¡Últimas horas! Disfruta de 1 año de Premium al 40% de dto ¡Lo quiero!

Podcast
Puedes Hacerlo
321
34
El Podcast Puedes Hacerlo brinda apoyo a mujeres espectaculares para lograr su mejor versión. Comparto herramientas que te ayudarán a lograr tu peso ideal y quedarte ahí para siempre. Escúchalo y descubre como cambiando tu manera de pensar, puedes espectacularmente cambiar tu manera de vivir.
El Podcast Puedes Hacerlo brinda apoyo a mujeres espectaculares para lograr su mejor versión. Comparto herramientas que te ayudarán a lograr tu peso ideal y quedarte ahí para siempre. Escúchalo y descubre como cambiando tu manera de pensar, puedes espectacularmente cambiar tu manera de vivir.
304. Navidad y Fiestas decembrinas: cambia el traje de grinch por el de tu Mejor Versión
Episode in
Puedes Hacerlo
En este episodio te invito a vivir la Navidad y estas fiestas decembrinas desde un lugar distinto. No enfocada en la comida, ni en el peso, sino en la relación que tienes contigo misma cuando te encuentras frente al espejo. Muchas mujeres llegan a estas fechas cansadas, inflamadas, frustradas y con la sensación de haberlo intentado todo sin lograr los resultados que querían.
En este episodio hablo del Grinch que aparece en el espejo. Esa voz interna que solo señala defectos, que magnifica la inflamación, el cansancio, la cara redonda, las arrugas, los brazos, el vientre y que nos hace sentir que algo está mal con nosotras. Comparto mi experiencia personal llegando a muchas Navidades sintiéndome frustrada conmigo misma, creyendo que era incapaz, inconstante o que estaba descompuesta, a pesar de saber qué hacer y haber invertido tiempo y dinero en intentarlo.
Reflexionemos juntas sobre cómo la culpa suele estar mal asignada. No es la Navidad, no es la comida y no eres tú. El verdadero problema es la conversación interna que sostenemos frente al espejo y durante todo el día. Esa conversación dura, cruel y exigente que jamás toleraríamos escuchar de alguien más, pero que nos repetimos a nosotras mismas sin cuestionarla.
Comparto cómo en mi caso, el cambio real no empezó con bajar de peso ni con hacer otra dieta, sino con detener esa conversación interna y empezar a practicar pensamientos distintos, aunque al inicio se sintieran falsos. Así como durante años nos repetimos pensamientos que no eran verdad y aun así los creímos, también podemos elegir pensamientos que nos coloquen en un espacio de mayor cuidado y amor.
En este episodio te comparto un ejercicio muy sencillo y poderoso frente al espejo. Elegir de una a tres afirmaciones y repetirlas tres veces, tres veces al día durante esta temporada.
Afirmaciones como:
"Tengo un cuerpo gracias!" "habito un cuerpo saludable y bello", "veo belleza en cada parte de mí", "es fácil y divertido cuidar de mí", "te amo bonita".
Si te identificas con lo que estoy compartiendo en este episodio, te invito a probarlo, y nota que te propongo esto, no para convencerte, sino para dejar de atacarte y empezar a habitarte desde la gratitud.
Este episodio es una invitación a cambiar el traje del Grinch por el de tu mejor versión. A recordar que el cuidado, el movimiento, la alimentación y los hábitos que sí se sostienen nacen desde el amor por estar viva y no desde el castigo, ni de la imposición, ni de la comparación. Si quieres cambiar los resultados que hoy no te gustan, el primer paso es cambiar la conversación que tienes contigo.
Si este episodio resonó contigo, te invito a suscribirte al podcast para que no te pierdas los próximos episodios, donde compartiré claves para crear tu versión más espectacular este 2026.
A continuación te comparto el enlace para que te suscribas gratis al podcast:
https://www.monicasosa.com/podcast
Y si te nace dejarme un review en Apple Podcasts, te lo agradezco de corazón. Me ayuda muchísimo a que este mensaje llegue a más mujeres que lo necesitan.
Que tengas una muy feliz navidad🎄 Con cariño, Tu coach Mónica Sosa 🧡🦋
11:07
303. La grasa que no se va por nada del mundo...
Episode in
Puedes Hacerlo
Antes de empezar, quiero decirte algo importante. En este episodio voy a hablar de un concepto que viene de la descodificación biológica, uno de los pilares que uso en el acompañamiento que ofrezco, y que combinado con el trabajo de pensamientos, es una herramienta espectacular para crear cambios reales, cambios sostenibles y sí… resultados que van más allá del peso.
