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Podcast
Podcast El Viaje Interior
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Pasamos la vida mirando a nuestro alrededor, buscando aquello que nos falta. Esclavos de nuestras pulsiones, quizá haya llegado el momento de cambiar de punto de vista. Mirar hacia dentro de nosotros mismos, iniciamos este viaje interior...
Pasamos la vida mirando a nuestro alrededor, buscando aquello que nos falta. Esclavos de nuestras pulsiones, quizá haya llegado el momento de cambiar de punto de vista. Mirar hacia dentro de nosotros mismos, iniciamos este viaje interior...
QUE LA PAZ SEA CONTIGO - Conferencia
Episode in
Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo corazón.
Aquí les presento la grabación de la conferencia que impartí el viernes pasado.
Aquí les dejo el enlace del tema musical "Hacia el silencio" que compuse para incluírlo en este video y que pueden descargarlo gratuitamente si es su deseo haciendo click aquí.
En la conferencia se hace mención a la falta de libre albedrío y a un episodio de "REDES". Aquí lo tenéis:
Gracias a todos, primero los que hicieron que la conferencia fuese posible, y, por supuesto, a los que están ahí fuera al otro lado de la pantalla.
02:42
ESTOY INDIGNADO
Episode in
Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo
corazón.
Esta mañana de forma indirecta me
he enterado de una historia y, aunque no tenga nada de espiritual, ni
motivadora, ni escasamente iluminadora, me he dicho: pues la voy a contar en el
blog.
Imaginemos una empresa de telecomunicaciones
que tiene una pequeña tienda. Tan pequeña que habitualmente la mantiene un solo
trabajador al que llamaré A. Esta
persona trabaja para la empresa de forma eficiente desde hace 6 años y
actualmente trabaja a jornada completa.
Hace pocos meses, menos de medio
año, la empresa decide contratar a otro trabajador, que llamaremos B, durante el turno de tarde (cuando
hay más clientes) a media jornada.
B no tiene interés en aprender apenas nada de su trabajo durante
las pocas horas de su jornada, ya que tiene un plan secreto. B pretende hacerse un tratamiento de
inseminación artificial de forma privada y aprovechar su contrato temporal
recién adquirido para pedirse una baja en cuanto consiga quedarse encinta y
ganarse un sueldecito mientras espera su buena nueva.
La cosa se pone interesante
cuando la empresa, debido a la disminución de ventas, decide prescindir del
trabajador B. Prepara su despido,
por supuesto de forma legal y se dispone a comunicárselo pero… ¡B acaba de presentar su baja laboral!
B pide dos semanas de vacaciones para la inseminación (todavía en
secreto para la empresa). Pero sólo le conceden una. Así que, sin saber un
servidor cómo, adquiere una baja laboral contante y sonante.
La cosa es que después de su
baja, cuando se incorpore es posible que esté en estado de buena esperanza.
Pero a día de hoy no lo está.
Cuando la empresa se entera (eso
sí, tras consultar con su gabinete legal) de todo este lío… ¿adivináis lo que
decide?
Pues se les ocurre que lo mejor
es despedir al trabajador A. Sí, sí,
el que llevaba 6 años haciendo bien su trabajo, llevando toda la
responsabilidad de la tienda durante todo este tiempo de forma eficiente y muy valorada
por la clientela. Pero claro, si B
está encinta y deciden despedirla les costará muchísimo más dinero que
deshacerse de A, así que: ¡Viva la
justicia social!
La cosa no ha terminado todavía.
Puede que el tratamiento secreto
de B no funcione. Entonces cuando se
incorpore, de no portar bebé alguno, se verá en la calle. Pero eso es una
posibilidad. La empresa previsora y preocupada con el bienestar de sus
trabajadores, ha ido avisando al trabajador A dándole la preciada noticia.
Aprovecho ahora para decir que,
como digo a menudo, no hay malos ni buenos en esta historia. B no pretende hacer mal alguno, y menos
provocar que pongan al trabajador A
de patitas en la calle. Pero la vida es así.
Lo he dicho muchas veces. Estas
reglas del juego que tenemos son exactamente eso: partes de un juego. Y como
tal, tiene recovecos, atajos y trampas. Además todo es impermanente.
Aún así, aunque sea por unos
segundos, me voy a permitir hablar en voz alta y decir:
“¡ESTOY INDIGNADO!”, pues sí.
Es posible que alguien haya
pensado: “Bueno, vale, pero ¿tú no dices siempre aquello de que Dios cierra
puertas pero abre ventanas?”.
Ji, ji, ji… ¿Sabéis una cosa?
Pues que parece que otra empresa
(mayor y más poderosa) abre otra tienda del estilo enfrente de la de nuestra
historia. Y han contactado con el trabajador A para ofrecerle un puesto. Más que nada por aquello que os conté
que es muy eficiente, responsable y está fantásticamente valorado por los
clientes.
Así que al final, la moraleja de
la historia es…
Pues mira, prefiero que la
moraleja se la busquen ustedes. Que yo ya me la sé, y siempre se lo pongo muy
fácil.
Gracias a todos por estar ahí
fuera. Y gracias sobre todo al trabajador A
por contarme sus problemas.
Al final, todo va a salir genial,
ya verás.
Si desea descargar el MP3 del texto comentado por un servidor haga click aquí.
05:05
PROPÓSITO
Episode in
Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo corazón.
Me estaba preguntando, ¿cuál es el verdadero propósito de nuestra vida? ¿Existe realmente algo llamado propósito?
Se me ocurre que las personas, habitualmente, vivimos nuestra vida debido a tres objetivos fundamentales.
Cuando digo objetivo, me refiero al eje, a la motivación principal que hace que salgamos de la cama cada día. Personas que no participan de ninguna motivación, y créanme, cada vez son más, enseguida se sienten desconectadas (parece que les voy a dar una pista anticipada).
La depresión, el cansancio, la falta de fuerza física y mental para realizar las tareas cotidianas también aparece cuando nos sentimos carentes de cualquier objetivo. Normalmente en las conversaciones del día a día nos expresamos usando una palabra análoga a objetivo que es “sentido”. “Mi vida carece de sentido”, escuchamos por ahí con cierta frecuencia.
Así que, de nuevo, se me antoja dividir el objetivo fundamental en tres vías distintas.
La primera vía será producida a través del sufrimiento. De las tres creo que ésta es la vía más superficial (espiritualmente hablando). Vivimos una vida normal, cotidiana, quizá con falta de sentido, y de repente ¡BOOM!: el sufrimiento aparece de forma brusca, arrasando con todo. Puede que sea en forma de una enfermedad grave, para uno o para un familiar cercano y amado. Puede que sea perder el trabajo, dinero, la casa o el coche. El sufrimiento aparece contundente, imparable y desalmado.
Ante esta situación muchos sucumben. Se “rinden” y claudican. Otros con más sabiduría encuentran un sentido a sus vidas, se reconstruyen, se reinventan. Tienen un nuevo objetivo que dirige su existencia después del desastre.
Después de la muerte de un hijo, debido a un accidente, muchos padres han formado asociaciones que han luchado para que tales accidentes no vuelvan a suceder. La desgracia les ha dado un propósito.
Pero como he dicho antes, éste es el tipo más superficial, el más terreno, de los sentidos que podemos darle a nuestra vida. Existen otros dos y van evolucionando de manera secuencial. Ninguno es mejor que el otro.
Usted decide.
La segunda es la vía del resultado.
Es cuando una persona, después de padecer un sufrimiento grave, como en el caso anterior, se propone luchar por un resultado superior, poderoso, y cautivador.
Es la historia de superación que encontramos en los libros de autoayuda y motivación personal del tipo “sea rico en menos tiempo de lo que espera” o “las leyes del éxito instantáneo”, inventándome algunos nombres parecidos a lo que puede encontrar en cualquier librería de un centro comercial.
El padre del ejemplo anterior, el que perdió un hijo en un accidente, descubre que su vida se debe a un propósito mayor y se marca un resultado personal, por ejemplo, el de hacerse presidente de su país. Porque si quiere de verdad evitar que los accidentes ocurran, se necesita el mayor de los poderes políticos. Así que se propone un resultado que guíe su vida: ser presidente. Empieza a luchar con ese único objetivo, y es posible que lo consiga.
Si llega a ser presidente de una gran compañía (en vez del de un gobierno), es posible que escriba un libro tipo “como pasar de papa a presidente” y que en el primer capítulo le cuente lo duro que fue perder a su hijo en un terrible accidente.
La tercera vía, y la más elevada desde el punto de vista espiritual, es la de “el propósito superior”. Parece un juego de palabras, todo esto de objetivos, sentidos, resultados y propósitos, pero entienda que es una manera de explicarme.
Todo en el universo tiene un propósito. Dicho de otra manera, pasamos de tener un objetivo personal y terreno a preguntarnos si existe un propósito superior. Si el universo tiene un propósito, y la física cuántica parece apuntar en este sentido, su inteligencia (energía) invisible también pasa a través de usted.
En palabras de Ramesh Balkesar: “La comprensión espiritual acarrea un estupendo sentido de la armonía, una falta de tensión y un sentido de libertad en la vida cotidiana. Todo, lo bueno, lo malo y lo neutral, ocurre acorde a la voluntad del universo”.
Si quiere un ejemplo más “católico” piense en la respuesta que dio la Virgen María cuando se le apareció el arcángel Gabriel. Después de hablarle de lo que habría de sucederle contestó: “Hágase en mí según tu palabra”. Respuesta que siempre me ha parecido de una belleza exquisita.
