría ocasionar una aguda depresión y una sensación de pérdida tan profunda, que el
paciente podría incluso tratar de destruirse a sí mismo. No teniendo nada por lo que vivir, podría
incluso pedir la muerte. Por su propio bien, pues, la curación tiene que esperar.
2. La curación se hará a un lado siempre que pueda percibirse como una amenaza. En el instante en
que se le da la bienvenida, ahí está. Dondequiera que se haya ofrecido una curación, ésta se recibirá.
¿Y qué es el tiempo ante los regalos de Dios? Nos hemos referido en muchas ocasiones en el texto a
los tesoros que se ofrecen equitativamente, tanto para el que da los regalos de Dios como para el
que los recibe. Ni uno solo se pierde, pues sólo pueden multiplicarse. Ningún maestro de Dios debe
sentirse decepcionado si, habiendo ofrecido una curación, parece como si ésta no se hubiese
recibido. No es su función juzgar cuándo debe aceptarse su regalo. Que tenga por seguro que ha
sido recibido, y que no ponga en duda que será aceptado cuando se reconozca que es una bendición
y no una maldición.
3. La función de los maestros de Dios no es evaluar el resultado de sus regalos. Su función es
simplemente darlos. Una vez que los han dado, han dado también el resultado, puesto que ello es
parte del regalo. Nadie puede dar si está preocupado por los resultados de lo que da. Eso sería
limitar lo que da, y, en ese caso, ni el que da ni el que recibe dispondrían del regalo. La confianza es
parte esencial del acto de dar; de hecho, es la parte que hace posible el compartir; la parte que
garantiza que el dador no ha de perder sino que únicamente ganará. ¿Qué sentido tiene que alguien
dé un regalo si luego se queda con él para asegurarse de que sea usado como mejor le parezca a él?
Eso no es dar sino subyugar.
4. Haber abandonado toda preocupación por el regalo es lo que hace que sea verdaderamente dado.
Y lo que hace posible dar de verdad es la confianza. La curación es el cambio de mentalidad que el
Espíritu Santo procura que tenga lugar en la mente del paciente. Y es el Espíritu Santo en la mente
del donante Quien le da el regalo a él. ¿Cómo podría perderse? ¿Cómo podría ser ineficaz? ¿Cómo
podría haber sido en vano? Las arcas de Dios jamás están vacías. Y si les faltase un solo regalo no
estarían llenas. Dios garantiza, sin embargo, que las arcas estén siempre rebosantes. ¿Por qué habría
de preocuparse, entonces, un Maestro de Dios por lo que sucede con sus regalos? Al ser Dios Quien
se los da a Sí Mismo, ¿quién iba a dejar de recibirlo todo en este intercambio santo?
06:03
5. ¿CÓMO SE LOGRA LA CURACIÓN?. parte 3 de 3. MANUAL DEL MAESTRO de UCDM
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5. ¿Cómo se logra la curación?
1. Para que la curación pueda tener lugar, es necesario que se entienda el propósito de la ilusión de
la enfermedad. Sin ese entendimiento la curación es imposible.
I. El propósito de la enfermedad
1. La curación se logra en el instante en que el enfermo deja de atribuirle valor al dolor. ¿Quién
elegiría sufrir a menos que pensase que con ello podría ganar algo, y algo que tiene valor para él?
Indudablemente cree que está pagando un precio módico por algo de mayor valor, pues la
enfermedad es una elección, una decisión. Es la elección de la debilidad, procedente de la
equivocada convicción de que es fuerza. Cuando esto ocurre, se ve a la verdadera fuerza como una
amenaza y a la salud como algo peligroso. La enfermedad es un método, concebido en la locura,
para sentar al Hijo de Dios en el trono de su Padre. A Dios se le ve como algo externo, poderoso y
feroz, ansioso por quedarse con todo el poder para Sí Mismo. Sólo con Su muerte puede Su Hijo
conquistarle.