Si este tema es nuevo para ti, después de escuchar este episodio te invito a que vayas al episodio 268, "Descodificación biológica del sobrepeso". https://www.monicasosa.com/blog/268 Este episodio te va a dar muchísimo contexto. Ahora sí… Y vamos al tema de hoy.
Quiero hablarte de esa grasa que no se va por nada del mundo. Esa grasa que se queda aunque haces dieta, aunque caminas, aunque te portas bien, aunque lo intentas una y otra vez. Esa grasa que te hace sentir: "¿Pero qué tengo?", "¿Qué me pasa?", "¿Por qué sigo igual?". Y mira, te voy a decir algo: no estás rota. No es falta de fuerza de voluntad. Y no eres un caso perdido.
Quiero explicarte algo que pocas veces nos explican. Porque sí, desde la descodificación decimos que la grasa aparece para protegerte. Pero quiero darte también la parte científica, la que está comprobada, para que veas que esto no es algo mágico: es biología pura. Es tu cuerpo haciendo exactamente lo que fue diseñado para hacer.
Mira… cuando tú te sientes en peligro —y digo peligro entre comillas— puede ser un peligro real, pero también puede ser una crítica, un comentario, una expectativa muy pesada, un conflicto, una preocupación, o ese ataque silencioso que tú misma te haces frente al espejo. Tu cerebro no distingue. Para tu cuerpo, estrés es estrés. Y cuando hay estrés, tu cerebro activa un sistema que se llama el eje del estrés, y se libera una hormona que ya conoces: el cortisol.
Y esto sí está completamente comprobado: el cortisol aumenta el apetito, te da más antojos, guarda más grasa como reserva, baja tu gasto energético, te pone en modo ahorro y frena la quema de grasa. ¿Por qué? Porque para tu cuerpo, si hay peligro, necesitas energía para sobrevivir. Y la forma en que el cuerpo guarda esa energía es acumulando grasa. Así funciona la biología humana desde siempre.
Entonces, lo que desde la descodificación llamamos "protección", la ciencia lo llama "respuesta de estrés". Y en tu vida diaria se siente como: "Por más que intento… no bajo."
Y aquí viene lo fuerte. Muchas veces, el estrés no viene de afuera. Viene de adentro. Tú te miras al espejo y empiezas a atacarte: "Qué horror", "Otra vez igual", "No puedo con esto", "Estoy mal". Y quiero que lo escuches así: si tu cuerpo produce grasa porque siente que hay peligro, y tú eres quien lo está atacando, tu cuerpo se siente aún más amenazado. Y guarda más.
Y ahí entramos al ciclo de nunca acabar: me critican o me siento juzgada; mi cuerpo activa la respuesta de estrés; guarda grasa para protegerme; yo me veo al espejo; me ataco; más estrés; más grasa; me refugio en la comida; más culpa; más estrés; más grasa. Y acabo agotada, triste, frustrada y sin entender qué más hacer.
Y no, no es porque no puedas. Es porque nadie te había explicado esto así.
Entonces, ¿cuál es la salida? La salida no es controlarte más. No es castigarte. No es buscar la dieta perfecta. La salida es hacer consciente lo que antes era automático, bajarle al ataque interno, darle a tu cuerpo señales de seguridad y hablarte desde tu nueva yo. Cuando tu cuerpo se siente a salvo, cuando tú dejas de mandarle señales de guerra, cuando cambias ese diálogo interno… entonces sí: puedes comer mejor, puedes moverte mejor, puedes descansar mejor. Y tu cuerpo finalmente estará listo para soltar grasa. ¿Por qué? Porque ya no la necesita para protegerte.
Quiero dejarte un ejercicio simple, pero profundamente poderoso. Escoge una parte de tu cuerpo donde sientas que tienes más grasa o la parte que más has criticado. Solo una. Cada día, por veinte segundos, pon tus manos ahí y dile una frase amorosa. Algo como: "Gracias por protegerme", "Estoy a salvo", "Puedes ser ligera", "Estoy contigo". Dale amor. Dale seguridad. Dale presencia. Y observa lo que empieza a cambiar.
Lo que te comparto hoy es solo una partecita de lo que trabajamos en Más Allá del Peso. Si este episodio te hizo decir: "Dios mío, soy yo", "Esto tiene sentido", "Esto explica tanto", entonces quiero invitarte a unirte a la Lista VIP, aquí tienes el enlace: https://www.monicasosa.com/primerafila Te mantendré al tanto, y sabrás antes que nadie cuando abramos puertas, cuando abriremos las puertas de Más Allá del Peso. Estaré encantada de acompañarte en tu camino. Vive espectacular. Con mi cariño, Tu coach Mónica