Sepa que los últimos descubrimientos de la neurología cerebral no pueden ser más desconcertantes en este sentido. Aunque los sabios de la Antigüedad, carentes de resonancias magnéticas y otros sistemas de diagnostico actuales, ya lo habían proclamado. Parece ser que cuando se produce un acto volitivo, como por ejemplo levantar un vaso con agua para beber, el movimiento, el acto en sí, se produce primero. Después se activa la parte consciente de nuestra mente que justifica lo que acaba de pasar. O sea, que primero cogemos el vaso para beber y luego lo pensamos tipo “voy a beber” o “qué sed tengo”.
Como de costumbre le indico que nada de lo que escribo aquí es un dogma. Se trata de una iniciativa programada para hacerle pensar. Si la vía del propósito superior se le hace incómoda o incluso absurda, simplemente quédese con las dos primeras.
No olvide que no se trata de escoger, sino de experimentar, y de disfrutar del aprendizaje mientras lo hace.
Gracias a todos por estar ahí fuera buscando su propósito en la vida.
Si desea descargar el MP3 del texto leído haga click aquí.
05:40
ENCONTRANDO A BLAKE
Episode in
Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo corazón.
Hoy me ha pasado una cosa curiosa
y quería comentárselo.
Como saben hace más de una semana
que me dedico a escribir un artículo en el blog por día. Si les soy sincero no
lo había planeado de esta manera. La cosa simplemente surgió, y después de
experiencias como la de unos minutos atrás, aunque antes pensaba que duraría lo
que tuviese que durar, creo que podrá seguir ocurriendo mientras esté en disposición
de entrar en conexión. Si han leído mis últimos artículos sabrán exactamente de
lo que estoy hablando.
En este día no me ha sucedido
nada de especial. No recordaba nada en particular. Así que a las 16.30h de hoy
no tenía nada sobre lo que escribir.
Pero se me ocurrió algo. ¿Por qué
no someterme a una especie de prueba?
Así que, como no estaba en mi
casa frente a mi biblioteca, decidí abrir mi biblioteca virtual (osea una
carpeta donde guardo libros en mi computadora) y escoger algo al azar.
Una vez abierto el archivo (un
libro de poemas en inglés), deslicé el cursor por las páginas y donde quedó,
allí supuse que encontraría algo sobre lo que escribir.
El poema en cuestión es de
William Blake y traducido por mí, dice más o menos así:
“El árbol que me conmueve con lágrimas de alegría es a los ojos de los
demás sólo una cosa verde que se encuentra en el camino. Algunos encuentran en
la Naturaleza sólo burlas y deformidad… algunos pocos no vez la Naturaleza en
absoluto. Pero a los ojos del hombre que usa la Imaginación, la Naturaleza es
Imaginación por sí misma”.
Y me quedé profundamente
conmovido.
Inmediatamente después las letras
empezaron a surgir en el “Word”.
No sé si saben el poder que
encierran dentro de ustedes a través de su imaginación.
Como vivimos una vida tan
ajetreada entre responsabilidades y preocupaciones no encontramos la manera de
disfrutar de ella.
De alguna forma no es siempre
así. Sí que la usamos, pero de la peor manera posible. La utilizamos para
intentar adivinar, para programar los acontecimientos que van a suceder en el tiempo. Llamamos
a este proceso “pensar en el futuro”.
Pero es empobrecer el uso de la
Imaginación. Apenas tomamos los acontecimientos de nuestra memoria, la
previsión de nuestro horario cotidiano y coloreamos una mezcla entre lo que
queremos que nos suceda (sin que nos produzca mucha alteración), y lo que más
tememos.
Programamos el futuro como un cruce entre el “quiero estar tranquilo” y el “ojalá esto no me pase”.
Pero como digo esto es usar pobremente el poder de su Imaginación. Es dar
algunas pinceladas con una brocha demasiado gorda y con pinturas muy oscuras.
Las personas estamos habituadas a
hacer las cosas al revés. Pretendemos llenar nuestra vida interior con las
cosas que están ahí fuera. Pero muy pocas veces, o ninguna, se nos ocurre hacer
justo lo contrario.
No exploramos el inmenso
potencial que existe en nuestro interior, no como un plan para conseguir algo,
sino como simple disfrute.
Para eso hace falta relajarse y
separarse durante unos minutos del exterior para centrarse en un viaje a su
interior más profundo. En palabras de Paramahansa Yogananda: “Podrás percibir los gozosos rayos del alma
si interiorizas tu atención. Estas percepciones son posibles si preparas tu
mente para gozar del hermoso escenario de los pensamientos en el reino invisible
e intangible que hay dentro de ti”.
Es llenarnos por dentro primero
antes de acometer el contacto con el mundo de las cosas fútiles e impermanentes
de ahí fuera. Es calentar nuestro corazón hasta que hierva, y llenos de ese
gozo espiritual salir a encontrarnos con la cotidianidad de nuestra vida.
¿Entiende lo que quiero decir?
Entonces, y sólo entonces, en
palabras de Blake no encontrará “cosas verdes en el camino”, sino árboles que le
conmoverán hasta las lágrimas si es necesario.
“¿Y esto como se hace?”.
Voy a darle una pequeña pista.
Algo por lo que empezar, pero sepa que es usted muy libre de usar su
imaginación como le plazca.
Relájese en un sitio cómodo donde
no sea interrumpido por los menos unos pocos minutos. Cierre los ojos e imagine
una escena de su vida cotidiana.
Por ejemplo imagine un encuentro
con su pareja sentimental o un episodio en su lugar de trabajo. No use la
paleta de la realidad para su composición. Viaje con libertad, diviértase con el
proceso.
Por ejemplo visualice una cena
con su pareja en un lugar exótico, paradisíaco. Se trata de una experiencia
personal en la que va a disfrutar.
Ésta es la palabra mágica.
Imagine la escena, lo que ocurre,
cree detalles, diversión, alegría. Haga
su corazón hervir.
Luego, durante el resto de su día,
mantenga esa imagen consigo. Deje que su interior sea el que se revele hacia el
exterior, y no al contrario como solemos hacer.
Entonces puede que sea de los
pocos que en vez de encontrar “en la
Naturaleza sólo burlas y deformidad” o quizá no encontrarla en absoluto, disfrute
de descubrir que “la Naturaleza es
Imaginación por sí misma”.
Gracias a todos por estar ahí
fuera leyendo estas palabras, ¿o es fruto de mi imaginación?... :)
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05:10
SEAN FELICES
Episode in
Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo
corazón.
Se me ha preguntado: “¿Qué puedo
hacer para ser feliz?”
Pues se me ocurre, más que
señalar qué hacer, escribir sobre creencias erróneas que tenemos sobre la
felicidad y la alegría.
La primera de ellas, más común de
lo que podemos pensar, es actuar de manera infantilmente egoísta. No sólo egoísta,
sino infantilmente egoísta. Me explico: ¿No has visto nunca lo que hace un niño
pequeño cuando se enfada? Dice: “Sino consigo esto dejo de jugar”. Decide que
si algo no sucede como él quiere, prefiere auto dañarse y dejar de disfrutar
del juego. Los mayores hacemos exactamente lo mismo. Nos decimos: “si no
consigo esto, me NIEGO a ser feliz”. Y así nos van las cosas, ¿verdad?
Así que lo primero sería examinar
si actuamos de esta manera en algún ámbito de nuestra vida.
La segunda creencia errónea sobre
la felicidad que conozco es que pensamos que puede ser obtenida o fabricada
artificialmente. Buscamos formulas, sistemas y mapas. Aquí entra el factor
tiempo. Eso significa que ponemos el tiempo como meta. Nunca nos tomamos el
momento presente como la fuente de la felicidad.
Creemos que la felicidad es algo
que obtendremos en algún momento del futuro.
“Cuando llegue este momento podré
ser feliz”.
Pero eso NUNCA va a suceder, ya
que el futuro como tal no existe. Es siempre un pensamiento. Pensamos sobre el
futuro, pero nunca llegamos allí. Porque cuando lo hacemos, es el momento
presente. ¿Entiende?
Es como un juego mental en el que simplemente nos
dedicamos a POSPONER nuestra felicidad. Así nunca conseguiremos encontrarla. Es
una guerra perdida por propia definición.
La tercera creencia errónea sobre
la felicidad es que ésta se obtendrá a partir de objetos externos a nosotros. “Cuando
obtenga el coche nuevo, entonces seré feliz” “Cuando me compre ese televisor de
pantalla plana, entonces…”
Pero olvidamos que esas “cosas”
pueden darnos un placer momentáneo, un momento de euforia por la conquista que
durará muy poco tiempo. Y cuando esta sensación se pasa, ¿entonces qué? Pues
sentiremos que el objeto en cuestión era insuficiente y que hará falta buscar
otro mejor. Porque eso sí: “Cuando consigamos una casa nueva, ahí es que voy a
ser definitivamente feliz”. Así perpetuamos la búsqueda, aumentando cada vez el
nivel de los objetos. Puede que consigamos tener de todo, pero seguiremos
sintiéndonos vacíos. Nuestra historia está llena de personas que lo tenían todo
y eran terriblemente infelices y desdichados. Ponga usted, querido lector,
nombres a esas historias.
Lo he dicho muchas veces. La
felicidad nace de nuestro interior, la llevamos de fábrica. Podemos dejar que
surja. Que crezca desde dentro hacia fuera, y no el proceso contrario.
Recuerdo una historia zen que se
me antoja llena de significado.
