Seguimos recorriendo nuestro segundo bloque temático acerca de herramientas para el Mantenimiento; herramientas para tu día a día, herramientas a incluir en tu caja y que te ayudarán a encarar los retos a los que te enfrentas en tu entorno profesional.
Y precisamente eso caracteriza nuestro próximo programa, “El RCM aplicado”. Mucho se ha hablado y se habla de RCM en charlas, cursos, posts o artículos varios con un denominador común: Enfoque eminentemente teórico… Conceptos como RCM, RCM2, RCM3, fiabilidad, confiabilidad, dependability, reliability… y todas las abilities habidas y por haber… Pero 0 enfoque práctico, 0 dosis de realidad.
Vuelvo a citar, por segundo programa consecutivo, mi pareto de metodologías de Ingeniería de Confiabilidad, mi top 3, ese 20% que te da el 80% de los resultados: Análisis Causa Raíz, AMFE o RCM y el Análisis de Criticidad de Activos (puristas ya sé que no es una herramienta de Ingeniería de Confiabilidad pero todos la citáis en vuestra prosa). Soy un fiel creyente del RCM, pero cuando y donde corresponde, debemos evitar el dogmatismo que subyace de forma sistemática en torno a la Ingeniería de Confiabilidad o Ingeniería RAMS, debemos ser estrategas y aplicar a cada activo de nuestro parque aquellas estrategias más adecuadas; recuerda, la estrategia, y la de mantenimiento no es menos, es un ejercicio de artesanía, cada contexto requiere la suya, creada con mimo, con cariño, con profundidad, de forma que ataque el desafío, el reto, la necesidad específica.
El RCM es “La metodología” si hablamos de Ingeniería RAMS, no existe otra que, debidamente aplicada, pueda aportar más, ni siquiera el ACR, en tanto presenta un enfoque más reactivo, siendo el enfoque del RCM puramente proactivo. Desde la identificación de los modos de fallo y sus causas subyacentes, pasando por el análisis de riesgo de todas y cada una de ellas y finalizando con nuestro plan de acción para, erradicar, anticipar, detectar o minimizar el fallo… Es un ejercicio completo, redondo diría yo en lo que a la parte de método se refiere, más aún si contamos con lo más importante para su correcto desarrollo: LAS PERSONAS.
Hay dos aspectos básicos para llevar a cabo un RCM, el primero y principal, como casi todo en este mundo son LAS PERSONAS; lo segundo un PROCESO bien definido que englobe la metodología.
Vamos a empezar por lo más importante que son las personas: Una vez escuché a un metodólogo en ACR decir que se veía capaz de de resolver cualquier problema aplicando metodología, mi respuesta fue clara, si no cuentas con expertos técnicos en el dominio no resuelves ni el mecanismo de la rueda… Así es queridas y queridos oyentes, para desarrollar un buen RCM, ACR, análisis RAMS o cualquier metodología de reconocido prestigio, debemos contar con expertos en el dominio, con esos listos con gafas (o sin ellas) que conocen cada ruido, cada síntoma, cada mecanismo de fallo de nuestros activos, sin ellos… Hostia terrible… Y por otro lado, y no menos importante, necesitamos conocer la metodología; empezando por un facilitador o facilitadora competente y experimentado en la materia, que sepa guiar el barco hasta buen puerto, y esto no es sencillo…Nada sencillo… Facilitadores con conocimiento en el proceso pero con 0 capacidad de liderazgo, viceversa, facilitadores que no tienen claro su rol y juegan a ser experto… Hay todo un catálogo de “malas facilitaciones”. Y no solo eso, relacionado con la metodología, tanto el responsable del RCM como los participantes deben tener conocimientos y competencias en RCM en mayor o menor grado, dependiendo del rol.Personas, repito, base de esta y cualquier otra metodología.