09:09
302. La soledad que engorda: el conflicto oculto detrás de la retención de líquidos.
Episode in
Puedes Hacerlo
*]:pointer-events-auto [content-visibility:auto] supports-[content-visibility:auto]:[contain-intrinsic-size:auto_100lvh] scroll-mt-[calc(var(--header-height)+min(200px,max(70px,20svh)))]" dir="auto" tabindex="-1" data-turn-id= "request-6911fec6-c914-832b-ab2e-8358b4b4b712-2" data-testid= "conversation-turn-132" data-scroll-anchor="true" data-turn= "assistant"> La soledad que engorda: el conflicto oculto detrás de la retención de líquidos. Antes de comenzar quiero darte un aviso importante. En este episodio voy a mencionar conceptos relacionados con la descodificación biológica, que es una de las herramientas que utilizo en el acompañamiento dentro de Más Allá del Peso y Mi Mejor Versión. La descodificación biológica es una mirada profunda, muy hermosa y muy poderosa que nos ayuda a comprender los síntomas del cuerpo desde la emoción. Combinada con la transformación de pensamiento, es espectacular para lograr cambios de estilo de vida y transformaciones que van mucho más allá del peso. Si este tema es nuevo para ti, o si quieres comprenderlo mejor, te invito a que cuando termines este episodio escuches el episodio 268 titulado "Descodificación Biológica del Sobrepeso". Ese episodio explica la base de todo esto de manera más sencilla y te va a ayudar muchísimo a conectar con lo que voy a contarte hoy. Te comparto por aquí el enlace del episodio: https://www.monicasosa.com/blog/268
Y ahora si, vamos al tema.
La soledad que engorda: el conflicto oculto detrás de la retención de líquidos. Hoy quiero compartirte comparto algo que me abrió los ojos y que estoy segura de que también puede abrir los tuyos. Porque a veces no retenemos líquidos por la comida, ni por la sal, ni por la hormona, ni por haber hecho algo mal. En este episodio te quiero invitar a considerar que a veces retenemos líquidos porque nuestras emociones dicen una cosa… y nuestro cuerpo la escucha antes que nosotras.
En descodificación biológica existe un concepto que me fascina: el pez fuera del agua. Es ese momento en que el cuerpo interpreta: "Estoy fuera de mi lugar… estoy sin referencias… estoy sola… no sé dónde estoy… no sé cómo sostenerme." Y cuando alguien vive algo así, su biología activa un programa de supervivencia: guardar agua, retener líquido, protegerse ante la sensación de peligro emocional. El cuerpo no falla. El cuerpo te cuida.
Hace poco amanecí súper hinchada. Y le mandé un audio a una amiga mía, terapeuta en descodificación biológica, contándole que había amanecido así. Ella lo escuchó y me dijo: "Mónica, escucha tu audio. Solo escucha cuántas veces dices la palabra 'sola'." Y yo pensé: ¿En serio? ¿Yo dije eso? Pues lo escuché. Y ahí estaban mis palabras: "Estaba sola…", "Fui yo sola…", "No sé si quiero hacerlo sola…" No lo estaba diciendo desde el drama ni desde la víctima. Lo decía como un hecho. Pero mi cuerpo lo escuchó como un mensaje: "Estás sola… estás sola… estás sola…" Y reaccionó cuidándome, reteniendo agua, protegiéndome como un pez fuera del agua.
Y claro, yo también necesito mis sesiones. Los terapeutas también necesitamos acompañamiento. Tuve una sesión de descodificación y pude ver con una claridad impresionante lo que mi cuerpo estaba tratando de hacer por mí. Pude sentir lo que me estaba pesando emocionalmente. Pude ver el origen de esa soledad interna. Y lo más importante: pude conectar profundamente con esa poderosa sensación de "estoy conmigo y para mí." Fue hermoso. Fue liberador. Y fue muy sanador.
Si tú eres alguien que amanece con los ojos hinchados, tiene retención de líquidos recurrente, sube y baja en inflamación sin explicación, siente bolsas en los ojos, piernas pesadas o hinchazón repentina, te invito a considerar algo: tal vez tu cuerpo está reaccionando a una emoción que no se ha sentido acompañada. Tal vez hay una parte de ti que se ha sentido sola. Y tu biología lo ha intentado sostener por ti. No es tu culpa. No eastás mal. No estás fallando. Es tu cuerpo diciendo: "Déjame ayudarte a sobrevivir esto."
Cuando te des cuenta de que tu cuerpo está en este programa, empieza por recordarte: estoy a salvo conmigo misma, Dios está conmigo, soy guiada, soy amada, estoy conmigo y para mi. Busca apoyo, acompañamiento, presencia. Esto lo estamos trabajando en profundidad dentro del recorrido de Más Allá del Peso, y si tú sientes que este puede ser tu camino, quiero invitarte a unirte a la lista de espera en el siguiente enlace: https://www.monicasosa.com/primerafila
Estaré encantada de acompañarte en este proceso para que tu cuerpo deje de sobrevivir y empiece a sentirse en casa contigo.
