¡ÚLTIMAS HORAS! Disfruta de todo 1 año de Plus al 45% de dto ¡Lo quiero!
Podcast Cámbiate
Podcast

Podcast Cámbiate

32
4

¿Conectamos con las vacaciones?

¿Por qué nos cuesta tanto "desconectar" para disfrutar de nuestras vacaciones?¿Tardamos mucho en comenzar a aprovecharlas?¿Nos llenamos de tareas? En Canarias Radio La Autonómica, Una más Una con Marlene Meneses y Tomás Galván.
Mind and psychology 1 year
0
0
24
22:06

¿Hemos salido mejores de la pandemia?

Intervención en COPE Tenerife con ocasión del 4 aniversario de COVID9
Mind and psychology 1 year
0
0
22
13:23

Entrevista Libro La Vida Sona con Toni Guerrero

Entrevista con Toni Guerrero, en su programa, La Vida Sona, de Cooltura FM, en Cataluña. Hablamos sobre mi libro: La felicidad: Qué ayuda y qué no. Psicología para entendernos. Abordamos aspectos como nuestro derecho a la tristeza ¡y a la felicidad! y el necesario conocimiento que debemos tener de nuestras emociones para vivir una vida plena.
Mind and psychology 6 years
0
0
61
37:52

¡Vaya estrés de sábado!

No vivimos en el presente. Y, quizás lo peor, es que no somos conscientes de ello. Esta historia puede resultarnos familiar a cualquiera de nosotros ¿verdad? Locución del artículo publicado en leocadiomartin.com, interpretada por Manuel Herrador Calatrava, periodista.
Mind and psychology 9 years
1
0
107
05:25

El misterio de tu voz

Tu voz llena de ternura, el sonido de esa voz que me hace soñar y perderme en pensamientos de felicidad, tu voz embriagadora que me lleva a la dulzura, tu voz dulce que me susurra un te amo y hace callar la mía, esa voz que anhelo sentir junto a mi y está muy lejos Anónimo
Mind and psychology 9 years
0
0
130
00:26

10 de Abril Tienes Miedo.

De lo que tengo miedo es de tu miedo William Shakespeare Todos experimentamos stress, ansiedad o preocupaciones en algún momento en la vida. Es algo natural. La tensión en los hombros, el aumento de los latidos y pensamientos del tipo “no puedo con esto” nos llevan a elaborar técnicas de evitación para no afrontarlo. Nos ponemos constantemente bajo presión en nuestro papel de amigos, parientes, compañeros, padres, colegas, vecinos, estudiantes, etc. A menudo esta percepción de la diferencia entre lo que nosotros podemos querer y lo que creemos que se espera de nosotros es nuestra mayor fuente de stress Esto nos hace, en muchos casos, colocarnos en diferentes papeles para poder afrontar lo que nos requiere la sociedad.. Nos cuestionamos permanentemente si seremos capaces de cumplir unas expectativas, que en muchos casos, no se corresponden con la realidad. Nuestra respuesta a esta presión psicológica nos puede dejar atrapados en una telaraña de tensión, difícilmente salvable. Si nos sentimos de esta forma constantemente, los efectos sobre nuestra salud, tanto física como mental pueden ser inmensos. Simplemente decir esto, puede añadir una fuente más de stress a alguien que, ya de por si, se siente sobrepasado, nada más lejos de nuestra intención. Lo cierto es que traer a la luz nuestros miedos nos hace conscientes de ello. Dicho de otra forma, estamos sintiendo el reflejo de nuestro stress en nuestro cuerpo y cerebro ¿no es mejor saber que lo produce para poder interrumpir la cadena que lo provoca? mIEDO Desde luego que nuestra primera opción si la situación nos está afectando permanentemente debe ser ir a un profesional de la psicología. Pero si esto lo sentimos de vez en cuando, o en determinadas situaciones, podemos intentar abordarlo antes de que se convierta en una situación imposible de controlar. La base de la terapia Cognitivo Conductual está en la certeza que nuestros pensamientos, estados físico o de ánimo, y nuestra conducta están interrelacionados. Entonces, si cambiamos una parte, las consecuencias se sentirán en el resto. Parece sencillo ¿verdad? Veamos como. En primer lugar debemos dejar de evitar aquello que nos asusta. Cambiar la forma de actuar cuando enfrentamos algo que nos intimida es esencial para conseguirlo. Aunque parezca un contrasentido, cuando estamos evitando algo que realmente no tenemos una idea clara de lo que es, nuestro cerebro se encarga de llenar los espacios y lo convierte en algo realmente peor de lo que pueda ser. Esto nos bloquea. Imaginamos algo que realmente es como una fantasía de nuestro miedo y nos paralizamos. Sin embargo, si lo enfrentamos, lo traemos al presente, tenemos una idea clara de lo que es y, en muchas ocasiones, reduciremos el nivel de stress que nos podía estar causando. Haz una lista de las cosas que estás evitando Ordena la lista poniendo lo más fácil al principio Empieza por lo más fácil, o lo más que te gusta de la lista Hacerlo así consigue que te motives para abordar lo siguiente y, sorprendentemente, verás como se convierte en algo que no parece tan difícil como al principio.
Mind and psychology 11 years
0
0
118
03:44