Decía más o menos así:
Estaba un
monje zen meditando al lado de un río. Cuando llegó la noche fue asaltado por
un ladrón. El monje de muy buen grado le dio su ropa y sus mantas de abrigo. El
ladrón se marchó extrañado de la facilidad con la que había obtenido su botín,
pero contento al fin y al cabo. El monje observaba la luna que brillaba en su
plenitud y se reflejaba majestuosamente en el río y pensaba: “Ojalá hubiera
podido darle la luna”.
Gracias a todos por estar ahí
fuera. Sean felices por favor.
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03:32
FRACASO
Episode in
Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo
corazón.
Las personas habitualmente
tenemos asociado una gran problemática al hecho de las pérdidas. Alguno se
estará preguntando, “Pues vaya descubrimiento ha hecho éste, ¿no es así con
todo el mundo?”
Pues una vez más le recuerdo que
todo es relativo, y que perder o fracasar en algo no implica necesariamente que
tengamos que tomarlo como una pérdida.
Y esto no es sólo una treta
filosófica, una discusión entre “sabios”. No señor. La humanidad está llena de
ejemplos de personas que encontraron sentido a un refrán tan simple como el de
“Dios cierra puertas, pero abre ventanas”.
La otra mañana mi hijo mayor me
comentaba que por primera vez en un par de meses había conseguido marcar un gol
durante un partido. Mi hijo está inscrito en una escuela de fútbol, y al
principio se había desilusionado un poco al haber encontrado el deporte más
difícil de lo que él mismo se esperaba.
El caso es que no dudé en
aprovechar la oportunidad para recordarle que cuantas más veces intentase tirar
a puerta, cuántas más veces fallase, la probabilidad de acertar y marcar un gol
es mayor.
Le comento otro ejemplo de
constancia y paciencia, que visto desde mi punto de vista no es otra cosa que
sabiduría del “cómo funcionan las cosas”. Quizá usted haya leído alguna vez
algún libro de la colección “Sopa de pollo para el alma”. ¿Sabía que sus
escritores fueron rechazados por editoriales a la hora de publicar su obra 142
veces?
Piénselo bien: ¡142 veces!
Me maravillo al pensar que estas
personas nunca perdieron la fe, la verdadera, y siguieron insistiendo una y
otra vez. Pregúntese: “¿Hasta dónde hubiese aguantado yo?”
Lo más seguro que al llegar a 100
rechazos nos hubiera parecido un número redondo y más que suficiente para
darnos por vencidos (y para justificarnos a nosotros mismos).
Pero estas dos personas, ahora
millonarias debido al éxito de su libro (y de una serie de ellos que siguieron
al primero) aguantaron 42 rechazos más.
Así que si durante un tiempo no
marcas goles… ¡Sigue insistiendo! ¡No dejes de jugar!
Un resultado negativo, o mejor
dicho, distinto al que esperabas no tiene por qué ser un fracaso. Lo peor de
todo es que tenemos esa mala costumbre y a menudo desistimos de cualquier
proyecto al primer mal resultado.
Pero mi pregunta es: ¿Existe algo
así como un mal resultado?
Cuanto más lo intentas, pasan dos
cosas: primero debes de aprender: ¿Qué es lo que he hecho mal? Porque no se
trata de estar repitiendo los intentos una y otra vez sin cambiar algo, sin
buscar qué es lo que se puede mejorar. De otra forma sería como ir presentando
un libro cientos de veces al mismo editor. Si éste le rechaza puede preguntar
qué tipo de libro es el que prefiere (por si decide ir escribiendo otro
mientras tanto) y al mismo tiempo ir buscando a otro u otros editores. Otro
ejemplo: Paulo Coelho (el famosísimo escritor brasileño) no pudo publicar
ninguna de sus obras en su país. Mira que Brasil es grande, pero terminó siendo
aceptado por una pequeña editorial catalana que estaba recién comenzando su
andadura comercial. ¿Buscaría usted en otro país lo que no encuentra en el
suyo, o se conformaría con “lo que hay”, porque “malo conocido es mejor que
malo por conocer”?
Así que hay que aprender de cada
resultado, mejorar si es posible, ver lo que no ha funcionado y cambiarlo.
Lo segundo que es importantísimo
es darse cuenta de que es una cuestión de estadística matemática. Cuanto más lo
intenta más se acerca a un resultado positivo. Sin importar cuántas veces haga
falta para conseguirlo.
“Dios cierra puertas pero abre
ventanas”.
Alguno de ustedes estará pensando
que depende en qué casos esto que les explico podrá ser aplicado o no. En casos
extremos como enfermedad y demás, pues bueno, hay no habrá nada que hacer, ¿no?
Entonces déjeme que le cuente la historia
de W. Mitchell. Un tipo aventurero y bien parecido que sufrió un terrible
accidente de moto. Sufrió quemaduras en todo el cuerpo. Su rostro quedó
brutalmente desfigurado. Pudo reponerse a heridas que médicamente deberían
haberle matado. No obstante no se vino abajo y siguió siendo un aventurero
alocado hasta que otro accidente (sí, sí, otro), esta vez de avioneta, le dejó
en parapléjico en una silla de ruedas.
¿Fue ahí cuando Mitchell se
deprimió? ¿Cuándo desistió? Pues no. Aunque reconoce que no fue fácil, siguió
adelante. Hoy por hoy es dueño de un ente empresarial, está felizmente casado y
se presentó a las elecciones para senador de los Estados Unidos bajo el lema: “No
soy un guapo más”.
Por supuesto Mitchell también se
dedica a dar charlas motivacionales por todo el mundo. Habla de que hay que
seguir adelante, de que no hay que desistir. Pero también incluye, y le da la
mayor de las importancias, al hecho de que hay que ser agradecido por lo que se
tiene, aunque nos parezca poco. Suele comentar: "Por lo menos ustedes tienen
una cara. Ya tienen más que yo”.
¿Existe algo así que podamos
llamar fracaso?
No, claro que no. Es simplemente
que todavía no hemos sabido hacerlo de la manera adecuada. Habrá que seguir
probando, buscando la manera. No desistiendo.
Me gusta aquel dicho que decía: “Para
atrás… ni para coger carrerilla”.
Gracias a todos por estar ahí
fuera, si leen esto es porque todavía no han desistido.
Si desea descargar el MP3 del texto leído haga click aquí.
05:33
LIBERANDO APEGOS
Episode in
Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo
corazón.
Se me ha preguntado: ¿cómo
podemos lidiar con un apego emocional muy fuerte? Se puso el ejemplo de la
pérdida de una relación emocional a la que una persona, una mujer, se queda
apegada y sufre un duelo muy prolongado y doloroso debido a una traición
sentimental.
Lo primero que tenemos que saber
es qué es el apego exactamente. Se trata de la facultad mental de quedarse “pegado”
a una determinada emoción y de su pensamiento/creencia asociado. Todo este
complejo de sentimiento y pensamientos asociados se queda repitiéndose una y
otra vez de manera obsesiva amplificando la emoción y ésta de nuevo creando más
pensamientos afines y así sucesivamente en un ciclo sin control.
En el ejemplo anterior la persona
sufre accesos de dolor al recordar al amado que ha perdido, creando en su mente
pensamientos asociados del tipo “quiero volver pero no puede ser”, “no valgo
para nada”, “me siento solo/a”, “no puedo soportarlo más”, etc, etc. Los
pensamientos provocan más sentimientos de ansiedad, pena, ira, depresión, que a
su vez crean más pensamientos, que producen más dolor y de nuevo más
pensamientos…
Todo eso se queda dando vueltas
en nuestra mente y no somos capaces de desprendernos de ello.
O por lo menos no sabíamos cómo
hacerlo.
Lo primero que tenemos que tener en
cuenta es responsabilizarnos de nuestras emociones, que no de los actos de los demás. Aquí tengo que señalar que es muy
importante la manera en la que expresamos nuestros sentimientos, porque nuestro
propio cuerpo escucha y reacciona a nuestras palabras. (Buen momento ahora para
leer el post de ayer titulado “USTED ESTÁ VIVO”).
Volviendo a nuestro ejemplo, esta
chica hablando con una amiga le comenta: “Él me dejó”, “me han hecho esto”, “me
traicionaron”, etc, etc.
Y éste es un error fundamental,
porque en realidad esta persona no está comentando lo que siente. Está, y tome
nota, haciendo una descripción de lo que
otros han hecho. Está describiendo la conducta de los demás en vez de
expresar lo que verdaderamente siente.
Este error lo cometemos
constantemente.
Tome la responsabilidad de sus
sentimientos y expréselos, eso sí, de manera impersonal. Tome el control de sí mismo.
Así que, con la sinceridad que
existe al enfrentarse a uno mismo, exprese con palabras exactamente lo que
siente y dónde lo siente.
“¿Sabes que hace dos años
fulanito me traicionó?”… MAL.
“Me siento deprimida, ansiosa,
estoy fatal”… MAL TAMBIÉN. Porque como puse un poco más arriba, describa sus
sentimientos de forma impersonal. ¿Siente una opresión en el pecho? Pues
dígalo: “Opresión en el pecho”. Y ya está. Céntrese en lo que siente y después
de identificarlo déjelo marchar.
“Ansiedad y miedo”… BIEN.
“Ira, aquí” (mientras se toca el
estómago)… BIEN.
Ahora le será mucho más sencillo
dejar ir este sentimiento.