Mientras tanto, vive espectacular.
Con mi cariño, Tu coach Mónica
09:33
268. Descodificación Biológica del Sobrepeso
Episode in
Puedes Hacerlo
Este episodio fue publicado originalmente en 2023 y es uno de los más escuchados de mi podcast. Por un error en la plataforma dejó de aparecer, así que lo vuelvo a subir para ti. Notas del Episodio:
268 Descodificación Biológica del Sobrepeso
He estado mencionando mucho este termino en el Podcast porque parte de los dos últimos años, los dediqué a estudiar precisamente esto. El mes pasado concluí mis estudios y finalmente me certifiqué como terapeuta en descodificacion biológica.
Hice mis estudios en el instituto Angeles Wolder, que recomiendo ampliamente y aquí te comparto el enlace https://institutoangeleswolder.com
Hablemos un poco de esto: la Descodificación Biológica es una terapia de acompañamiento para tratar cualquier síntoma o enfermedad que se padezca.
La primera de las 5 leyes biológicas en las que se basa, establece que toda enfermedad, o síntoma surge a partir de haber vivido una situación con un estrés muy importante en el pasado. Una situación vivida inesperadamente, que se vive sin solución y que no pudo ser expresada, una situaciones que consciente o inconscientemente nos hacen sentir que nuestras necesidades vitales no están siendo cubiertas, Me refiero al tipo de situaciones en donde llegamos a sentir peligro por nuestra existencia, situaciones en donde nos llegamos a sentir abandonadas, perdidas, derrumbadas, en peligro, desprotegidas tal vez, profundamente humilladas, rechazadas. Situaciones en las que nuestras necesidades vitales, no son cubiertas, son mas bien bloqueadas. Y ante estas situaciones vividas, nuestro cuerpo que es tan maravilloso: para poder suplir estas necesidades vitales, genera una serie de respuestas, que son lo que conocemos como síntomas y enfermedades.
Nota como es que la descodificacion biológica ofrece una mirada muy diferente a los síntomas o enfermedades que padecemos. Para la descodificación biológica, el síntoma es la solución a la necesidad que fue bloqueada.
En el caso del sobrepeso: Síntomas como el mismo peso extra, específicamente la acumulación de grasa en ciertas partes del cuerpo, la retención de líquidos, esas subidas de peso tan repentinas, esa necesidad impetuosa de comer y comer cierto tipo de alimentos. Todos esos síntomas, vistos bajo la mirada de la descodificacion, lejos de ser una pesadilla, llegan a ser nuestros guías para atender las necesidades de nuestro cuerpo.
Algo que es importante saber es que para la biología, la grasa es protección y el agua es vida.
Visto así, podemos entonces llegar a comprender cómo es que ante un gran peligro, nuestro cuerpo puede llegar a necesitar liquido o acumular grasa.
Esto puede dar mucha luz y comprensión de por qué ante cierto evento, ( como alguna mudanza, una separación, la perdida de alguien muy especial ) de pronto alguien se hincha excesivamente.
Todo esto va a depender no de las situaciones vividas, sino de cómo es que vivimos esas situaciones. Y cada persona, las vive de una manera diferente.
Existen mucho conflictos al rededor del sobrepeso, en este episodio no voy a citarlos.
Lo que sobretodo quiero compartir es esta invitación a reflexionar en la mirada que hemos tenido alrededor del peso extra.
Creo que si dejamos de juzgar y de satanizar el peso extra, nos ponemos cada uno a ser curiosos, nos detenemos a escuchar lo que está detrás de nuestros síntomas que en este caso estamos hablando del sobrepeso. Si nos detenemos a escuchar lo que esta detrás de nuestro peso extra, podemos entonces accesar a una respuesta mas eficiente.
La descodificacion como ya lo dije es una terapia de acompañamiento, es un acompañarte a detectar eso que te originó el síntoma. Lo hacemos a partir de conectar con las sensaciones corporales que están grabadas en nuestro cuerpo y a partir de detectarlo, de hacerlo consciente, darle un significado diferente a ese mismo origen del síntoma. Con ello nos abrimos a una manera diferente de vivir las circunstancias, lo cual nos brinda un resultado diferente. Por rara o complicada que pueda sonar esta parte, resulta ser bastante lógica, simple, poderosa y transformacional. Dale una oportunidad a la Descodificación Biológica.