8 De Abril Stress Del Bueno

¿STRESS DEL BUENO? 8abril 2014 Deja un comentario Si usted está angustiado por cualquier cosa externa, el dolor no se debe a la cosa en sí, sino a su estimación de la misma, y esto tiene el poder de revocarse en cualquier momento. Marco Aurelio Parece que sólo con ver esta palabra ¡STRESS! Escrita, nos da susto. Es lo que no nos deja dormir la noche antes de una importante reunión, lo que nos hace jugarnos la vida en la carretera para llegar a tiempo o el cansancio que tenemos después de un largo día de trabajo. Cualquier revista o informe sobre salud mental que se precie, nos dirá que el stress es el mayor peligro de nuestro tiempo. Causante de enfermedades y muertes en nuestro ajetreado mundo occidental. Y nos darán consejos para manejarlo, disminuirlo o superarlo. Es el gran villano de la época. Stress Pero lo cierto es que el stress no es el enemigo. De hecho, no hace mucho tiempo, era lo único que conseguía que estuviésemos a salvo de nuestros depredadores. Si puede fastidiar nuestra vida como lo hace, imaginemos lo que pasaría si fuésemos capaces de utilizarlo en nuestro beneficio. Pero, si le damos la vuelta, podemos ver como el stress puede resultar de ayuda, si sabemos leer lo que nos está diciendo. El stress te da la energía para manejar una crisis ¿Recuerdas la última vez que tuviste que quedarte la noche en vela para conseguir terminar un trabajo? ¿O qué tomaste una decisión importante en apenas un instante? ¿O ese volantazo que te salvó milagrosamente de un accidente? El stress tensa tus músculos, agudiza tu visión y concentración. Es tu respuesta fisiológica natural a una situación de peligro. Es como un seguro que te permite responder rápidamente. En un momento de stress, no tenemos tiempo para estar inseguros acerca de lo que la gente piense o lo que tú pienses de ellos. El stress te pone en disposición de acceder a recursos que ni siquiera pensabas tener. Te saca de tu zona de confort, aumenta tu autoconfianza y te ayuda a crecer. Por último el stress te señala aquello que no funciona. Es un gran marcador de que es lo que no va bien en tu vida. Si esto ocurre en tu trabajo o tu relación de pareja, es hora que empecemos a examinar que hay que cambiar. Seamos realistas, el problema no es el stress. De hecho es el síntoma incómodo de que algo no va bien. Quizás sea una buena idea utilizarlo como indicador del cambio que tenemos que introducir en nuestra vida.
Mind and psychology 11 years
0
0
75
03:07

5 De Abril 2014

¿SABES DECIR NO? Carmen es una gran colega. Ocupa un puesto directivo en una reputada firma de consultoría. Es de las primeras en arrimar el hombro cuando hay sobrecarga de tareas, asumir el trabajo de un colega enfermo o quedarse un rato más si es necesario. Carmen también colabora activamente con una conocida organización sin ánimo de lucro. Tiene fantásticas ideas para conseguir dinero y no duda en salir a la calle a hacerlo cuando toca. Carmen tiene dos niños, Alberto de siete años y Rosa de cinco. Son la luz de su vida. No quiere perderse ni un minuto de su existencia, va al cole a hablar con sus maestros, los lleva a las actividades extraescolares, les prepara la cena y los acuesta. Siempre que no hay que llevar a cenar a algún cliente. Su esposo Juan, que la quiere con locura, trabaja un montón y hace todo lo posible por pasar el mayor tiempo que puede con la familia, no para de repetirle que es una supermujer. Pero, si pillas a Carmen en un momento de sinceridad, te darás cuenta que no se siente así. De hecho, está exhausta. Pero no puede parar. Siente que todo esta bajo su responsabilidad y que esto no lo puede cambiar aunque quisiese. No sabe decir no. Es incapaz. Y debido a ello emplea todo su tiempo y energía en las prioridades de los demás. Parece un círculo imposible de romper. Carmen, por supuesto, es alguien imaginario. Pero muy real para muchas personas que no saben decir no, varones o mujeres. Por ello les propongo una serie de prácticas para conseguir cambiar esta situación o para evitar caer en ella si están comenzando a experimentarla. Conoce tu no. Identificar que es lo importante para ti y que no lo es, constituye el primer paso de este viaje. Si no sabes donde quieres pasar tu tiempo será difícil saber donde no quieres hacerlo. Antes de poder decir no con confianza, debes saber que quieres hacerlo. Todo lo demás sigue a este paso. Aprecia que te pidan ayuda. De hecho lo hacen porque confían en que tu podrás hacerlo muy bien. Agradéceles que lo hagan. No te preocupes, esto no lleva necesariamente a un “si”. Dile no a la petición, no a la persona. No estás rechazando a quien te lo pide, solo declinando su invitación. Deja esto claro. Que sepa que le reconoces o que le quieres mucho, como es el caso de los hijos. Hazle saber que pueden quedar para almorzar o podemos ir al parque más tarde (en el caso de los niños). Pero será cuando tu puedas. Explícalo. No se trata de que le hagas saber a quien te pide ayuda que estás embarcándote en un proceso de cambio personal para quererte más. Pero si ayuda tener una razón para decir no. Clara, sin ambages. Es algo importante para ti y no puedes robarle el tiempo que le debes dedicar. Es un acto de honestidad que al principio puede resultar costoso, pero te irás acostumbrando a ello. Se resolutivo. Todo no va a ser coser y cantar. Hay personas que no abandonan fácilmente. Pero, siguiendo las reglas anteriores, se tan contundente como los demás son persistentes. Al principio cuesta, pero poco a poco irás aprendiendo a hacerlo con habilidad. Practica. Elige alguna situación sencilla, de bajo riesgo para hacerlo. Puede ser declinar un postre cuando te lo ofrecen en la comida o cuando alguien trata de venderte algo en la calle. También puedes encerrarte en tu habitación y repetir tu “no” en alto. Construye un no “por adelantado”. Todos tenemos algunas personas en nuestra vida que nos “han cogido el truco”. Son aquellos que, conociendo, nuestra dificultad para decir no, simplemente se aprovechan de ello. Puede ser un amigo, un compañero de trabajo o nuestro propio jefe. En estos casos es conveniente hacer saber por adelantado lo ocupados que estamos. En el caso de nuestro jefe, solicitar un orden de prioridades en lo que tenemos que hacer es la mejor opción. Estas y otras técnicas pueden servirnos para ir desmontando, poco a poco, nuestra tendencia a no decir no. Combinado con un adecuado aprovechamiento y reparto del tiempo nos irá dejando tiempo para dedicarlo a nuestras personas queridas, nuestras aficiones o aquello que nos haga sentir bien. Es una cuestión de entrenamiento. Al principio cuesta, pero lo conseguiremos con constancia y determinación. Ahora se lo voy a contar a Carmen.
Mind and psychology 11 years
0
0
101
06:16

