
Marco Mamarandi
-¡Ahahahahahahhaha!
Oyó un grito en una habitación. Ray entró:
– Oh no, no lo hagas… ¡No puede ser!
Lo recuerdo como si los días y las horas hubiesen pasado en vano, y el tiempo no hubiera hecho bien su trabajo de olvidar.
Ray era una persona antisocial, amargada, no le gustaba que lo molesten. Era un policía retirado y un alcohólico, él trataba de salir de su miseria pero cada día estaba peor, su esposa lo había abandonado y a sus familiares no les gustaba estar con él. Pasó el tiempo y él, ya cansado de que lo trataran con indiferencia, decidió convertirse en cazarrecompensas, al fin y al cabo no tenía nada que perder. Conforme pasaban los años se convirtió en el mejor cazarrecompensas, ya que tenía entrenamiento policial y era muy bueno con las armas.
Un día como cualquier otro recibió una llamada. Eran unos tipos que necesitaban sus servicios para encontrar a Jim Dalton, quien era un asesino en serie y el más buscado de todos. Le dijeron que si lo mataba le iban a dar cinco millones de dólares. Ray aceptó porque necesitaba el dinero y les pidió referencias de su víctima.
- Colombiano de 30 años, alto, ojos color café, su cabello es negro. Ah¡ y que tiene un tatuaje en la muñeca de la mano derecha. Dijo Charles, uno de los que estaba al teléfono.
- Está bien, lo mataré.
Luego colgó.
Ray averiguó con unos amigos el paradero del colombiano. Estaba en Miami, Miami es una ciudad-puerto ubicada en el sureste de Florida, Estados Unidos, alrededor del río Miami, entre los Everglades y el océano Atlántico, en la calle South Beach en la dirección 20954.
Al día siguiente Ray viajo a Miami y fue a la calle South Beach, al llegar se hospedó en el hotel donde estaba Jim Dalton, luego Ray fue al cuarto de Jim, al tocar la puerta nadie respondió, así que entró a la fuerza. Al entrar no vió a nadie en la habitación. Ray la inspeccionó, él supo que Jim Dalton se había escapado por la ventana, ya que vió marcas de zapatos que daban hacia la ventana. Ray sacó la cabeza por aquella ventana y, como sospechaba, Jim Dalton estaba bajando por una cuerda. Ray salió corriendo del hotel, pero Jim Dalton se estaba yendo en un coche, Ray se dirigió a su carro y empezó a seguirlo. Después de una larga persecución Jim Dalton paró en una casa abandonada, Jim entró y Ray también, pero él no sabía lo que se esperaba.
-ahahahahah oyó un grito en una habitación, Ray entró
– Oh no, no lo hagas… ¡no puede ser!
Ray presenció como Jim Dalton asesino a una joven.
- ¿Por qué la asesinaste? Preguntó Ray.
-Para demostrarte que nadie es mejor que yo.
Ray con furia empezó a pelear contra Jim Dalton, Ray le estaba ganando pero Jim, como tenía un arma, le disparó en el brazo. Ray cayó al suelo pero no se rindió, se volvió a levantar y siguió peleando. Jim le estaba lanzando muchos golpes pero él los esquivaba casi todos. Ray le disparó ya que él también tenía un arma y Jim Dalton cayó al suelo y Ray lo mató.
Luego, salió de la casa abandonada y fue a un hospital, los médicos trataron de salvarlo pero era tarde había perdido mucha sangre y en la operación murió.
No paro de pensar qué sería de él si tan solo yo hubiera estado ahí. Éramos tan diferentes pero, aun así, yo lo amaba. Ahora busco incesantemente a los tipos que mandaron a Ray a matar a Jim. Estoy seguro que fue una trampa. Cobraré venganza por mi hermano.
-¡Ahahahahahahhaha!
Oyó un grito en una habitación. Ray entró:
– Oh no, no lo hagas… ¡No puede ser!
Lo recuerdo como si los días y las horas hubiesen pasado en vano, y el tiempo no hubiera hecho bien su trabajo de olvidar.
Ray era una persona antisocial, amargada, no le gustaba que lo molesten. Era un policía retirado y un alcohólico, él trataba de salir de su miseria pero cada día estaba peor, su esposa lo había abandonado y a sus familiares no les gustaba estar con él. Pasó el tiempo y él, ya cansado de que lo trataran con indiferencia, decidió convertirse en cazarrecompensas, al fin y al cabo no tenía nada que perder. Conforme pasaban los años se convirtió en el mejor cazarrecompensas, ya que tenía entrenamiento policial y era muy bueno con las armas.
Un día como cualquier otro recibió una llamada. Eran unos tipos que necesitaban sus servicios para encontrar a Jim Dalton, quien era un asesino en serie y el más buscado de todos. Le dijeron que si lo mataba le iban a dar cinco millones de dólares. Ray aceptó porque necesitaba el dinero y les pidió referencias de su víctima.
- Colombiano de 30 años, alto, ojos color café, su cabello es negro. Ah¡ y que tiene un tatuaje en la muñeca de la mano derecha. Dijo Charles, uno de los que estaba al teléfono.
- Está bien, lo mataré.
Luego colgó.
Ray averiguó con unos amigos el paradero del colombiano. Estaba en Miami, Miami es una ciudad-puerto ubicada en el sureste de Florida, Estados Unidos, alrededor del río Miami, entre los Everglades y el océano Atlántico, en la calle South Beach en la dirección 20954.
Al día siguiente Ray viajo a Miami y fue a la calle South Beach, al llegar se hospedó en el hotel donde estaba Jim Dalton, luego Ray fue al cuarto de Jim, al tocar la puerta nadie respondió, así que entró a la fuerza. Al entrar no vió a nadie en la habitación. Ray la inspeccionó, él supo que Jim Dalton se había escapado por la ventana, ya que vió marcas de zapatos que daban hacia la ventana. Ray sacó la cabeza por aquella ventana y, como sospechaba, Jim Dalton estaba bajando por una cuerda. Ray salió corriendo del hotel, pero Jim Dalton se estaba yendo en un coche, Ray se dirigió a su carro y empezó a seguirlo. Después de una larga persecución Jim Dalton paró en una casa abandonada, Jim entró y Ray también, pero él no sabía lo que se esperaba.
-ahahahahah oyó un grito en una habitación, Ray entró
– Oh no, no lo hagas… ¡no puede ser!
Ray presenció como Jim Dalton asesino a una joven.
- ¿Por qué la asesinaste? Preguntó Ray.
-Para demostrarte que nadie es mejor que yo.
Ray con furia empezó a pelear contra Jim Dalton, Ray le estaba ganando pero Jim, como tenía un arma, le disparó en el brazo. Ray cayó al suelo pero no se rindió, se volvió a levantar y siguió peleando. Jim le estaba lanzando muchos golpes pero él los esquivaba casi todos. Ray le disparó ya que él también tenía un arma y Jim Dalton cayó al suelo y Ray lo mató.
Luego, salió de la casa abandonada y fue a un hospital, los médicos trataron de salvarlo pero era tarde había perdido mucha sangre y en la operación murió.
No paro de pensar qué sería de él si tan solo yo hubiera estado ahí. Éramos tan diferentes pero, aun así, yo lo amaba. Ahora busco incesantemente a los tipos que mandaron a Ray a matar a Jim. Estoy seguro que fue una trampa. Cobraré venganza por mi hermano.