Ya no lo personaliza en cuanto es
algo que le pasa a usted (y sólo a usted). Tampoco se esconde detrás de los
actos que han hecho otros. Sólo se centra en una sensación que se ha alojado en
su cuerpo y se relaja para dejarla marchar una vez que ha sido bien
identificada.
Otro sistema parecido para
identificar estos patrones de apego perjudiciales es el siguiente.
1.
Pregúntese qué le pasa y expréselo de la manera
habitual: “Mengano me ha hecho una mala jugada, me odia, me traiciona”.
2.
Pregúntese ahora: “¿Está seguro/a de eso?” En el
ejemplo anterior: “¿Está seguro de que le odia?”. Puede ponerse en el lugar del
otro para no demonizar al otro, y no centrarse en los hechos sino en sus
propios sentimientos.
3.
Pregúntese: “¿Cómo me siento?” Exprésese de
manera impersonal, como ya expliqué: “Ansiedad en el pecho” “Tensión en el
cuello”.
4.
Pregúntese: “¿Cómo estaría hoy si no estuviese
sintiendo esto?”. En el ejemplo: “Estaría contento/a porque hace un día
fantástico”…”porque me sentiría fuerte”…” porque saldría con mis amigos”...
etc, etc.
5.
¿A qué espera para liberar sus emociones y
disfrutar de lo que podría estar haciendo? Use sus respuestas del punto 4 como
guía.
¿Entiende el verdadero poder que
encierran estos simples ejercicios?
Hágalos, experimente con usted.
Al fin y al cabo es su verdadero y único laboratorio.
Gracias a todos por estar ahí
fuera al otro lado de la pantalla.
Si desea descargar el MP3 del texto leído haga click aquí.
04:35
USTED ESTÁ VIVO
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Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo corazón. En el post de ayer hice hincapié en una cita de Mark Twain que hablaba del significado del amor incondicional. Hoy me gustaría hablar de un sentimiento parecido al amor. Sólo que este amor no es un proceso mental que pueda ser provocado. Por supuesto no me estoy refiriendo a los estados amorosos cotidianos que muchas veces tienen que ver más con el deseo, casi siempre físico, más que con el significado que me he propuesto desentrañar. Este amor es una base que llevamos “de fábrica”. Si miras a un bebé a los ojos sabrás exactamente a lo que me refiero. El bebé se encuentra satisfecho por sí mismo. Siente un gozo interior sin necesidad de artificios. Cuando aparece en él una necesidad se encarga inmediatamente de hacerlo saber (a nosotros y, a menudo, al resto del vecindario). Por eso podíamos llamar a este sentimiento: amor interno. Porque lo llevamos dentro, grabado en nuestra consciencia. No se provoca con nada. Simplemente está ahí. Y aparece cuando se le permite hacerlo; cuando no estamos ocupados con otras cosas tan importantes como lamentarnos de nuestro pasado y asustarnos con el futuro. Tiene mucho que ver con el estado de Conexión del que hablé hace unos días. De hecho dejaré que usted mismo resuelva esta relación. Por decirlo de otra manera distinta, es sentir el gozo de estar vivo por el mero hecho de estarlo. Y aunque ahora parezca difícil de entender (sobretodo si nunca lo ha sentido), es independiente de las situaciones a su alrededor. ¡Incluso en momentos de pérdidas, ya sean personales o materiales, esta sensación de gozo vital puede acompañarle! Piense en su cuerpo como un universo en sí mismo. Es un sistema complejo de células vivas, cada una de ellas trabajando, alimentándose, reproduciéndose. En usted hay una media de 60 billones de seres vivos, cada uno sintiente y reactivo. Y agradecido también. Toda esa vida la lleva consigo allá donde va. De hecho, y aquí hay un descubrimiento importante, no hay diferencia entre estas células y usted mismo. No son aparte suya, ¡son usted! No existe una barrera en donde acaban las células, los órganos en los que se organizan o los sistemas de trabajo (como el sistema circulatorio) y usted. Esta relación íntima, por darle algún nombre, queda palpable en los ejemplos que siguen: 1. Cuando usted tiene (o mejor cuando cree que experimenta) un gran problema células de su estómago empiezan a trabajar más de la cuenta. Su exceso en la creación de ácidos y la alteración de las células de barrera y protección de su estómago desembocan con el tiempo en una úlcera. 2. Se enfrenta a una prueba deportiva. Minutos antes se relaja y visualiza con detalle lo que tiene intención de hacer. No deja margen a la duda. Siente la emoción y disfruta del logro como si ya lo hubiese conseguido. Aprovecha y, antes de comenzar la prueba, agradece a las células del cuerpo su contribución y trabajo durante los meses anteriores de duro entrenamiento. Realiza su prueba y ¡obtiene un gran resultado! No son ejemplos que le deban sorprender. Seguro que de alguna manera u otra ha experimentado momentos parecidos. No es que el cuerpo le escuche. Es mucho más que eso. Ambos son lo mismo, interdependientes. De hecho, si las células de su cuerpo deciden amotinarse, reproducirse en exceso y de forma anárquica, atacando a las demás todavía fieles… le llamamos cáncer. Es el momento de ofrecerle un pequeño ejercicio. Siéntese cómodamente. Si es posible en un espacio donde puede disfrutar del silencio. Pero si no es así también puede salir a dar un paseo por un parque, sentarse en un banco, o incluso disfrutarlo en su cafetería favorita. Permanezca un momento en paz, en calma y en silencio disfrutando de lo que el paisaje tenga que ofrecerle. Si está en una habitación deje que los sonidos del ambiente aparezcan y desaparezcan sin dejar huella. Si está en un ambiente en silencio, disfrute de ese silencio. Es importante estar atento de forma que los pensamientos no le lleven al pasado o al futuro. Manténgase en el presente del lugar donde se encuentre. Después de un espacio de tiempo pequeño, de unos tres a cinco minutos, concéntrese en las sensaciones del cuerpo. Empiece por sus pies y vaya subiendo por el resto de su organismo. Si tiene conocimientos suficientes, haga paradas en todos los sistemas que recuerde, como los su vejiga, intestinos, corazón, etc, etc. Hágalo en orden de ascendente para que le sea más fácil de hacer y de recordar. Al principio agradezca a cada parte el trabajo que realiza, luego déjese llevar por las sensaciones que le transmita. No es un ejercicio que le deba llevar mucho tiempo. Cuando termine su recorrido sienta la vida a nivel global en todo el cuerpo. No es un objeto, no es su propiedad, es usted mismo. Sea una vibración, un hormigueo o un gozo que poco a poco se va apoderando de usted, disfrute de este momento el mayor tiempo que le sea posible. ¡Acaba de sentirse vivo quizá desde hace mucho!... ¡Chán, chán! Cuanto más haga este ejercicio, no sólo le será más fácil hacerlo. Sino que podrá pasar de ir parte por parte a agradecer y sentir su gozo interior en el momento que lo necesite. ¡Incluso la mayor parte del día si es su deseo! Así podremos acabar con la ilusión de la desesperación que nos produce la vida cotidiana a pasar a la gratitud y disfrute por el mero hecho de estar vivos. Dejaremos a un lado la angustia de sentirnos un ser solitario, triste, y abandonado a pasar al goce compartido de billones de vidas agradecidas. Vaya… ¿A qué está esperando? Gracias a todos por estar ahí fuera (o ahí dentro) vivos… muy vivosSi desea descargar el MP3 del texto leído haga click aquí.PD: Este post está dedicado en especial a mis alumnos de meditación. Ya que hoy no pude impartir nuestra clase, estudiad el contenido de este post y practicadlo. Lo comentaremos en la próxima... ¡Chán, chán!