3 De Abril Mucho Mas

HAY MUCHO MÁS Ocurre con la gente de mente pequeña lo mismo que con las botellas de cuello estrecho. Cuanto menos contienen, más ruido hacen al vaciarlas. Alexander Pope Resulta muy curioso como, en muchas ocasiones, aquello que tratamos de negar como parte de nosotros mismos, es una de nuestras mayores virtudes. Vivimos en un mundo de convenciones. Dictadas por cualquiera, y asumidas por muchos y muchas. Desde los estereotipos asociados a la cultura, pasando por el género o la raza, estamos rodeados de un montón de reglas no escritas y, frecuentemente, falsas. Asumir que tenemos que comportarnos de una determinada manera para cubrir o no cubrir una determinada expectativa que se tiene de nosotros como persona, según unas características particulares, puede ser realmente agotador. Pero lo hacemos constantemente. Creemos necesario pedir perdón por ser como somos o, lo que es peor, por ser como creen otros que somos. Es una larga historia. Viene de la necesidad de etiquetar a los demás para reducir nuestros márgenes de incertidumbre. Pero ese es nuestro problema. Si yo pienso que las mujeres son muy expresivas y que viven en un mundo de hormonas, allá yo con mi estrechez de miras. Me voy a perder lo genial que es que una persona sea capaz de expresar como se siente. Y además es un estereotipo, no lo de la capacidad de expresar tus emociones asociado al género, sino lo de que eso suponga algún tipo de problema. Podría seguir hablando de muchas otros ejemplos, sin duda. Pero en este corto espacio lo que me gustaría dejar diáfano es lo que esta visión estereotipada del mundo supone a nivel personal y colectivo. A nosotros nos va a ir empequeñeciendo el mundo a medida que pase el tiempo. Y conseguirá que nos aburramos y no seamos felices. A los demás podemos estar haciéndoles daño de verdad, no siendo capaces de ver más allá de clasificaciones interesadas e ignorantes. El mundo que nos rodea está lleno de personas maravillosas, independientemente de su raza, credo o género. Hay mucho más. Al menos para mí.
Mind and psychology 11 years
0
0
71
03:12

1 De Abril 2014 Ser Feliz

¿POR QUÉ DEBO SER FELIZ? Se feliz ahora. Este preciso momento es tu vida Omar Khayyam La felicidad es un sentimiento universal que todos queremos experimentar más. Pero también tenemos derecho a estar enfadados, con el humor bajo, tristes o aburridos. La ciencia de la felicidad nos dice que estar felices es, de hecho, una elección. Pero también nos dice que, en muchas ocasiones, esta decisión no es sencilla de tomar. Vivimos preocupados por el pasado y haciendo planes para el futuro mientras nuestra vida pasa al lado y, a veces, nos deja de lado. Les propongo unos recordatorios de porque debemos ser felices ahora y no esperar mucho tiempo. 1. Hay personas que nos quieren y dependen de nosotros. Fijémonos. ¿Cuántas personas quieres?¿Cuantas personas te quieren? Es un buen ejercicio para tomar conciencia de algo que solemos dar por hecho, hasta que no lo tenemos. Y además es algo que no depende de cómo vayan las cosas. Quien te quiere, lo hace aunque estés insoportable. 2. La vida puede cambiar radicalmente en un momento. Lo único cierto de la vida es que resulta impredecible. Podemos perder nuestro trabajo, faltarnos alguien querido o que nos diagnostiquen una grave enfermedad. Mejor no esperar para ser feliz. Y además, si lo eres ahora, todas estas circunstancias impredecibles, las afrontarás mejor. 3. Las personas felices tienen mejor salud y relaciones. Y funciona en ambos sentidos, por esto es difícil saber que va primero. Aunque yo me decanto por poner una sonrisa y ver que pasa. La esperanza de vida en aquellas personas que se describen como felices es mayor. Y sus dolencias menores ¿o quizás no les prestan tanta importancia? 4. Las personas felices son más productivas. Lo cierto es que protestar, quejarnos o estar de mal humor consume mucho tiempo y exige un gran esfuerzo para centrarnos en lo que queremos hacer. El optimismo y la motivación consiguen que nos enfoquemos mucho mejor y que consigamos hacerlo mucho más rápido. Por si todo esto no fuera suficiente, sabemos que el mundo necesita gente feliz para avanzar. Puede resultar una obviedad. Pero nada cambiará si no estamos en disposición para hacerlo. Y para ello hay que creérselo. Es decir tenemos que confiar, ser optimistas para lograrlo. Y eso es ser feliz.
Mind and psychology 11 years
0
1
93
03:24