Esta mirada junto con las herramientas del coaching que son parte de mi espacio de acompañamiento brinda una experiencia muy diferente en este caminar hacia el logro del peso ideal. Este camino deja de ser una batalla contra el peso y se convierte en la mas bonita experiencia de amor propio. Resulta que es descodificable eso deestancarme en cierto número, de no mantenerme, de rebotar, de subir en ciertas épocas del año, hasta el número de kilos extras nos da tanta información.
Si quieres información de cómo puedes trabajar conmigo, llena la aplicación disponible en este link: https://www.monicasosa.com/aplica o https://www.monicasosa.com/primerafila
Esto como todo lo que comparto en Puedes Hacerlo es solo una invitación para que tu pruebes y compruebes cómo es que cambiando nuestra manera de pensar, puede cambiar espectacularmente nuestra manera de vivir.
Vive Espectacular
Con cariño
Tu coach
Mónica Sosa
12:32
301. Hormonas fuera de control. 5 Errores que te hacen sentir ansiosa, enojada y subir de peso.
Episode in
Puedes Hacerlo
He querido grabar este episodio como respuesta a algo que escucho con muchísima frecuencia:
🗯️ "Mis hormonas me traen loca." 🗯️ "He subido muchísimo de peso por la menopausia." 🗯️ "Todo me duele gracias a la menopausia." 🗯️ "Se me descompuso la tiroides por la menopausia." 🗯️ "No duermo, no quiero hacer ejercicio, todo me cae mal… todo me pone mal."
Y entiendo. Son frases que nacen del cansancio, del miedo, de la frustración.
Durante muchos años he acompañado a mujeres (la mayoría mayores de 40) en la búsqueda de su mejor versión: queriendo soltar el peso extra, dejar de comer por emociones y reencontrarse con ellas mismas. Y en este camino, me he especializado también en el tema de los cambios hormonales.
Hace algunos años, en un curso sobre este tema, titulé una de las clases "Menopausia espectacular." Y sí, fue impactante… incluso chocante para muchas.
Porque claro, cuando alguien está viviendo síntomas fuertes como: bochornos, insomnio, irritabilidad, aumento de peso... escuchar la frase "menopausia espectacular" puede sonar hasta ofensivo. Y lo entiendo.
Pero justamente de eso se trata este episodio. De responder a esta etapa desde otra perspectiva, una más consciente, más compasiva… y más poderosa.
Y lo primero quiero decirte: 🧡 No estás sola. Y si!! Tu si puedes transitar esta etapa mientras sigues creando tu mejor versión.
En este episodio, compartiré contigo lo que me ha ayudado a transitar mis propios cambios hormonales de la mejor manera, lo que sigo aprendiendo, lo que aplico y lo que me encantaría que compartiéramos con nuestras hijas para evitarles tanto sufrimiento innecesario.
💥 Error #1. Comprarte todas las ideas y creencias que has escuchado de la menopausia Si dejáramos de cometer este error… nuestra experiencia sería completamente distinta.
Los resultados que generamos en la vida son reflejo directo de nuestros pensamientos. Y esas creencias colectivas que absorbemos sin darnos cuenta… nos programan.
He sabido de médicos que le dicen a mujeres de 45 años:
🗯️ "Acéptalo, ya vas en declive."
Es común para muchas de nostotra escuchar frases como: 🗯️ "Está loca, seguro está menopáusica." 🗯️"Los achaques de la menopausia son lo peor."
Y claro, con esas referencias, ¿qué imagen creamos en nuestra mente? Una etapa oscura, dolorosa, sin brillo.
Pero la realidad es otra. Los síntomas son solo expresiones del cuerpo que piden atención, como lo han hecho toda la vida. Y si no todo lo que sentimos y experimentamos es culpa de la menopausia?
Esta etapa no es solo menopausia: abarca la peri, la meno y la postmenopausia. Es un proceso de años, una transición, una evolución.
Y si cambiamos la mirada, podemos verla como lo que realmente es: una época de reinvención, de transformación, de madurez.
Un recordatorio de que estamos vivas, de que hemos cerrado un ciclo precioso: la etapa de procrear! Y que ahora llega otro lleno de sabiduría, libertad y propósito.
A mí me gusta imaginarlo como una mariposa abriendo sus alas, amplia, orgullosa, lista para explorar nuevos cielos y posibilidades.
Y desde esa imagen… sí, es posible cambiar nuestra mirada.
Por eso, cuando en mis clases titulé "Menopausia espectacular", no lo hice desde la negación del malestar, sino desde la propuesta de abrirnos a otra historia.
"Espectacular" no significa perfecta. Significa grandiosa, viva, significativa.
Así que cuando escuches o tu misma te veas recitando frases como 🗯️ ¡Qué horror la menopausia!" 🗯️ "Estoy harta de esto"…
No te juzgues. Solo pausa. Y agrega una nueva frase, algo como:
🗯️ "Y esto también es un regalo. Estoy viva."