05:58
NUEVO CURSO DE PRIMER NIVEL DE REIKI
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Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo corazón. Dentro de dos semanas iniciamos un nuevo curso de Primer Nivel de Reiki. Serán los días 28 y 29 de ABRIL. Como viene siendo habitual en nuestra manera de impartir la enseñanza, el temario se dividirá en tres sesiones de cuatro horas, que incluirán la parte teórica y la práctica. Dos de ellas el Sábado por la mañana (entre las 10.00 h y las 14.00 h) y la tarde (entre las 16.00 h y las 20.00 h) y el Domingo por la mañana (entre las 10.00 h y las 14.00 h).El lugar: En "MUY NATURAL", que se encuentra en la calle Vendimia nº 8, o llamando al número de teléfono: 957 651 287. Le ruego que confirme su plaza, ya que contamos con un aforo limitado.A continuación unos pequeños y resumidos párrafos que os podrán dar una idea de qué es el Reiki y para qué podemos usarlo:Reiki es un sistema de armonización natural que utiliza la Energía Vital Universal, la cual permite tratar enfermedades y desequilibrios físicos y mentales. Mikao Usui, (monje budista japonés) fue quien desarrolló el Reiki durante un retiro espiritual a mediados del siglo XIX, aunque él siempre afirmó que únicamente "redescubrió" una técnica de sanación milenaria que ya existía pero que llevaba mucho tiempo olvidada.La práctica del Reiki se basa en un emisor que, a través de sus manos transmite Reiki (energía vital) a un receptor que puede ser él mismo u otra persona (presente o no en el espacio-tiempo), con el fin de paliar o eliminar molestias y enfermedades. No obstante, dado que Reiki es una energía universal los tratamientos también pueden dirigirse a otros seres vivos como animales, plantas o situaciones.Es una energía inofensiva, sin efectos secundarios, es práctica, segura, eficiente y compatible con cualquier otro tipo de terapia.El método Reiki se basa en la creencia hinduista de que el correcto fluir de la Energía Vital a través de los distintos chakras es lo que asegura un buen estado de salud en el organismo. Según esta creencia, el mal funcionamiento o bloqueo de la energía en uno o varios chakras sería lo que provoca o agrava el mal estado de salud, dando lugar a enfermedades y trastornos. El método consiste en dirigir la energía Reiki a los chakras de un enfermo (receptor), desbloqueándolos y potenciando el proceso de recuperación del receptor.El Reiki no puede reemplazar al tratamiento médico, aunque sí se puede utilizar de forma complementaria.El Reiki llega mucho más allá del cuerpo físico. Resulta eficaz en multitud de molestias y trastornos tanto físicos como psicológicos, como la ansiedad, el estrés, el insomnio, la artritis, las jaquecas, los problemas gástricos y también actúa como sanador de bloqueos emocionales profundos.Es una energía preventiva y curativa. Ayuda en las terapias de desintoxicación, reduce los efectos secundarios de todo tipo de tratamientos, incluyendo la quimioterapia, por ejemplo. Acelera los tiempos de recuperación y mejora el estado general de personas sanas o enfermas, ya que equilibra las energías, libera las emociones, desarrolla la conciencia, aumenta la creatividad y eleva la energía vital.¿Qué nos aporta el Reiki?La falta de salud no se muestra sólo en nuestro nivel físico (enfermedades); también se refleja en el nivel emocional, mental y espiritual.Reiki alivia los dolores físicos pero considera a la persona de forma global en los cuerpos físico, emocional, mental y espiritual, de manera que, no solamente se dirige a suprimir la patología, sino también a recuperar el estado natural de equilibrio que produce bienestar y felicidad. Esto resulta esencialmente importante para poder lograr un cambio en el interior y en el entorno más inmediato. El Reiki nos ayuda a afrontar la vida con mayor equilibrio.Aplicaciones concretas del Reiki.El Reiki se emplea actualmente en algunos hospitales de reconocido prestigio dónde se están realizando estudios sobre su efectividad. Cómo ejemplo de utilización del Reiki, en el documento "Pautas de atención integral para personas que viven con VIH/SIDA en las Américas", preparado por el Programa Regional sobre VIH/SIDA/ITS de la Organización Panamericana de la Salud, Oficina Regional de la Organización Mundical de la Salud, se menciona el Reiki en el apartado de "Manejo del dolor y cuidados paliativos".Lesiones: Para acelerar el proceso de cicatrización y para soldar lesiones óseas. Reducir la inflamación en esguinces, sanar músculos desgarrados etc.Infecciones: Ayuda al cuerpo a aumentar su capacidad para luchar contra enfermedades virales, reforzando su sistema inmunológico.Cáncer: Se ha usado con éxito en combinación con quimioterapia para ayudar al organismo a mantener la fortaleza física necesaria para los tratamientos.Depresión y agresividad: Reiki sirve para equilibrar energéticamente y espiritualmente a las personas.El Reiki, más que tratar enfermedades específicas, consigue un equilibrio completo a través de la Energía Universal. De esta forma, el mismo paciente "toma las riendas" de su propia sanación.EL Reiki está siendo utilizado con éxito en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid.Gracias a todos por estar ahí fuera.Si desea descargar /escuchar el MP3 del texto leído haga click aquí.
05:30
CONSPIRACIÓN
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Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo corazón. Una persona anónima ha hecho dos comentarios en dos post distintos pero presentándome la misma queja. Así que voy a contestarle desde aquí. Los comentarios no los he publicado. Querida amiga: Te quejas sobre la influencia que el entorno te ha provocado. Dices que eras una persona normal, comunicativa, fuerte e independiente. Pero que un día todos los demás empezaron a comportarse distinto contigo. ¿Todos como en una conspiración? Y que después, justificándote en el cambio de los demás, tú también empezaste a cambiar. No quiero equivocarme en esta valoración pero usando tus mismas palabras, me comentas: “(…)empezaron a tener un comportamiento anómalo con ella a nivel social (…) de forma que no entendía lo que estaba pasando (…) los demás no cumplían con su parte, como si todo el mundo fuera responsabilidad suya (…) los demás estaban haciendo teatro para que se tomara las cosas como si fuera verdad (…)” Estos son extractos del primer comentario en el que me cuentas la historia como “si le pasase a una amiga”. En un segundo comentario de otro post dices: “(…) cuando te encuentras a gente que empieza a hacer una representación a tu alrededor (…) acabas por no saber cómo comportarte (…) pues digas lo que digas no funciona (…) La cuestión es cómo hacer las cosas cuando no depende de ti (…) no me reconozco en la obsesión (…) en ver cómo la gente quiere controlarlo todo (…)” Para empezar tengo la sensación de que tienes una obsesión (usando tus mismas palabras). Diga lo que te diga, creo que no voy a conseguir llegar a ti. Pero voy a explicarme de todas maneras pensando en que a algún otro lector pueda encontrar ayuda en mi humilde opinión. Recordemos que como tal, no es un dogma, es un comentario de otro ser humano que también puede estar equivocado. Dejando todo claro, empiezo: Focalizas tu problema en los demás, en lo externo. Has creado una entidad, “los otros”, que conspiran de alguna manera cambiando su comportamiento con una finalidad misteriosa, pero que al final te provoca una serie de malestares y cambios de personalidad. “Falta de espontaneidad”, dicho por ti misma. Aquí encuentro un problema, y usando la autoridad médica que poseo, creo que es un problema que necesita atención especializada. Sobre todo porque te amparas en esa “conspiración” para justificar tu comportamiento. Incluso te permites decir que cualquiera que viviese tu situación le pasaría exactamente lo mismo. Pero lamento decirte, siempre desde el respeto, que no es así. Es cierto que las personas no somos seres independientes. Nos necesitamos los unos a los otros para poder sobrevivir. Además para ayudar a esta evolución hemos creado una serie de reglas como hacen los niños cuando se plantean un juego. Esas reglas o leyes, conforman las normas de comportamiento de cada cultura. Son las leyes, constituciones, impuestos, los mercados, las comunidades de vecinos, y toda la patulea necesaria para la convivencia. Pero, aunque necesario, no debemos olvidar que nos se trata más que de un juego. De un concierto de derechos y obligaciones puestas en común, y como tales tienen recovecos, trampas y atajos. Eso está bien claro los cinco primeros minutos que pongas las noticias en el televisor. Todo tiene un precio (infringir normas también) Por eso como budista te recomiendo que siempre, en todo momento y lugar, actúes de la mejor (más amable, benigna y educada) manera posible con tus semejantes. Porque de lo que se siembra se recoge, y si lo vemos desde un punto de vista práctico, prefiero acumular méritos que puedan beneficiar a todos (incluyéndome) SIN IMPORTARME UN PIMIENTO LO QUE LOS DEMÁS PIENSEN DE MI. La enseñanza más profunda que existe en esta reflexión es que todo está en la mente. Nadie sabe en realidad lo que los demás cargan en sus pensamientos. Y no es sano en absoluto tener la seguridad de que sí que lo sabemos. Me escribes: “Es muy perceptiva y capta verdaderamente las intenciones de los demás”. Eso no es posible, ¿entiendes? No existen esas certezas. No puedo controlar lo que los demás piensan de mí. Ni siquiera me aventuro a intentar averiguarlo, porque no puedo y porque en realidad no tiene la menor importancia. “Haz el bien y no mires a quien” es un viejo refrán que podemos aplicar en nuestra vida diaria porque además encierra una sabiduría milenaria. ¿Y los demás? Habrá que darles amor, no porque esperemos algo a cambio. No porque nos importe el “qué dirán”. Hacemos el bien ajeno porque elegimos el amor incondicional sobre otros tipos de comportamiento. Es una mezcla entre sabiduría y altas dosis de sentido común. Sobre todo no olvides que tus opiniones, conspiraciones y malestares están únicamente en tu mente. ¿Cuál es verdadero significado del amor incondicional? Dijo Mark Twain: “el amor incondicional es el perfume que deja la rosa en la suela de tu zapato después de haberla pisado”. Querida amiga anónima, si me permites una recomendación respetuosa, no busques el problema fuera de tu mente, no culpes a los demás por su comportamiento. Aceptar eso sería imprescindible. Luego buscaría ayuda profesional. Gracias a todos por estar ahí fuera, y a ti amiga por comentar.Si desea descargar el MP3 del texto leído haga click aqui.