29 De Marzo 2014 He?roes

PODEMOS SER HÉROES A fin de cuentas, un héroe es alguien que quisiera discutir con los dioses, y así debilita a los demonios para combatir su visión. Norman Mailer Tradicionalmente, la historia de la psicología nos muestra infinidad de estudios relacionados con la maldad. Nos resulta incomprensible o fascinante intentar entender que pasa por la cabeza de los seres humanos cuando hacen daño a los demás u a otros seres vivos. Necesitamos comprenderlo, explicarlo. Me imagino que para saber como no repetirlo nunca más. Pero no aprendemos. Lo que parece haber demostrado, una y otra vez, la investigación en psicología, es que saltamos muy fácil hacia comportamientos viles. ¿O quizás es que nos gusta más fijarnos en ellos que en otros? Lo cierto es que con la llegada de las nuevas tecnologías y, especialmente, los smartphones, que permiten, literalmente, verlo todo, estamos observando que la supuesta tendencia humana hacia la maldad, parece ser solo una cara de la moneda de la naturaleza. Son innumerables los testimonios visuales de personas ayudando a otras personas, poniendo en riesgo sus vidas, aunque sean verdaderos extraños. Y esto es genial. Parece que no todo está perdido, que la solución se encuentra al alcance de nuestras manos y solo tenemos que mostrarla más e, incluso, enseñarla en las escuelas. ¿Escuelas de heroísmo? ¡Qué cosas se te ocurren! Pues si. Se trata de esto precisamente. Es muy simple. La decisión se encuentra entre promover la actitud generosa hacia los demás además de prohibir las acciones malvadas hacia otros. Phillip Zimbardo, un clásico de los estudiosos sobre la violencia, con su famosa investigación sobre la obediencia a la autoridad en el Experimento de la Prisión de Stanford, nos propone mirar a otro lado … también. Zimbardo destaca como la investigación ha podido descubrir como el mal puede ser provocado por la deshumanización, la difusión de la responsabilidad, sistemas injustos o la presión de grupo y el anonimato. Pero cuando se pregunta por el heroísmo no parecemos tener respuestas. Puede ser que los héroes tengan más compasión o empatía, puede ser un gen del heroísmo; o quizás es debido a sus niveles de oxitocina, como parece sugerir la investigación del neuroeconomista Paul Zak, que muestra como esta “hormona del amor” incrementa la posibilidad de mostrar altruismo. Es algo a considerar. Zimbardo cree, asimismo, que el heroísmo es diferente al altruismo y la compasión. Es lo que lleva estudiando hace tiempo. Las raíces y naturaleza del heroísmo como una actividad con muchos componentes. En primer lugar, se lleva a cabo en servicio a otros que lo necesitan, sea una persona, grupo o comunidad; o en defensa de ciertos ideales. En segundo lugar, es voluntario, incluso en contextos militares, ya que el heroísmo sigue siendo algo que va más allá del deber que se le supone al militar. En tercer lugar, un acto heroico se lleva a cabo reconociendo los riesgos y costes que puede conllevar, sea nuestra salud física o reputación personal, aceptando la persona el sacrificio por anticipado. Finalmente, se realiza sin la anticipación de una posible ganancia en el momento de llevarlo a cabo. Resumiendo, la clave del heroísmo es la inquietud por los demás, por sus necesidades. Desde un punto de vista moral, consiste en la preocupación por una situación de otro, sabiendo que puede existir un riesgo personal, y sin esperar nada a cambio Al parecer ya podemos tener la base para comenzar a educar el heroísmo. Al menos para plantearse como hacerlo. Sin duda que la propuesta tiene muchos matices, pero en este espacio nos dedicamos a investigar aquello que es posible en el ámbito de la mejora de nuestra vida. Y potenciar aquello que nos hace merecedores de la gratitud, aunque no sea lo que estemos buscando como señala Zimbardo, entra de lleno en nuestra propuesta de psicología orientada a mejorar la vida de las personas.
Mind and psychology 11 years
0
0
81
05:14

28 De Marzo 2014 DepresionRed

¿DEPRIMIDOS POR LA RED? Es un placer saludarles desde el otro lado de la intimidad Leonard Cohen, Concierto en Londres 2009 Hace unos días un buen amigo me llamaba para decirme que se iba…de Facebook. Que cerraba la cuenta y que no quería que yo pensase que era por algún tipo de enfado conmigo. Estaba llamando a los “amigos reales” (así me dijo), para comunicárselo personalmente. Además de agradecerle este gesto aunque no lo entendí del todo, le ofrecí mi ayuda por si no se encontraba bien. “No pasa nada”, me dijo, “simplemente es que no he podido aguantar la presión de las actualizaciones, los comentarios a lo que pongo o a las fotos que cuelgo”. Lo decía el hombre verdaderamente angustiado. Resulta verdaderamente curioso como, tras un tiempo, hay muchas personas que se hacen conscientes de lo que significa una red social. La envergadura que tiene y el grado de exposición en el que nos ponemos. Y se asustan. No es extraño que, tras un tiempo, las exigencias de esta vida paralela que puede llegar a suponer un perfil en una red social, nos llegue a agobiar y que tengamos la sensación de no poder abarcarlo o que está fuera de nuestro control. Y esto es lo que le ocurría a mi amigo. Se le había ido de las manos y sentía que, aquello que hacía en la intimidad de su ordenador o smartphone y que compartía, se convertía en dominio público y se le escapaba de las manos. Y no andaba desencaminado. Nuestra vida digital puede resultar más real de lo que nosotros pensamos y llevarnos a una sensación de desbordamiento mental. Por eso es conveniente que seamos conscientes, en todo momento de lo que estamos compartiendo en las redes. Quizás el mejor consejo que me han dado nunca para hacerme ver lo que significa este nuevo espacio de relación es que piense que lo que publico es como si lo gritara en un estadio lleno de gente. Los más cercanos te oyen, otros pueden aguzar el oído y hacerlo y a una gran cantidad de ellos se lo contarán. Y ya no estará bajo nuestro control.
Mind and psychology 11 years
1
1
64
03:25

