ORACION DE LA MAÑANA MIERCOLES 9 DE NOVIEMBRE 2016
PARABOLA DE LAS MINAS
11. Oyendo ellos todavía estas cosas, agregó una parábola, porque se hallaba próximo a Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios iba a ser manifestado en seguida.
12. Dijo pues: "Un hombre de noble linaje se fue a un país lejano a tomar para sí posesión de un reino y volver.
13. Llamó a diez de sus servidores y les entregó diez minas, diciéndoles: "Negociad hasta que yo vuelva".
14. Ahora bien, sus conciudadanos lo odiaban, y enviaron una embajada detrás de él diciendo: "No queremos que ése reine sobre nosotros".
15. Al retornar él, después de haber recibido el reinado, dijo que le llamasen a aquellos servidores a quienes había entregado el dinero, a fin de saber lo que había negociado cada uno.
16. Presentóse el primero y dijo: "Señor, diez minas ha producido tu mina".
17. Le dijo: "Enhorabuena, buen servidor, ya que has sido fiel en tan poca cosa, recibe potestad sobre diez ciudades".
18. Y vino el segundo y dijo: "Tu mina, Señor, ha producido cinco minas".
19. A él también le dijo: "Y tú sé gobernador de cinco ciudades".
20. Mas el otro vino diciendo: "Señor, aquí tienes tu mina, que tuve escondida en un pañuelo.
21. Pues te tenía miedo, porque tú eres un hombre duro; sacas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste".
22. Replicóle: "Por tu propia boca te condeno, siervo malvado. ¿Pensabas que soy hombre duro, que saco lo que no puse, y siego lo que no sembré?
23. Y entonces ¿por qué no diste el dinero mío al banco? (Así al menos) a mi regreso lo hubiera yo recobrado con réditos".
24. Y dijo a los que estaban allí: "Quitadle la mina, y dádsela al que tiene diez".
25. Dijéronle: "Señor, tiene diez minas".
26. "Os digo: a todo el que tiene, se le dará; y al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado.
27. En cuanto a mis enemigos, los que no han querido que yo reinase sobre ellos, traedlos aquí y degolladlos en mi presencia".
PALABRA DEL SEÑOR.
PARABOLA DE LAS MINAS
11. Oyendo ellos todavía estas cosas, agregó una parábola, porque se hallaba próximo a Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios iba a ser manifestado en seguida.
12. Dijo pues: "Un hombre de noble linaje se fue a un país lejano a tomar para sí posesión de un reino y volver.
13. Llamó a diez de sus servidores y les entregó diez minas, diciéndoles: "Negociad hasta que yo vuelva".
14. Ahora bien, sus conciudadanos lo odiaban, y enviaron una embajada detrás de él diciendo: "No queremos que ése reine sobre nosotros".
15. Al retornar él, después de haber recibido el reinado, dijo que le llamasen a aquellos servidores a quienes había entregado el dinero, a fin de saber lo que había negociado cada uno.
16. Presentóse el primero y dijo: "Señor, diez minas ha producido tu mina".
17. Le dijo: "Enhorabuena, buen servidor, ya que has sido fiel en tan poca cosa, recibe potestad sobre diez ciudades".
18. Y vino el segundo y dijo: "Tu mina, Señor, ha producido cinco minas".
19. A él también le dijo: "Y tú sé gobernador de cinco ciudades".
20. Mas el otro vino diciendo: "Señor, aquí tienes tu mina, que tuve escondida en un pañuelo.
21. Pues te tenía miedo, porque tú eres un hombre duro; sacas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste".
22. Replicóle: "Por tu propia boca te condeno, siervo malvado. ¿Pensabas que soy hombre duro, que saco lo que no puse, y siego lo que no sembré?
23. Y entonces ¿por qué no diste el dinero mío al banco? (Así al menos) a mi regreso lo hubiera yo recobrado con réditos".
24. Y dijo a los que estaban allí: "Quitadle la mina, y dádsela al que tiene diez".
25. Dijéronle: "Señor, tiene diez minas".
26. "Os digo: a todo el que tiene, se le dará; y al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado.
27. En cuanto a mis enemigos, los que no han querido que yo reinase sobre ellos, traedlos aquí y degolladlos en mi presencia".
PALABRA DEL SEÑOR.