05:23
FE Y CONEXIÓN
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Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo corazón. Me gustaría hacer patente uno de los beneficiosos estados mentales que podemos disfrutar y muchos de nosotros hemos olvidado. Ya sea porque la vida nos ha maltratado o porque simplemente no hemos sido educados de esta manera, se nos escapa el sentir la Fe espiritual. Y se me ocurre llamarlo Fe espiritual, y tengo mucho cuidado de no darle tinte religioso alguno, porque, como pronto el lector comprenderá, se trata de algo universal al alcance de todos. Por supuesto no me refiero a la falsa Fe de alguna religión que viene a decir: “Mira, esto no es demostrable, pero es Verdad. La tradición así lo dice, así que tienes que creerlo (a la fuerza)”. No es éste el tipo de Fe del que pretendo escribir esta fresca mañana. Nada más lejos de mi intención. Me gustaría aproximarle, si me lo permite, a la Fe que nace cuando experimentamos la conexión con el todo. La mayoría de la gente asocia espiritualidad o religión a algún tipo de creencia ligada a la falsa Fe. Cuando alguien se le acerca y le informa de que pertenece a esta o aquella religión, o practica una forma de técnica espiritual, automáticamente se nos viene a la cabeza: “¿Y éste en qué cree?” “Estos son los que creen que el mundo es… que vendrá fulano y les salvará…”, ¿verdad? Asociamos religión o espiritualidad a una creencia. En realidad si examinamos etimológicamente el término religión (del verbo latino religare), viene a decir “volver a conectar”. ¿Con qué? Con la realidad. Aunque usted después llamará a esa realidad “dios”, “energía”, “ser”, “naturaleza búdica”, “mente clara”, “atman”, o de la manera que su cultura le haya enseñado a llamarlo. Pero como he dicho antes, lo hará por creencia, por tradición o por obligación, no porque en verdad haya entrado en contacto con aquello. ¿Y cómo podemos “conectar”? Es la pregunta del millón. Pero si me permite ser un poco juguetón, que no evasivo, le voy a plantear ejemplos de situaciones de su vida que es posible que haya podido sentir la “conexión”. Los niños tienen una capacidad muy superior a la de los adultos a la hora de conectar. Ésta es una buena pista. Piense en alguna vez que haya admirado un bello paisaje. En ese momento de hermosura sucedió algo mágico. La mente, su mente cotidiana y farfullera, se detuvo. Es como si la distancia entre usted y lo que veía, oía, experimentaba, hubiese desaparecido. Cuando la mente se calla, los pensamientos obsesivos sobre su pasado o su futuro desparecen. Todo su ser se dedica a la contemplación (en el ejemplo del paisaje). Se siente ligero, ilusionado, lleno de energía. Estaba usted conectado. Y en ese momento no existía un ambiente religioso en particular a su alrededor. Sólo un paisaje natural, el sonido del mar, la cascada de un río, o el viento susurrándole entre las hojas de los árboles. Es cierto que esta experiencia también puede ocurrir en momentos de exaltación religiosa, pero creo que es mucho más importante que sepa que antes que nada es una experiencia natural. También le ha podido suceder al practicar un deporte extenuante, ante la mirada de un bebé, o al observar cómo juegan un par de gatitos. La conexión con el todo ocurre durante nuestra existencia de forma natural y espontánea. Forma parte del proceso de nuestra vida, y, como toda experiencia, puede ser fomentada y practicada. No es que tengamos que hacer “algo” para sentirla. Más bien sucede cuando dejamos de tener la mente obsesiva dando vueltas y vueltas a nuestros problemas. Así que no es un proceso de hacer, sino de permitir. ¿Entiende? Una vez que sabe, a través de su experiencia, como se siente el conectar con el todo, también entiende de primera mano la poderosa Fe espiritual que ha generado. Ahora comprende. Si quiere una práctica, o una receta mágica que pueda ayudarle, voy a proponerle un ejercicio sencillo. Recuerde que yo no puedo enseñarle el camino. Ni se me ocurre, porque eso no es posible. Pero me atrevo, con su permiso, a señalarle de manera indirecta por dónde va el sendero. Levántese muy temprano por la mañana. Muy temprano quiere decir a eso de las tres o las cuatro de la madrugada (nadie ha dicho que esto iba a ser fácil). Salga al balcón de su casa (si eso es posible) o incluso, si su ciudad no es peligrosa, camine por su barrio. Disfrute de las sensaciones que le ofrece la ciudad que duerme. Escuche el sonido del silencio. Sí, sí, he escrito bien. Escuche el sonido del silencio. Disfrute de la belleza a su alrededor. Es posible que ocurra. Gracias a todos por estar ahí fuera conectando a través de la pantalla de su computadora.Si desean descargar el mp3 con el texto leído click aquí.
04:56
HUMILDAD
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Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo corazón. Se me ha pedido una reflexión sobre la humildad, y me gustaría enfocarla respondiendo a la pregunta: ¿por qué una persona actuaría humildemente? Lo primero que me viene a la mente son aquellas personas que utilizan la humildad como un refuerzo de su ego. Son humildades falsas que hay que descartar inmediatamente. Se hace lo que se hace con un objetivo, que es el ser valorado en la acción. Es, por poner un ejemplo sencillo, quitarse un traje para ponerse otro, cuando lo que habría que hacer es ir desnudo. El humilde falso busca el reconocimiento de los demás a través de su humildad, a través de su sufrimiento. Por desgracia en las templos budistas siempre hay una persona así, que pretende utilizar su actitud como ejemplo ante los demás. “Yo estoy más tiempo sentado en zazen” “Mis asanas son más dolorosas y permanentes que las de cualquier otro” “Yo soy el que hago el mayor sacrificio” Es una forma de obtener poder ante los otros, de que se les valore para que luego su opinión, sus juicios de valor, sean doblemente escuchados y tenidos en cuenta. Es evidente que no hay que irse a un templo budista para encontrar actitudes como ésta, y en nuestro medio, eminentemente católico, encontramos ejemplos muy parecidos de falsa humildad, apego a una liturgia excesiva, y una tremenda facilidad hacia el juicio ajeno. Así que este tipo de humildad queda descartada, y vuelvo a preguntarme: ¿Por qué una persona actuaría humildemente? Una persona humilde, verdaderamente humilde, tiene que ser alguien muy sabio. Debe de haber aprendido secretos importantísimos sobre el funcionamiento de la vida. De hecho sabiduría y humildad suelen ir siempre de la mano. No puede ser de otra forma. Allá donde usted encuentre soberbia significa que existe a su disposición todo un tesoro en ignorancia. Cualquier vía espiritual que se precie de serlo debería llevarle directamente ahí, a la humildad verdadera. El Budismo es una de esos caminos abiertos a la sabiduría. ¿Y qué tipo de sabiduría es ésa? ¿Cómo podemos obtenerla? Una persona sabia no es humilde porque lo dicta una ley milenaria, porque lo haya ordenado una divinidad, o porque sea lo más conveniente a nivel ético y moral. La humildad nace de su cordura y coherencia más absoluta al saber cómo funcionan las cosas. La persona sabia realiza que las personas no somos entidades independientes, más bien todo lo contrario. Somos sistemas abiertos y dependientes de multitud de factores. La falta de cualquiera de estas piezas llevaría de inmediato al colapso del sistema, o dicho más sencillamente a la muerte. Además el sabio comprende que no somos inmortales. La impermanencia existe en todos y en todo. Nos une como un lazo común, por lo que experimenta sus deseos y apegos de forma mucho más realista. Sabe que el tiempo es inexorable e indeterminado, así que no malgasta su aliento en iras, enfados, intrigas, críticas o juicios chismosos e infundados. Tiene una tendencia natural a la gratitud universal. Si usted, querido lector, pretende aumentar un poco la verdadera humildad en su vida cotidiana, debería comenzar por este punto. En todo momento y en todo lugar siéntase agradecido por los dones de que disfruta. Lo normal es que esté habituado a fijar la atención en aquello que le falta… ¡grave error! Fijarse en lo que le falta solo puede llevarle a situaciones de dolor espiritual, deseos no realizados, e incluso imposibles, y estados mentales muy negativos como al ira o la depresión. Levántese por la mañana, un momento del día excelente para comenzar su práctica, y agradezca cada cosa en donde se posen sus ojos: su cuerpo por su belleza y la salud de la que disfruta (aunque no sea completa). Su habitación por ser confortable y abrigarle durante las noches heladas. Si tiene pareja agradezca su compañía, su amistad y su amor. ¿Hace falta que siga o ya sabe lo que hay que hacer? La gratitud nos ofrece una buena perspectiva para fundamentar una verdadera humildad. La gratitud también pasa por nuestros logros. Pongamos el ejemplo de la profesión. Podría creerme una persona muy importante si mi profesión fuese socialmente reconocida, y económicamente muy bien remunerada. Pero la persona sabia, y por ende agradecida, con rapidez reconocería el papel de sus padres y maestros que le dieron las facultades y enseñanzas para el ejercicio de su carrera. No se sentirían los hacedores de sus logros. Dicho de otra manera, no se sentirían merecedores de mérito por sus hazañas profesionales. Más bien sentirían que sus logros suceden a través de ellos siguiendo un largo camino de personas en las que se incluyen padres, maestros y ellos mismos. Como si el universo entero conspirase para que cada acto sucediese en un determinado momento. Es una sabiduría llena de hermosura y frescor. Agradecer con humildad, llenarse de sabiduría y dejar que el universo nazca a través nuestro. Mentiría si dijese que no me siento muy emocionado. Y agradecido. Gracias a todos por estar ahí fuera. Gracias, gracias y gracias. Si desea escuchar el mp3 con el texto leído click aquí.