25 De Marzo 2014 SentidoVida

La vida cobra sentido cuando se hace de ella una aspiración a no renunciar a nada. José Ortega Y Gasset Preguntado así, cualquiera de nosotros se quedará dudando. Pero seguro que, tras unos titubeos, saldrán aquellas cosas que son importantes, que nos motivan, que nos emocionan. Esto es lo que le propuso Patricia Boyle, neuropsicóloga y experta en Alzheimer, a un grupo de residentes en centros de la tercera edad. Boyle define el propósito en la vida como “la tendencia psicológica a entresacar el significado de las experiencias vitales y la posesión de un sentido de intencionalidad que conduce nuestra conducta” En su investigación descubre que tener un propósito en la vida, sentirla con significado, estaba asociado a muchas otras consecuencias positivas: una mejor salud mental, menos depresión, felicidad, satisfacción, crecimiento personal, autoaceptación, mejor sueño o longevidad, entre otras muchas. El estudio realizado por esta experta en Alzheimer durante siete años, también descubre que, de los participantes que desarrollaron esta enfermedad (155 de 951), aquellos que puntuaron alto en “propósito en la vida”, mostraban un menor deterioro cognitivo por la misma. Parecía como si tuviesen una reserva cerebral, que les permitía afrontarla mejor. Una vez más la ciencia nos muestra la importancia de cuidar nuestra salud mental. Más allá de intentar no estar enfermos, se trata de procurar que nuestra vida tenga significado para nosotros mismos. La relación que esto parece tener con como nos sentimos y, todavía más, con como nos sentiremos en el futuro, resulta cada vez más evidente. Estar enfocados en lo que hacemos diariamente, es algo muy importante. Lo hemos comentado en multitud de ocasiones. Pero tener un sentido general de hacia donde vamos y que es lo que mueve nuestras vidas, resulta esencial para sentir cada momento de la misma.
Mind and psychology 11 years
1
0
68
03:10

22 De Marzo 2014 Difi?cil

¿DIFÍCIL? No pienses en los fracasos de hoy, sino en el éxito que puede llegar mañana. Te has propuesto una tarea difícil, pero tendrás éxito si perseveras, y encontrarás dicha en la superación de obstáculos. Helen Keller ¿Cuál es tu primera reacción cuando te enfrentas a una situación difícil o una tarea complicada? Si eres como todo el mundo, responderás con pesadez y negatividad. Probablemente acompañado de suspiros y lamentos. Pero lo cierto es que aproximarnos a algo difícil no tiene porque ser así. De hecho, cuando éramos pequeños no lo era. Empezar a caminar es una dura tarea para un niño de 1 año. Pone un pie delante del otro cuidadosamente, intenta mantener el equilibrio, se cae varias veces. Pero, a pesar de ello, sigue adelante hasta que lo consigue. ¿Lo vemos poner cara de frustración?¿Dice, en lenguaje bebé, “esto es muy duro, paso de intentarlo”? Ni hablar. Más bien todo lo contrario. Se levanta y vuelve a intentarlo. Se cae. Lo intenta … y así hasta que lo consigue. Y ver su cara en ese momento es algo magnífico. Entonces ¿qué nos ocurre con el paso del tiempo?¿cómo perdemos esa capacidad de afrontar las dificultades con determinación, perseverancia e incluso, con alegría, que tenemos cuando pequeños? Probablemente se remonta a nuestra época escolar en la que se nos pedía hacer difíciles tareas que no nos gustaban en sí mismas. Esto nos resultaba agotador y comenzamos a asociar lo difícil con lo extenuante y aburrido. Aprendimos a evitar lo complicado, bien huyendo de ello o simplemente convenciéndonos a nosotros y a los demás de que no podíamos hacerlo. Este fue el camino que nos llevó a entender que debíamos apartarnos de todo aquello que nos resultaba inabordable. Y lo peor de esto es que la línea de lo difícil baja cada vez más. Algo que podríamos hacer sin duda, no lo hacemos. Y esto es una forma de dejar de crecer, aprender y honrar lo difícil. Lo sé, el término “honrar” puede resultar un poco complicado de aplicar. Seguimos pensando en clave de “sacrificio”, asociando las empresas difíciles a algo que tenemos que hacer, en oposición a algo que disfrutamos haciendo. Honrar la dificultad sigue siendo un concepto extraño para muchas personas. Queremos que las cosas sean fáciles, sin esfuerzo. ¿Por qué debe ser difícil? Intuitivamente, conocemos la respuesta. Sabemos que aquello que vale la pena va a ser complicado, ya que requiere perseverancia, determinación y dedicación, sea sacar adelante una familia, subir una montaña, llevar una relación o aprender una nueva habilidad. Puede que no nos veamos como personas capaces de llevar a cabo empresas difíciles. Piensa otra vez. Seguro que tienes alguna historia propia acerca de algo que conseguiste a pesar de tus miedos y dudas. No pensaste nunca correr esa carrera que hiciste el fin de semana, o poder salir adelante con este negocio tan disparatado que ahora todos envidian. O poder compaginar tu vida personal con ese magnífico proyecto en el que estás ahora mismo. A poco que pensemos saldrán nuestras historias además de ser conscientes de las que nos rodean. Abuelos que han aprendido a manejar un ordenador o el Smartphone más complejo. O el Whatsapp o Skype. ¿No les resulta curioso cómo parecemos volver a perder el miedo a lo difícil cuando nos hacemos mayores? O personas con movilidad reducida que se mueven mucho más que nosotros. Puede ser interminable la lista. Los admiramos. Y nosotros también podemos hacerlo. Se trata de recordar la satisfacción que supone recorrer cada paso de algo que queremos conseguir, desterrando la sensación de que lo que vale la pena es lo que obtenemos al final. En ocasiones, estamos tan pendientes del horizonte, que no somos capaces de apreciar la belleza del camino.Y de eso trata lo de honrar la dificultad,
Mind and psychology 11 years
0
0
79
05:12