2. ¿Y qué representa la curación dentro de esta loca convicción? Simboliza la derrota del Hijo de
Dios y el triunfo de su Padre sobre él. Representa el desafío supremo -en forma directa- que el Hijo
se ve forzado a aceptar. Representa todo lo que él se ocultaría a sí mismo para proteger su "vida". Si
se cura, él es responsable de sus pensamientos. Y si es responsable de sus pensamientos, será
destruido a fin de demostrarle cuán débil y miserable era. Mas si él mismo elige la muerte, su
debilidad se convierte en su fuerza. Ahora se ha impuesto a sí mismo lo que Dios le habría
impuesto, y de esta forma ha usurpado completamente el trono de su Creador.
II. Un cambio de percepción
1. La curación es directamente proporcional al grado de reconocimiento alcanzado con respecto a la
falta de valor de la enfermedad. Sólo con decir: "Con esto no gano nada" uno se curaría. Pero antes
de uno poder decir esto, es preciso reconocer ciertos hechos. En primer lugar, resulta obvio que las
decisiones son algo propio de la mente, no del cuerpo. Si la enfermedad no es más que un enfoque
defectuoso de solventar problemas, tiene que ser entonces una decisión. Y si es una decisión, es la
mente, y no el cuerpo, la que la toma. La resistencia a reconocer este hecho es enorme, ya que la
existencia del mundo tal como lo percibes depende de que sea el cuerpo el que toma las decisiones.
Términos tales como "instintos", "reflejos" y otros similares, representan intentos de dotar al cuerpo
con motivadores no mentales. En realidad, tales términos no hacen más que enunciar o describir el
problema, pero no lo resuelven.
2. La base fundamental de la curación es la aceptación del hecho de que la enfermedad es una
decisión que la mente ha tomado a fin de lograr un propósito para el cual se vale del cuerpo. Y esto
es cierto con respecto a cualquier clase de curación. El paciente que acepta esto se recupera. Si se
decide en contra de la recuperación, no sanará. ¿Quién es el médico entonces? La mente del propio
paciente. El resultado acabará siendo el que él decida. Agentes especiales parecen atenderle, sin
embargo, no hacen otra cosa que dar forma a su elección. Los escoge con vistas a darle forma
tangible a sus deseos. Y eso es lo único que hacen. En realidad, no son necesarios en absoluto. El
paciente podría sencillamente levantarse sin su ayuda y decir: "No tengo ninguna necesidad de
esto". No hay ninguna forma de enfermedad que no se curase de inmediato.
3. ¿Qué es lo único que se necesita para que este cambio de percepción tenga lugar? Simplemente
esto: el reconocimiento de que la enfermedad es algo propio de la mente, y de que no tiene nada que
ver con el cuerpo. ¿Qué te "cuesta" este reconocimiento? Te cuesta el mundo que ves, pues ya
nunca más te parecerá que es el mundo el que gobierna a la mente. Con este reconocimiento se le
atribuye la responsabilidad a quien verdaderamente la tiene: no al mundo, sino a aquel que
contempla el mundo y lo ve como no es. Pues ve únicamente lo que elige ver. Ni más ni menos. El
mundo no le hace nada. Pero él pensaba que le hacía algo. Él tampoco le hace nada al mundo, ya
que estaba equivocado con respecto a lo que el mundo era. En esto radica tu liberación de la
culpabilidad y de la enfermedad, pues ambas son una misma cosa. Sin embargo, para aceptar esta
liberación, la insignificancia del cuerpo tiene que ser una idea aceptable.
4. Con esta idea, el dolor desaparece para siempre. Pero con esta idea desaparece también cualquier
confusión acerca de la creación. ¿Cómo podría ser de otra manera? Basta con poner causa y efecto
en su verdadera secuencia con respecto a algo para que el aprendizaje se generalice y transforme al
mundo. El valor de la transferencia de una idea verdadera no tiene límites ni final. El resultado final
de esta lección es el recuerdo de Dios. ¿Qué significado tienen ahora la culpabilidad, la enfermedad,
el dolor, los desastres y todos los sufrimientos? Al no tener ningún propósito, no pueden sino
desaparecer. Y con ellos desaparecen también todos los efectos que parecían tener. Causa y efecto
no son sino una réplica de la creación. Vistos en su verdadera perspectiva, sin distorsiones y sin
miedo, re-establecen el Cielo.