Y por otra parte tenemos otro elemento de sustentación de nuestro RCM, que es el proceso, y con proceso no me refiero a la metodología, el proceso ha de contener a la metodología; hablo de un proceso completo, E2E como ya sabéis que me gusta decir. Repito la ecuación de Borja como bautizaba nuestro querido ♔Luis Felipe Sexto:
Metodología sin Proceso = Fracaso
Quizá me lo tatúe algún día… Volviendo a lo importante, relevancia del proceso en la aplicación de ésta y cualquier otra metodología, es fundamental, básico, primordial… Lo puedo decir de mil maneras, definir un proceso claro que comience con el trigger de la realización de un RCM, que disparador genera que el equipo se ponga a trabajar en esta metodología ¿Nuestro Análisis de Criticidad de Activos?¿Cambios mayores en nuestro portfolio de activos?¿Una incidencia de alto impacto? Adaptadlo a vuestro contexto operacional, a la necesidad que os transmita vuestra organización, olvidaos de manuales, hacedlo vuestro. Y eso solo es el comienzo, después viene lo más sencillo, metodología… Y ahí si que está todo inventado, RCM, RCM2, RCM3, RCM32 ¼… Disponéis de numerosa norma, estándares y literatura al respecto, casi toda es similar: AMFE+Risk Analysis+Plan de Acción… Y aquí hago un inciso que siempre cito a mis alumnas y alumnos, a la hora de realizar el análisis de riesgo seleccionar la metodología que mejor se adecúe a vuestro contexto (matriz de riesgo, RPN, híbrido…), y estableced tablas propias para evaluar Probabilidad, Impacto y Detectabilidad, cuanto más sencillo mejor, muchas veces menos es más… Otra recomendación muy mía, alineada con las nuevas tecnologías y el CbM/PdM y con el método de Risk Analysis, es tratar de determinar un Key Asset Parameter que nos determine variable física a monitorizar que nos permita determinar la salud de un sistema o elemento, nos permite ir más allá y trabajar sobre la detectabilidad y por ende sobre la probabilidad de ocurrencia de la mano de las nuevas tecnologías y métodos del Mantenimiento. Finalmente el plan de accíón, existen más árboles de decisión en la literatura e internet que en Yellowstone… Os recomiendo lo mismo, buscad sobre lo existente y elegir aquello que mejor se os adapte y si no os creáis el vuestro propio. Pero no queda solo en definir que hacer o incluso como hacerlo, hay que monitorear la efectividad de nuestro RCM. Si el objetivo del mismo es optimizar el plan preventivo debemos establecer indicadores para evaluar si hemos logrado el objetivo, si el objetivo es optimizar inventario de almacén debemos monitorizar nuestro stock… En definitiva, el trabajo no termina en el entregable de RCM… Termina cuando implementamos el plan en el GMAO, actualizamos nuestros reordenes, desarrollamos a nuestro equipo para llevar a cabo el nuevo plan, realimentamos la información al equipo de adquisición de activos, monitorizamos los beneficios obtenidos del RCM… Proceso completo repito, vinculado con muchos otros de los procesos organizacionales, dentro y fuera de la función de Mantenimiento.
Y todo esto conlleva un coste, un alto coste, es por ello que debemos asegurar que nuestro proceso de RCM funciona a la perfección y que somos capaces de capitalizar el beneficio que aporta. Si vamos a hacer RCM para poner el tick in the box y alardear en LinkedIn o de cara a la dirección no perdáis el tiempo, tener a 6-7 listos con gafas una semana en una sala conlleva un alto coste, alto coste que, repito, hemos de capitalizar y para ello hay que garantizar la disponibilidad de competencias, seleccionar activos o sistemas críticos, contar con un soporte experto al principio del camino, etc, etc… No es sencillo implantar RCM, aunque pareciera que algunos gurús de LinkedIn los hagan como churros o que la IA lo hace por nosotros. No os dejéis engañar, estudiarlo en detalle y estudiarlo de la mano de gente con experiencia en su desarrollo e implementación en campo; el papel y la diapositiva lo soportan todo, el negocio no…
Y para discutir de todo esto traemos a un colega a quien hace tiempo que tenía muchas ganas de tener por Mundo Fiable, otro del grupo transgresor que no vemos todo tan sencillo como muchas personas pretenden trasladar (yo diría que desde su propia ignorancia) en post de LinkedIn, diapositivas y presentaciones puramente comerciales o webinars o clases magistrales de dudosa aplicabilidad… Tipo que ha recorrido el camino del samurai y que cuenta con numerosas muescas en su revolver, muescas obtenidas en campo, no es un escenario o en el feed de LinkedIn…
Hablaremos sobre “El RCM aplicado” con el gran Txema Gurría.