20 De Marzo 2014 FelicidadVacuna

LA FELICIDAD ¿ES UNA VACUNA? La felicidad compensa en altura lo que le falta en longitud Robert Frost. Llevamos tiempo hablando de felicidad, de optimismo, de positividad. Hemos dejado claro que más que una forma edulcorada de ver la vida, hablamos de una actitud en ella. Que no se trata de no ver lo que nos rodea, sino de elegir como lo vemos e interpretamos. Pero la pregunta que les hago va un poquito más allá. Se me ocurre que si enseñamos felicidad, como actitud, probablemente conseguiremos todo aquello que nos llama la atención en las personas que le “ponen una sonrisa a la vida” a pesar de todas las dificultades que les puedan rodear. Y ¿cómo podemos hacer esto? Yo creo que, en primer lugar, esto implica acción. Asumiendo que la vida nos va a dar golpes, que vamos a sufrir con circunstancias personales, familiares o sociales, duras; podemos tener dos opciones: una consiste en esperar, sin actuar, que sea “la vida” quien decida como estamos y que nos vapulee a su antojo. La otra es hacer acopio de “bienestar mental” para que cuando esto ocurra, tengamos un adecuado margen de encaje. Esta segunda opción se sale del concepto habitual de enfermedad y va hacia la búsqueda de un estado que no sea neutro, sino positivo de nuestra salud mental. Aunque vacunarnos con optimismo, no es el objetivo principal de la psicología positiva, si es posible trabajar en nuestro bienestar mental día a día, saliendo de una actitud pasiva frente a él, a una constructiva, que nos ayude a ver las cosas con perspectiva amplia. Como hemos comentado en otras ocasiones, la felicidad no es un estado. No llegamos a ella y allí nos quedamos. Estaremos tristes y felices muchas veces durante el día. Pero, mientras parece que nos preocupa mucho descubrir los motivos de nuestra tristeza, ya es hora que aprendamos a hacer lo propio con nuestra felicidad. Y a eso nos dedicamos aquí.
Mind and psychology 11 years
0
1
58
03:11

18 De Marzo De 2014 Nostalgia

¿TIENES NOSTALGIA? La nostalgia ya no es lo que era. Peter De Vries La nostalgia parece haberse rehabilitado de ser considerada una enfermedad de la mente a constituir una experiencia emocional satisfactoria. Parece increíble, pero hubo un tiempo que se consideraba una condición psiquiátrica. “La nostalgia era considerada una enfermedad médica, circunscrita a los suizos, un punto de vista que se mantuvo durante la mayoría del siglo XIX. Incluía lamentos, arritmias y anorexia. Se atribuía a demonios que habitaban en el cerebro medio y estaba provocado por diferencias atmosféricas, o las campanas de las vacas en las montañas, que dañaban el oído y las células cerebrales”, apunta Constantine Sedikides en un estudio recogido en Psyblog En este informe se señala, como ya sabemos, que no sólo los suizos “padecen” nostalgia. Todos experimentamos esta sensación, en diferentes formas y grados. De hecho, y según los datos de una investigación, al menos el 80% de las personas la tienen una vez a la semana. Puede haber ciertos motivos que justifiquen pensar que es mala para nosotros, ya que tiene algunos componentes negativos. A menudo la sentimos como una pérdida de aquello o aquellos que ya no están. Pero, estos mismos estudios, recogen como, al mismo tiempo, viene asociada con emociones positivas cuando recordamos tiempos felices. De hecho, las personas parecen encontrar que los componentes positivos son más fuertes que los negativos. Nostalgic Es por esto que la psicología moderna se aleja de la consideración de enfermedad de la nostalgia y se centra más en los atributos positivos que parece tener. Estos son algunos de ellos: Cuando la gente está aburrida la utiliza para darle significado a sus vidas. Acudimos al pasado para comprender el propósito del presente, si este es un tostón. Cuando nos sentimos solos y acudimos a la nostalgia, casi inevitablemente esta se asocia a otras personas. Somos seres sociales y esta emoción nos ayuda a reconectar y sacarnos de la sensación de aislamiento. Cuando nos abruman los pensamientos de enfermedades o muerte, la utilización del recuerdo nos hace tener una sensación de proyecto vital, ubicándonos. Vemos como la nostalgia está en el camino de convertirse en una buena herramienta emocional, dejando progresivamente el anticuado concepto de enfermedad que le caracterizó en el pasado.
Mind and psychology 11 years
0
0
84
02:59

BuenosDiasCanarias12 de Marzo de 2014

Entrevista en Canarias Radio La Autonómica. Con Laura Afonso y Juan Carlos Mateu
Mind and psychology 12 years
1
0
88
24:54

15 de Marzo 2014 ¿De Que Nos Quejamos?