05:11
MATICES
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Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo corazón. Esta mañana me he levantado pensando en lo hermoso que es recibir una sonrisa sincera. Muchas veces no se necesita nada más. Una sonrisa, una mirada, un gesto… Llevamos demasiado tiempo anclados al sistema de definiciones de las palabras. Se nos ha perdido el lenguaje del resto del cuerpo, tan rico en matices y significados. Una persona se habitúa a utilizar su lenguaje oral como único procedimiento a la hora de poder comunicarse con los demás. Es como si, cuando te encuentras con otra persona, necesitas encontrar las palabras adecuadas, decir lo correcto, quedar educadamente bien posicionado utilizando esos instrumentos. Porque al final, las palabras no son más que meras herramientas. La mente posee el defecto de conceptualizarlo todo. Hasta el punto de conceptualizar cosas que en verdad no existen físicamente. Me explico poniendo el ejemplo de la justicia. ¿Qué es la justicia? Seguro que todos nosotros podemos dar alguna respuesta, pero en realidad la justicia no es nada. No existe en la materialidad. Es un concepto, una utopía, una regla, una ley, pero no posee existencia, ¿entiende? No la puede usted mostrar. No me la puede traer ante mis sentidos más allá de una conjetura, de un juego de palabras. Podemos pelear por ella, matar por ella, pero ese “ella” no llega más lejos que ser una presunción de ideas. De hecho, ese conjunto de conceptos puede variar muchísimo si cambiamos de un marco cultural a otro. Lo que es justo (y legal) en una aldea de África Central no nos lo parece tanto a los europeos. Nos puede parecer incluso todo lo contrario, una barbarie (véase la manía que tienen en algunas de estas aldeas con lo de la ablación de clítoris). Ese tejemaneje tan extraño es propio y exclusivo de la mente humana: el hacer “castillos en el aire”. ¿Y éste es el método que elegimos para poder comunicarnos con efectividad los unos con los otros? ¿Así, con conjeturas vagas y construcciones inexistentes? La verdad es que la palabra (procedimiento utilizado por un servidor para comunicarme con usted) es una herramienta útil en un contexto adecuado. Pero, tal y como he empezado el post, esta mañana me he levantado pensando que una sonrisa sincera es muy hermosa, y que el rostro humano está lleno de matices y significados mucho más ricos que una miríada de elegantes y bien escogidas palabras. Así que, como ejercicio para hoy, le recomiendo, siempre que me lo permita, que ejerza su sonrisa con otro ser humano por lo menos una vez en el resto del día. Que intente comunicarse con los otros, de ser consecuentemente posible, a través de un gesto, de una mirada. Que haga el esfuerzo de transmitir sus sentimientos con franqueza (porque si no esto no le va a funcionar) a través de otros métodos de lenguaje. Hagamos de esta manera homenaje a un bello escrito de Tagore que me viene ahora que ni pintado para transmitirle a usted, aunque sea a través de palabras, lo que siento. Y decía más o menos así: “Me sonríes y me hablas de nada en especial. Pero sólo por esto es por lo que he esperado tanto”. Gracias a todos por estar ahí fuera (y aunque no puedan verme, sepan que siempre les sonrío).Si desea descargar el mp3 con el texto leído click aquí.
03:21
ORIGINALIDAD Y FRESCURA
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Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo corazón: Una de las cosas que hemos olvidado, y es un error muy común que nos pasa a todos, es que para darle color a cualquier sensación que aparece en nuestro sistema nervioso necesitamos de nuestro consentimiento, ya sea consciente o inconscientemente.Explicado con otras palabras, existe en nosotros un paso, dentro de los procesos de funcionamiento a los que llamamos mente, en el que decidimos (y tome nota bien de esta palabra) darle un juicio de aceptación, negación o simple pasividad a toda sensación que despierta alguno de nuestros receptores corporales. Vamos a simplificar un poco las cosas y a explicar todo esto con mayor detalle. Imagine que usted escucha las palabras que una persona le dirige. Imaginemos, y disculpe si el ejemplo es un poco soez, pero esa persona le dice: “Mira que eres un hijo de p***”.Antes de que reaccionemos, de hecho el propio proceso de reacción, pasa por que esas palabras sean tomadas correctamente por nuestros receptores auditivos (orejas). Luego nuestro cerebro debe descodificar esos sonidos del español (porque quizá si nos lo hubiesen dicho en sanscrito no hubiésemos podido realizar este paso) y comparar el significado con nuestra base de datos (comúnmente llamada memoria). Entonces se provoca un sentimiento. Con otras palabras: nuestro sistema nervioso dispara una serie de sustancias al torrente sanguíneo que nos va a provocar un sentimiento. Éste será de ansiedad, ira, enfado, humor, o lo que sea que se estimula a través de los pasos anteriores.Y todavía nos falta un escalón más antes de que esas palabras nos induzcan a tomar cualquier tipo de acción. Queda tomar una decisión con todo esto. “¿Qué se supone que tengo que hacer ahora?”.Porque si examinamos el ejemplo, es posible que las palabras hayan partido de una persona que no hemos dejado pasar con nuestro vehículo en un paso de peatones, o quizá se trate de un buen amigo al que le acabamos de contar un chiste muy picante.Son situaciones completamente distintas, ¿verdad?Lo que hemos olvidado, y así he comenzado este post, es que este momento de decisión se nos pasa por alto la mayoría de las veces.¿Debido a qué?Al hábito.Nos hemos habituado a reaccionar de maneras aprendidas, fijadas de antemano, por la rutina y los convencionalismos sociales. Seguro que ha oído alguna vez: “un hombre/una mujer de bien tiene que hacer esto o lo otro”. O también es frecuente que hayamos copiado las respuestas de un familiar cercano a la hora de acumular esta colección de patrones de reacción, o decisión, de tal manera que ya simplemente procedemos de manera programada.A mí me parece que éste es el modo en la que actúa una computadora o un robot. Ante tal estímulo tal réplica. Luego no es de extrañar las opiniones que escucha uno por ahí sobre la vida. Que si “me mata la monotonía”, que si “estoy harto/a de días grises”, o “cada día es siempre lo mismo”. Al perder nuestra capacidad de decisión, incluso enlazando un poco con el post anterior, hemos perdido la ilusión y la emoción de descubrir la belleza que se oculta a nuestro alrededor, vistiéndola siempre con los mismos trajes, mirando el mundo de las sensaciones con patrones antiguos, desactualizados, dejándonos llevar por la programación en vez del descubrimiento. Aún en las situaciones más difíciles podemos cambiar el patrón, la manera de reaccionar, y dar una respuesta distinta, actuar con originalidad y frescura. ¿Tan difícil es?Yo lo tengo claro. Por cierto, hoy, aunque sea domingo… ¡me toca trabajar!… ¡¡CHÁN, CHÁN!!Gracias a todos por estar ahí fuera, porque estáis ahí, ¿no? Ji,ji,ji…Si desea descargar el mp3 con el texto leído click aquí.
03:44
¡CHÁN, CHÁN!
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Un saludo a todos de todo corazón. Ayer por la noche, durante la charla, nos sucedió algo que no puedo catalogar de otra manera distinta a mágico. Me encantaría aprovechar y contarlo hoy para poder compartir con aquellos de ustedes que no pudieron asistir. Estábamos hablando de la felicidad y el ego partiendo, en parte, del contenido del post anterior, donde se explicaba que la mente (el ego, el pensamiento y demás) no era más que una función, y que como tal, se podían usar diferentes maneras de ponerla en marcha más beneficiosas que las que estamos acostumbrados (y que tanto pesar “espiritual” nos causa). Mis hijos de siete y cuatro años se encontraban en la sala jugando. Aunque he de decir que por las cosas que después de las sesiones me cuenta el más mayor, anda a medias entre jugando y escuchando todo lo que en las reuniones se dice y explica. De repente el más pequeño se acerca a mí con un juguete en la mano. Una especie de cubo de Rubik brillante y luminoso. Me lo enseña y dice (más para sí mismo que para los demás): - ¡Mira… brilla!... CHÁN CHÁN… Y con este último sonido hace una especie de música emocionante, como la de los clímax de las películas. ¡CHÁN, CHÁN! ¡Qué hermosa enseñanza nos descubrió de improviso el más pequeño y sabio de los maestros! Varios adultos intentábamos desenmascarar las causas de la felicidad. Se intentaba enumerar conceptos, pero había una manera más simple de enseñar la verdad, y era a través de la inocencia y de la ilusión de un niño. Ahí está el momento presente en estado puro. Sin pasado, sin futuro. Aquí y ahora en pleno disfrutando de la alegría que se siente por estar vivo con las “cosas” que haya a mano. Sin ningún otro artificio. Cuando un niño le dice a otro: “¿Jugamos?”, suele aparecer una respuesta casi inmediata y emocionante: “¡Vale!”. Personalmente yo le añadiría: “¡CHÁN, CHÁN!” después, porque suele existir una gran alegría e ilusión en los ojos del niño que va a jugar, ¿verdad? Muy pronto crecemos y perdemos toda esa magia. Cuando alguien nos pregunta: “¿Jugamos?”, aparece todo el pasado y el futuro y la respuesta pasa por una serie de filtros que, sin ningún pudor, apagan toda la ilusión, la alegría, y la inocencia del momento. Respondemos: “¿A qué?”, “¿cuándo?”, “¿con quién?”, “tengo muchas otras cosas que hacer”, “he tenido un día muy duro”, “mañana tendré cosas muy difíciles que afrontar”, etc, etc… Se nos perdió toda la magia. Así que decidimos, ayer por la noche, un grupo de treinta y algo personas muy emocionadas e ilusionadas, crear un nuevo MANTRA… ¿Adivinan cuál? Allí mismo hice una promesa que pienso cumplir sin miramientos. Cuando alguno de los asistentes nos encontremos en la calle, en el trabajo, y todo eso, les haré la pregunta que suelo hacer de forma cotidiana: “¿Qué tal?”, o “¿cómo estás?” Espero encontrar una respuesta emocionante. Ya no me vale con los típicos: “No va mal”, “ahí ando”, “más o menos”… y todas esas respuestas tibias, grises, y aburridas que dan las personas de mente envejecida y falta de cualquier signo de magia. Porque de responderme agriamente, se van a encontrar de mi parte con: Primero una sonrisa, y después un tremendo, enorme, y sonoro: “¡CHÁN, CHÁN!” Gracias a todos por… “¡CHÁN, CHÁN!”, ji, ji, ji, ji…Si desean descargar el mp3 con el texto leído click aquí.