Considéralo, cambiar tu mirada sobre la menopausia no borra los síntomas, pero transforma tu experiencia y hasta tu respuesta esos mismo síntomas.
💥 Error #2. Acudir a la comida como consuelo ante el malestar
Cuando estamos pasando por cambios hormonales, el cuerpo y las emociones se sienten distintas. Y como no siempre sabemos cómo expresarlo o cómo atenderlo, solemos buscar refugio en algo que nos dé alivio inmediato: la comida.
Porque sí… la comida da placer. Y especialmente esa cargada de harinas, azúcar, postres, panecitos o vino (que además son los alimentos que más nos inflaman) Nos dan una calma rápida… pero es solo momentánea.
Y aquí está el punto importante: justo esos alimentos que más se antojan son los que pueden hacer que los síntomas hormonales se vuelvan más intensos y más crónicos. Nos sentimos más hinchadas, más irritables, más cansadas… y entramos en un círculo difícil de romper.
Por eso, más que dejar de comer, te invito a alimentarte bien. Llénate de variedad, de colores, de texturas, de sabores naturales. Incluye proteínas de buena calidad, y no le tengas miedo a las grasas buenas: son las que te dan saciedad y ayudan a equilibrar tus hormonas.
Yo no promuevo pesar ni medir la comida. Considero que ya tenemos estrés suficiente como para agregar a nuestra vida el estrés de medir y contar nuestra comida. A mí me gusta usar una guía sencilla que llamo VerProGra: 💚 VER de verduras, 🧡 PRO de proteína, 💛 GRA de grasas buenas.
Imagina tu plato así: más verduras, suficiente proteína, y una porción generosa de grasa buena. Ese plato te nutre, te calma y te da energía sostenida.
Si quieres probar algo distinto, te invito a hacer un pequeño experimento de 21 días: Deja el azúcar, las harinas, el alcohol y los lácteos por un tiempo… y observa cómo te sientes.
Sí, es incómodo al principio. Pero muchas veces, cuando los dejas, descubres algo maravilloso: que la incomodidad de eliminarlos es mucho menor que la incomodidad que te provocaban.
Y cuando sientes el bienestar en tu cuerpo…te enamoras de lo que te hace bien.
Llevar un diario de alimentos y sensaciones puede ser una herramienta poderosa. No solo anotes qué comes, sino cómo te sientes antes y después. Verás cómo empiezas a identificar patrones y a recuperar poder sobre tus decisiones.
Así que sí, el Error #2 es acudir a la comida como consuelo ante el malestar. Y la propuesta es esta: busca otro tipo de alimento.
Encuentra consuelo en el movimiento, en el descanso, en una pausa consciente, en una actividad que disfrutes, en un momento de conexión contigo o con alguien más.
Y no olvides alimentarte también espiritualmente. A veces, lo que el cuerpo pide con hambre… es atención, ternura y presencia. 🦋
💥 Error #3. Esperar que los demás te comprendan y te consuelen Otro error muy común en esta etapa es esperar que los demás nos comprendan, nos sostengan o nos consuelen. Y claro… sería hermoso tener un marido comprensivo, hijos atentos, amigas que nos lean la mente y sepan exactamente lo que necesitamos.
Pero la realidad es que eso rara vez sucede. No porque no nos amen, sino porque no hay manera de que entiendan exactamente lo que sentimos. Ellos no lo están viviendo. Y además, no saben —ni sabrán nunca— lo que pasa dentro de nuestro cuerpo y de nuestra mente.
Por eso, tener expectativas demasiado altas suele terminar en decepción y más frustración.
Así que, en lugar de esperar que adivinen lo que necesitamos… exprésalo. Pídelo con claridad. Y sobre todo, aprende a darte tú lo que necesitas.
Hazte preguntas con amor:
🗯️ "¿Qué necesito realmente ahora?"
🗯️ "¿Qué puedo hacer yo para sostenerme mejor?"
A veces la respuesta es simple: descanso, silencio, un baño caliente, moverte, llorar, pedir un abrazo, decir "no puedo con todo hoy".
Y eso no significa cerrarte al apoyo de los demás. Significa tomar responsabilidad amorosa por tu bienestar.
No comparto esto desde el desprecio hacia los hombres o la familia, sino desde el lugar de madurez emocional que implica reconocer: que cuando tú te haces cargo de ti, te vuelves más disponible para los demás, y puedes amar sin agotarte.