¿DE QUÉ NOS QUEJAMOS? Nadie se queja de tener lo que no se merece Jane Austen Una de las mayores fuentes de insatisfacción y estrés en nuestras vidas es nuestro continuo deseo de control de lo que nos ocurre. Obtener lo que queremos o deshacernos de lo que no queremos, ocupa gran parte de nuestros pensamientos, llegando a ser, en ocasiones agotador. Pero quizás sería interesante hacer un repaso de este estado de queja y hasta que punto están o no están bajo nuestro control, muchas de las circunstancias que producen nuestra frustración. La queja puede venir provocada por pequeñas cosas, como no encontrar la pareja del calcetín en la lavadora o por otras más relevantes, como la forma que nos trata una determinada persona. Incluso si la queja está justificada, como que el sonido del bar de abajo no nos deje dormir, sigue manteniendo la característica esencial de la queja, que no es otro que no conseguir lo que queremos. Les propongo un breve viaje por esta costumbre tan nuestra, con el fin de ser conscientes de ella y poder reconocer como contribuye al estrés y a la insatisfacción en nuestras vidas. Veamos algunas de las quejas más comunes que podemos escuchar o decir: 1. No me quiero hacer mayor. Una de las más divertidas y comunes. Además de que es inevitable que envejezcamos, quejarnos de hacerlo nos coloca en una permanente desubicación de nuestro tiempo. Nos quejaremos de no tener 15 años cuando tengamos 20, de no tener 30 cuando ya hemos alcanzado la cuarentena, y así sucesivamente. La consecuencia es ciertamente paradójica. ¿Deseamos vivir en el pasado? 2. Mi pareja siempre se está quejando. Nótese la paradoja aquí. Nos quejamos de que “él o ella se esté quejando”, y no somos consciente de lo que nosotros estamos haciendo. Ya se, ustedes no se quejarían de esto si el/ella no se quejase. ¿Nos lo creemos? 3. El tráfico está imposible. Todos nos desesperamos en los interminables momentos en que nos vemos inmersos en un atasco. Es una de las indeseables consecuencias de nuestra motorizada vida. Pero ¿nos hemos planteado utilizar el transporte público, levantarnos más temprano o simplemente aprovechar el tiempo atrapados para escuchar buena música o un audiolibro? 4. Odio que siempre me duela algo. Independientemente de nuestra tolerancia o no al dolor, lo cierto es que, en muchas ocasiones hacemos bien poco por seguir los consejos médicos, que nos asesoran sobre la importancia del ejercicio físico y la actividad para prevenirlos. 5. El Gobierno es un desastre. Es una de las quejas más comunes. Y en un estado como el nuestro, hasta el gobierno de un lado se queja del gobierno que está por encima. Es una permanente huida hacia arriba de la que no somos conscientes. Si no nos gusta quien nos gobierna, votemos a otros. O protestemos por vías que realmente lleguen a conseguir algún tipo de cambio real. 6. La juventud actual es -cualquier adjetivo que se les ocurra-, negativo, eso sí. Es una de las más curiosas y que se repite generación tras generación. Parece como si estuviésemos castigando a los más jóvenes por tener aquello que nosotros anhelamos (como hemos visto en el punto 1). La lista podría ser interminable hasta llegar a las más individuales. Las que les he presentado, sin embargo, son una buena muestra de las habituales. E incontrolables. Porque esta es la principal característica que tienen la mayoría de nuestras quejas. Vienen motivadas por cuestiones que no podemos cambiar. Y aquello que podríamos cambiar, forma de ver las situaciones que las generan no está nunca, o eso decimos, a nuestro alcance. De ahí la gran paradoja de lo que lo que les propongo hoy como reflexión. ¿Por qué no nos ponemos a cambiar aquellas cosas que están en nuestra mano, por pequeñas que las veamos en lugar de seguir malgastando nuestra energía vital en las que no podemos hacerlo? Lo curioso es que, cuando decidimos hacer esto, comienzan a desaparecer muchas de las anteriores o, simplemente, dejan de importarnos mucho. ¡Estamos muy ocupados con nuestros proyectos y retos!
Mind and psychology 12 years
1
0
115
05:19

13 de Marzo 2014 ¿Pensamiento (en) Positivo?

¿PENSAMIENTO (EN) POSITIVO? El primer paso para la solución de los problemas es el optimismo. Basta creer que se puede hacer algo para tener ya medio camino hecho y la victoria muy cercana. John Baines Hace unos días leía una interesante propuesta acerca del pensamiento positivo. En ella dos colegas, psicólogos clínicos, se enfrascaban en una discusión técnica sobre el concepto. Muy ilustrativo y revelador. Pero de lo que les quiero hablar no es exactamente de esto. O también, pero no solo. Desde que empecé con esto de la psicología positiva, me he encontrado con muchos debates. Desde los más sesudos, científicos o académicos hasta los más encendidamente pasionales. De los primeros ya me he ido ocupando en diferentes ocasiones y lo seguiré haciendo. Entre otros lugares desde el Colegio Oficial de Psicología, en donde mi buen amigo JJ Rivero, ha dado el paso de crear un grupo de trabajo sobre esta corriente dentro de nuestra disciplina. Inevitablemente, al dedicarme a lo que me dedico, que no es otra cosa, tecnicismo arriba, tecnicismo abajo, que ayudar a la gente, me veo sujeto en muchas ocasiones al escepticismo, en el mejor de los casos, o a la crítica corrosiva, en el peor. Mi planteamiento hoy va sobre conceptos. Al menos como yo los entiendo. Aquellos empeñados en abrir debates entre lo positivo y lo negativo, el optimismo o el pesimismo, la esperanza o la desesperación, encuentran un filón especialmente jugoso en esta propuesta de la psicología. Y la pregunta es sencilla. Al menos eso parece. ¿Con la “que está cayendo”, como puedes ver las cosas en “positivo”? Quizás al principio caí en este tipo de debates pero ahora, con mis conocimientos, mi preparación y mi historia profesional, me he dado cuenta de algo. Es lo que llevo haciendo toda la vida. En el fondo, es una opción hacia la actuación. Que implica ver como avanzar, como superar problemas, si es posible convirtiéndolos en retos, de intentar ayudar a que los demás descubran sus herramientas de trabajo para gestionar su vida, este llena de sufrimiento o no. Por eso el título de hoy. No es Pensamiento Positivo, entendido como una versión edulcorada y con gafas de color rosa, de la vida. Es Pensamiento En Positivo, como una versión balanceada, que reconoce las dificultades, las analiza, las aborda o las aparta, y busca el camino para salir. En el fondo es lo que hacemos todos, lo llamemos como lo llamemos. Tratar de encajar lo que la vida nos depara, unos compungidos y otros con una sonrisa. Y yo me he quedado del lado de la sonrisa. ¿Qué le voy a hacer? Eso si es verdad que no lo puedo cambiar.
Mind and psychology 12 years
0
0
135
03:12

11 de Marzo De 2014 ¿Te Acuerdas?