03:31
FUNCIONES Y HÁBITOS
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Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo corazón.Hay que ver la importancia que le damos a ese gran desconocido que es el ego.La mayoría de nosotros lo interpreta como una “cosa”. Un algo con el que las distintas vías espirituales han estado luchando desde tiempos inmemorables. Es el enemigo, por lo que hay que derrotarle después de una batalla singular. Hay incluso quien le ha dado nombre a semejante enfrentamiento y le llama “El Buen Combate” en según qué círculos.¿Pudiera alguien decirme que es eso del ego?Y no me refiero a enumerar partes como: es nuestros recuerdos, o es un “personaje” que hemos creado desde nuestra infancia y que llevamos puesto a modo de traje, escudo, o algo parecido. Todas estas definiciones son correctas, pero como he escrito antes, son partes, o mejor explicado son apenas los resultados.Pero mi pregunta se dirige directamente a la causa principal, vamos, al “meollo” de todo el asunto.¿Qué es el ego?Pues voy a aproximar la respuesta con un ejemplo. (Perdóneme pero cuando entienda este ejemplo seguro que entiende a la perfección dónde pretendo llegar).Todos sabemos lo que es el estómago. ¿Verdad?Para aquellos, pocos espero, que no sepan de lo que hablo, sólo les diré que se trata de una especie de bolsa que se encuentra en la parte de arriba de su barriguita. Todo lo que comemos cae por un tubo (llamado esófago) y se acumula en este reservorio mientras se completa una de sus funciones principales que es la digestión.Tenemos un órgano físico en nuestro cuerpo al que llamamos estómago. Y sabemos que posee una función muy importante que es la digestión, que dicho ya sea de paso, prepara los alimentos (los bate y los mezcla con sustancias ácidas que él mismo produce para que se deshagan en sus partes elementales) para que puedan ser utilizados (absorbidos) por nuestro organismo.Pues algo parecido pasa con nuestra mente.Tenemos un órgano físico que es el cerebro. Y cuando éste se relaciona con nuestro entorno (por mecanismos muchos de ellos desconocidos aún) y me atrevo a decir, cuando éste se relaciona con nuestro universo de una manera íntima, se pone a funcionar. Y esta función es lo que llamamos mente.Por ello la mente no es una cosa. No es un objeto físico, y sin embargo podemos experimentar sus resultados. Tampoco puedo agarrar la digestión. Es una función. Puedo experimentar sus efectos.Puedo, cuando hay un exceso de estos ácidos del estómago (o cuando se escapan por el esófago hacia arriba), sentir ardores fuertes. Puede dolerme el estómago; parar, mejorar o empeorar el proceso; curar sus defectos, implementar sus beneficios, etc…Pero no puedo enseñarle a usted su digestión, tirarle una foto o llevármela a otro lugar para dársela a otra persona.¿Entiende?Pues la mente es exactamente lo mismo. Es una función. Y el ego no es otra cosa que una parte de ese proceso.Tenemos un cerebro, o mejor dicho para ser más completos, un sistema nervioso. Este órgano físico, palpable y mesurable se relaciona con el universo ejerciendo su función. Y ésta es el pensamiento, o el ego.Así que nuestro ego no es más que una manera de pensar determinada.No se puede destruir. Por mucho que algunos gurús se empeñen en hacerlo.Puedo destruir una de las partes físicas implicadas en el proceso. De hecho cuando el cerebro se estropea, el pensamiento también lo hace. Esto es simple y fácil de comprobar, ya que todos hemos conocido, por ejemplo, a una persona que padece Alzheimer, o que ha sufrido una hemorragia cerebral grave.Pero destruir el cerebro para acabar con el ego es absurdo, ¿verdad?¿Y se puede vivir sin el ego?Propiamente el ego no es más que un punto de vista que utilizamos para personalizar nuestras emociones, y adjudicar una posición (YO) a nuestras experiencias.La respuesta es sí. Podemos dejar de identificarnos con el ego, o con el “YO”, de la manera que lo hacemos para pasar a un estado de consciencia, o de identificación de la conciencia, más amplio.Es una cuestión de aprendizaje. Explicado de otra manera más precisa, es una cuestión de desaprendizaje de aquello a lo que estamos aostumbrados y de aprendizaje de una manera nueva de trabajar.Por ejemplo, y sin ánimos de ser demasiado exahustivo para un blog como éste, en vez de estar todo el tiempo pensando en el pasado y en el futuro mientras el cuerpo hace cualquier otra cosa, pasamos a detener esta función para poner nuestra atención en el momento presente.Como he escrito más de una vez, dejamos que el cuerpo y la mente funcionen al mismo tiempo enfocadas en la misma cosa.¿Le parece difícil?Es posible. Pero debe saber que no se trata más que de un hábito. Está acostumbrado a hacer las cosas de una manera y debe entrenar a hacerlas ahora de otra distinta y mucho más beneficiosa.¡Hay que ponerse manos a la obra y experimentarlo!Gracias a todos por estar siempre ahí fuera leyendo estas palabras.Si desea descargar el mp3 del texto leído click aquí.
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DE HUIDAS Y RECLUSIONES
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Un saludo a todos de todo corazón.Aqui les dejo el link del sexto programa del podcast, titulado "DE HUIDAS Y RECLUSIONES".Esta edición está dedicada a mi buena amiga Rosa, a la que desde aquí pido que no entienda esta programa como una regañina o una crítica.Simplemente espero poder ofrecerle un nuevo punto de vista para la reflexión que además pueda servir para otras personas con las mismas inquietudes.El link es éste.Para descargar pulsar sobre el link con el botón derecho del ratón y escoger "Guardar Destino como..."El link de itunes:http://itunes.apple.com/es/podcast/el-viaje-interior/id422340501Gracias a todos los demás, por estar siempre ahí fuera.
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Etapas de la Vía Espiritual
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Podcast El Viaje Interior
Un saludo a todos de todo corazón.Aqui les dejo el link del quinto programa del podcast, titulado "Etapas de la Vía Espiritual".En esta edición hay un comentario sobre cómo entendemos la vía espiritual como un sistema conformado por diferentes componentes, una práctica sobre las emociones, y la referencia a la última obra escrita del Venerable Dharmapa Rimpoché" .El link es éste.Para descargar pulsar sobre el link con el botón derecho del ratón y escoger "Guardar Destino como..."El link de itunes:http://itunes.apple.com/es/podcast/el-viaje-interior/id422340501Gracias a todos los demás, por estar siempre ahí fuera, dándome la oportunidad de la entrega y el agradecimiento.
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Desde el Rompeolas
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Un saludo a todos de todo corazón.Aqui les dejo el link del cuarto programa del podcast, titulado "Desde el Rompeolas".La belleza de poder realizar un podcast como éste radica en la total libertad que tengo a la hora de decidir la temática de cada programa.El link es éste: Programa 4El link de itunes:http://itunes.apple.com/es/podcast/el-viaje-interior/id422340501Para Lorena y Kiko. Éste programa os lo debía hace tiempo.Gracias a todos los demás, por estar siempre ahí fuera, dándome la oportunidad de la entrega.
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EL FALSO PODER DE LA PALABRA
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Un saludo a todos de todo corazón.Aqui les dejo el link del tercer programa del podcast, titulado "El falso poder de la palabra".Incluye una breve reflexión sobre la polución del pensamiento, una meditación guiada para aceptar las emociones de nuestro corazón, y, dándole título al programa, una humilde disertación sobre el falso poder de la palabra en nuestras relaciones personales.El link es éste: Programa nº3El link de itunes:http://itunes.apple.com/es/podcast/el-viaje-interior/id422340501Gracias a todos por estar ahí fuera.
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James Hillman
Lectura de obras de James Hillman.
James Hillman se hizo analista Junguiano en Zurich en los 50's, y llegó a ser Director de Estudios en el Instituto Jung de Zurich. En 1975 escribió 'Re-visioning Psychology' (Re imaginando la psicología) poniendo el acento en una psicología del alma a través de un homenaje a sus defensores históricos (como Marsilio Ficino, Giordano Bruno y Giambattista Vico- muchos italianos y casi ningún alemán) En 1978 regresó a los Estados Unidos y comenzó a articular algunas variaciones de la psicología original Junguiana del sí-mismo. Sería una psicología mediterránea, en agudo contraste con las previas psicologías nórdicas, holísticas, del sí-mismo. Hillman tomó especialmente en cuenta la religión griega como un modo politeístico de leer la psique. Esto es, un modo de vivir desde diversos y variados enfoques en lugar de unitario, fragmentadamente en lugar de holísticamente, arquetipalmente en lugar de moralmente. Re-visioning Psychology y otros importantes artículos y libros son el fundamente de lo que hoy se conoce como psicología arquetipal. La deconstrucción de la terapia por parte de Hillman se pregunta: "¿Qué quiere el alma?" y responde: "Ficciones que curen". El alma se cura contándose una ficción mejor, un "como si" que disuelve el sistema de creencias que mantiene al alma atrapada en sus miserias. Hillman ha reintroducido la antigua imágen de Anima Mundi (alma del mundo) y ofrece una perspectiva iconoclasta y liberadora de la existencia. Entre sus obras traducidas al castellano, destacan "Re-imaginar la psicología", "El código del alma", "La fuerza del carácter", "El pensamiento del corazón", "El mito del análisis" Updated