Porque cuando aprendes a darte lo que necesitas, ya no exiges desde la carencia, sino que compartes desde la plenitud. 🦋
💥 Error #4. Seguir planes rígidos y estructurados Otro error muy común en esta etapa es aferrarnos a planes demasiado rígidos. Contar gramos de proteína, medir porciones exactas, cumplir horarios fijos de comida o ayuno…y sí, todo eso puede tener beneficios.
Es cierto que comer más proteína ayuda muchísimo, que dejar espacios entre comidas es saludable, que respetar nuestros ritmos circadianos (comer de día, descansar de noche) es fundamental.
Todo eso es verdad. Pero lo que no queremos es convertirlo en otra fuente de estrés.
Porque cuando todo se vuelve un 🗯️ "tengo que", perdemos la conexión con el propósito real: sentirnos bien.
El cuerpo no necesita control, necesita coherencia...amor, cuidado. Y la coherencia se logra desde la escucha, no desde la rigidez.
Por eso, mi propuesta es que encuentres tu propio ritmo, que experimentes, que observes cómo te sientes con lo que haces, y que te des permiso de ajustar sin culpa.
A mí me gusta usar un acrónimo que resume esta idea: SI ES. Tu plan debe ser:
S de Sustentable: que puedas mantenerlo a largo plazo.
I de Incómodo: porque sí, crecer y cambiar cuesta un poco, y eso está bien.
E de Eficiente: que funcione, que te dé resultados visibles y bienestar real.
S de Síguelo con amor, con paciencia y con determinación (No con perfección)
Porque el amor… le da equilibrio a tus hormonas. 🦋
💥 Error #5. Vivir en modo "hacer, hacer, hacer" Y llegamos al último error… y quizá el más importante.
Vivir en modo "hacer, hacer, hacer". Estar ocupada todo el tiempo, resolviendo, atendiendo, cumpliendo…sin permitirte recordar que tu valor no se basa en lo que haces, sino en quién eres.
Nos acostumbramos a medirnos por productividad, por resultados, por la lista de tareas completadas…y se nos olvida que lo que realmente sostiene nuestras hormonas, nuestro cuerpo y nuestra alma,no es la acción constante, sino la pausa consciente.
Conectar con tu propósito, alimentar tu espíritu, no requiere hacer más… requiere estar más presente.
Permítete momentos sin justificarte: respira profundo, descansa, duerme bien, tómate un rato sin hacer nada.
Y si este punto te causa confusión, obsérvalo con curiosidad… Probablemente es porque es lo que menos te permites practicar.
Quizá llevas tanto tiempo enfocada en lo que "tienes que hacer": qué comer, qué no comer, cuánto cardio, cuánta fuerza, cuántas horas dormir… que olvidaste lo esencial: aprender a parar.
Porque cada vez que paras, tu cuerpo se regula, tu mente se calma, y tu espíritu se expande.
Practica parar. Practica respirar. Practica vivir el regalo de estar viva. 🦋
Y hasta aquí, los cinco errores que considero comunes, que pueden estar descontrolando tus hormonas y haciéndote sentir cansada, ansiosa, irritable o con el peso estancado.
Si te quedas con una sola idea de este episodio, que sea esta: 🧡 Tu cuerpo no está fallando. 🧡 Está buscando equilibrio. 🧡 Y ese equilibrio empieza cuando tú dejas de luchar contra ti misma 🧡 y comienzas a escucharte con amor.
Recuerda que cada síntoma es un mensaje. Y que cada etapa de tu vida puede volverse espectacular si cambias la mirada con la que la vives.
No necesitas hacerlo perfecto, solo hacerlo con presencia, paciencia y amor.
Y si este tema te resonó, te gustan estos conceptos y quieres llevarlos a un siguiente nivel para hacerlos vida. Puedes Hacerlo! Únete a la lista VIP de mi programa Más Allá del Peso donde aprendemos a vivir en coherencia con nuestro cuerpo. Únete dando click a este enlace: https://www.monicasosa.com/primerafila
Y desde ya te estaré compartiendo más tips y te mantendré al tanto de cuando volveremos a abrir las puertas para que puedas unirte! Estaré encantada de acompañarte en tu camino. Vive espectacular. Con cariño, Tu coach Mónica
19:41
300. De antojada a poderosa: el poder de las palabras que te definen
Episode in
Puedes Hacerlo
Hay frases que repetimos casi sin darnos cuenta… “Soy antojada.” “Soy débil con el pan.” “Yo no puedo resistirme al chocolate.”
Y aunque parecen inofensivas, esas palabras crean identidad. Tu cerebro no distingue entre una broma y una orden: cada vez que te defines así, tu mente busca confirmarlo y tu cuerpo obedece.