¿TE ACUERDAS? Si busco en mis recuerdos los que me han dejado un sabor duradero, si hago balance de las horas que han valido la pena, siempre me encuentro con aquellas que no me procuraron ninguna fortuna. Antoine de Saint-Exupery La mayoría de los adultos no conseguimos recordar prácticamente antes de cuando teníamos tres años. A esto lo denomino Sigmund Freud, “amnesia infantil”. Pero, ¿en que momento de nuestra niñez comenzamos a olvidarnos de esos años? Un nuevo estudio, revela que la amnesia infantil se establece alrededor de los siete años. Es decir, es a esa edad cuando comenzamos a dejar de recordar lo que nos ocurrió antes de los tres años de vida. En este ingenioso experimento, los investigadores comenzaron entrevistando a un grupo de niños de tres años, preguntándole que recordaban de sus años anteriores. Posteriormente volvieron a entrevistarles con 5, 6, 7 y 9 años. Los resultados mostraron que, entre los cinco y siete años, los niños eran capaces de recordar en torno al setenta por ciento de aquello que recordaban con tres años. Sin embargo, entre los ocho y nueve años, solo conseguían rememorar en torno a un 35%. Además de esta merma en la memoria, se producían otros interesantes cambios. Entre cinco y siete años, recordamos más cosas, pero de forma desordenada. A partir de esta edad, aunque disminuye la memoria, los detalles de lo que recordamos son mucho más precisos. Los autores sugieren que la amnesia ocurre debido a que el cerebro está todavía aprendiendo a codificar la memoria a largo plazo, y la estructura neuronal que lo mantiene necesita tiempo para desarrollarse. Como comenta la experta en memoria P. Bauer: “Debemos aprender a utilizar un calendario y entender el concepto de días y semanas. Necesitamos aprender a codificar la información de la localización física de nuestro recuerdo. Y debemos aprender a desarrollar el concepto de si mismo, algo que nos permite entender que nuestra perspectiva es diferente de la de otras personas” En etapas tempranas, el hipocampo, –esencial para la memoria-, todavía se está formando. Se produce un fenómeno de “limpieza” de memorias más básicas, que nos prepara para la construcción del concepto de nosotros mismos. Algo vital para el joven adulto que no lo es tanto para el bebé. Concluyendo, que parece que estamos destinados a no recordar una de las etapas más felices de nuestra vida.
Mind and psychology 12 years
0
0
78
03:47
More of Leocadio Martin Borges View more
Ejercicios Updated
Creator' lists View more
You may also like View more
Cuadernos de Inlogika Si te gusta el programa, puedes votar por él en los premios Ivoox: https://go.ivoox.com/wv/premios25?c=3325 En cuadernos de Inlogika intentaré exponer lo que he observado más útil en la práctica clínica a lo largo de casi 30 años y 35.000 horas de práctica profesional en el campo de la psicoterapia. Creo que con 48 años ha llegado el momento de trasmitir las conclusiones de mi trabajo, además de las herramientas y enfoques que me han resultado más útiles y eficaces a la hora de aliviar la mayor cantidad de sufrimiento afectivo ajeno posible en el menor tiempo razonable. Por otra parte, les hablaré de mentalidad abierta, espíritu crítico, manipulación de masas y propaganda, de cara a ser más conscientes de los sutiles mecanismos que se usan desde los centros de poder para condicionar nuestras opiniones y sentimientos al respecto de todo tipo de temas. Así mismo, les hablaré de los sutiles mecanismos de manipulación psicológica y emocional que subyacen en nuestras relaciones personales, de sociopatia, narcisismo y dinámicas de sometimiento, que tanto tienen que ver con mucho de nuestro malestar clínicamente significativo, como he podido observar en años de práctica . Hablaremos así mismo, no solo de lo que entiendo por buena praxis, buena psicología clínica, si no también de lo que entiendo por charlatanería , psicología folclórica popular, y demás basura que culpabiliza, frustra, y ayuda a cronificar síntomas y empeorar en ocasiones seriamente el pronóstico de muchos trastornos, dificultando el trabajo de psiquiatras y psicólogos sanitarios; únicos profesionales acreditados legalmente para trabajar con psicopatología. La divulgación en psicología tiende a ser en un 90% practicada por personas o bien sin amplia formación técnica, o bien sin ningún tipo de experiencia profesional, y pretendo con este programa poder ofrecer un contenido de la mayor calidad posible, para echar una mano a que muchas personas puedan aclararse en esta maraña del entendimiento del comportamiento humano y los males que nos aquejan en la vertiente afectiva Un fuerte abrazo y espero les sea de ayuda, sean profesionales, interesados o personas pasando un mal momento., Updated
Dr. Mario Alonso Puig Podcast Oficial Mario Alonso Puig Updated
Entiende Tu Mente Somos el pódcast de psicología más escuchado en español. Nuestra misión: compartir contigo ideas que puedan ayudarte a entenderte mejor y a activar cambios en tu día a día. No tenemos la fórmula de la felicidad, pero sí muchas ganas de pasar 20 minutos a tu lado. Dale al PLAY. Si quieres dejarnos un mensaje para proponernos un tema, puedes hacerlo entrando en nuestra web: entiendetumente.info. Apóyanos y súmate a nuestro equipo de activadores/as de cambios, uniéndote a nuestro Patreon: https://patreon.com/entiendetumente Updated
Go to Mind and psychology