III. La función del maestro de Dios
1. Si el paciente tiene que cambiar de mentalidad para poderse curar, ¿qué puede hacer el maestro
de Dios? ¿Puede cambiar la mentalidad del paciente por él? Desde luego que no. Para aquellos que
ya están dispuestos a cambiar de mentalidad, la función del maestro de Dios no es otra que la de
regocijarse con ellos, pues se han convertido en maestros de Dios junto con él. Con aquellos que no
entienden lo que es la curación, no obstante, tiene una función más específica. Estos pacientes no se
dan cuenta de que ellos mismos han elegido la enfermedad. Por el contrario, creen que la
enfermedad los ha elegido a ellos. No tienen tampoco una mentalidad abierta al respecto. El cuerpo
les dice lo que tienen que hacer y ellos obedecen. No tienen idea de cuán demente es este concepto.
Sólo con que lo sospecharan, se curarían. Pero no sospechan nada. Para ellos la separación es
absolutamente real.
2. Los maestros de Dios van a estos pacientes representando otra alternativa que dichos pacientes
habían olvidado. La simple presencia del maestro de Dios les sirve de recordatorio. Sus
pensamientos piden el derecho de cuestionar lo que el paciente ha aceptado como verdadero. En
cuanto que mensajeros de Dios, los maestros de Dios son los símbolos de la salvación. Le piden al
paciente que perdone al Hijo de Dios en su Nombre. Representan la Alternativa. Con la Palabra de
Dios en sus mentes, vienen como una bendición, no para curar a los enfermos sino para recordarles
que hay un remedio que Dios les ha dado ya. No son sus manos las que curan. No son sus voces las
que pronuncian la Palabra de Dios, sino que dan sencillamente lo que se les ha dado y exhortan
dulcemente a sus hermanos a que se aparten de la muerte: "¡He aquí, Hijo de Dios, lo que la Vida te
puede ofrecer! ¿Prefieres elegir la enfermedad en su lugar?"
3. Los maestros de Dios avanzados no toman en consideración, ni por un instante, las formas de
enfermedad en las que sus hermanos creen. Hacerlo sería olvidar que todas ellas tienen el mismo
propósito y que, por lo tanto, no son en modo alguno diferentes. Los maestros de Dios tratan de oír
la Voz de Dios en ese hermano que se engaña a sí mismo hasta el punto de creer que el Hijo de Dios
puede sufrir. Y le recuerdan que él no se hizo a sí mismo y que aún es tal como Dios lo creó. Los
maestros de Dios reconocen que las ilusiones no pueden tener efectos. La verdad que se encuentra
en sus mentes se extiende hasta la verdad que se encuentra en las mentes de sus hermanos, y de este
modo no refuerzan sus ilusiones. Así éstas se llevan ante la verdad; la verdad no se lleva ante ellas.
Y de esta manera se disipan, no por medio de la voluntad de otro, sino por medio de la única
Voluntad que existe en unión Consigo Misma. Ésta es la función de los maestros de Dios: no ver
voluntad alguna separada de la suya, ni la suya separada de la de Dios.
07:40
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LIBRO DE EJERCICIOS de UCDM en audio
aquí están grabados en audio todos los ejercicios que componen el LIBRO DE EJERCICIOS de un curso de milagros.
al hacer esto, no pretendía nada,,,solo me sentía impulsado a hacerlo, y los audios están cargados de mi propia imaginación y ninguno es igual a otro. yo solamente me ponía a grabar cada día, y salía lo que salía.
recomiendo que sean oidos con auriculares, ya que las grabaciones las hice con un ordenador y unos cascos bastante obsoletos, ya que era lo único de lo que disponía.
Updated
TEXTO DE LA TEORÍA DE UN CURSO DE MILAGROS
pongo aquí para todo aquel que desee escucharlo, los audios del texto de la teoría de un curso de milagros. y también el texto. Updated
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