En este episodio, te invito a detenerte un momento y observar cómo el lenguaje con el que te describes puede estar sosteniendo la historia que quieres soltar. A través de ejemplos cotidianos, descubrirás que cambiar lo que dices y cómo te lo dices, es mucho más poderoso que cualquier dieta o plan de fuerza de voluntad.
💭 Aprenderás a:
Reconocer las palabras que refuerzan tu vieja identidad (“soy antojada”, “no tengo control”).
Comprender por qué tu mente busca probarte que tiene razón.
Elegir un nuevo diálogo interno que alinee tu cuerpo con tus verdaderas intenciones.
Empezar a reprogramar tu historia desde la consciencia y la autocompasión.
Porque no se trata de eliminar los antojos, sino de entrenar tu mente para que sea tu aliada, no tu enemiga. Y todo empieza por lo que te dices cada día.
✨ Escucha este episodio especial número 300 y recuerda: Tus palabras crean tu historia. Cámbialas… y verás cómo cambia todo lo demás. Espero lo disfrutes, con mi cariño.
Tu coach Mónica Sosa
04:52
299. Ser autocompasiva no me está funcionando… ¿o sí?
Episode in
Puedes Hacerlo
Han pasado algunas semanas desde el último episodio, y quiero contarte que, si le puse pausa al podcast, fue por varias razones.
En parte, han sido muchos cambios y momentos especiales a los que he necesitado dedicar más de mi tiempo y de mi energía.
Entre todo esto, te cuento que he estado muy dedicada al programa Más Allá del Peso, un espacio que me tiene profundamente enamorada.
Lo que estamos viviendo ahí: las transformaciones, las conversaciones tan reales, los avances… me tienen completamente maravillada.
Así que sí, me tomé una pausa del podcast. Pero aclaro algo: en estas pausas no me alejo de mi propósito. Solo me sumerjo más hondo en él.
Y hoy vuelvo con un tema que sé que te puede interesar.
Porque quizá tú también te has dicho esto:
“Eso de hablarme bonito ya no me funciona.”
Si alguna vez sentiste que ser autocompasiva no te sirve, este episodio es para ti.
Hablemos de eso.
A veces confundimos la autocompasión con soltarlo todo. Con decir “ya, no pasa nada, mañana empiezo”.
Pero no es eso.
La autocompasión no es justificarme. No es hacerme la ciega, ni ponerle azúcar al dolor.
La autocompasión auténtica es reconocer mi humanidad.
Es poder decirme:
“Sí, fallé, pero no soy un fracaso. Puedo lograr lo que me propongo.”
“Sí, me dolió, pero puedo acompañarme mientras aprendo y lo sigo intentando.”
Ser autocompasiva es abrazar mi proceso con honestidad, no con permisividad, sino con amor verdadero. Y ese amor es mucho más eficiente y saludable que el juicio.
Es ese equilibrio entre amarme incondicionalmente y ser responsable, estar comprometida conmigo misma.
No se trata de tapar o ignorar las fallas, las caídas o los resultados que no me gustan, sino de verlos con ojos de amor y seguir avanzando.
Pero claro, hay momentos en que sentimos que “ya no funciona”. Que te hablas bonito, que haces todo “bien”, y aun así vuelves a caer.
Y ahí, muchas veces, aparece ese pensamiento:
“Ya no necesito amor, necesito mano dura.”
¿Te ha pasado?
Pues te invito a considerar esto: El amor nunca deja de funcionar.
Lo que deja de funcionar, a veces, es la forma en la que lo estamos aplicando.
Porque quizá lo que hoy necesitas es descubrir y probar nuevas experiencias de amor.
Tal vez no es más suavidad lo que necesitas, sino más curiosidad.
Ser curiosa es abrir el corazón y la mente para observar sin juicio.
Es dejar de decir “¿por qué soy así?” y empezar a preguntarte:
“¿Qué siento?
¿Cómo me he estado sintiendo?”
“¿Qué necesito? ¿Qué he estado necesitando realmente?”
“¿Qué me haría bien probar diferente?”
Ser curiosa también es una forma de amarme. Es amor en movimiento.
Es pasar del “nada me funciona, soy un caso perdido” al “quiero entenderme mejor”.
Es mirarme desde la certeza de que sí puedo lograr lo increíble, e interesarme en cómo sí poder hacerlo.
Y sí, dejando totalmente fuera de mi espacio la dureza, el castigo y todo lo que está relacionado con rendirme.
Porque lo sabemos: 👉 Para resultados diferentes, necesitamos acciones diferentes.
Y la curiosidad es la puerta hacia lo nuevo.
No exige perfección. No exige prisa. Solo apertura.
Curiosidad es preguntarte:
“¿Y si no necesito más presión, sino más dedicación o autoescucha?” “¿Y si lo que falta no es disciplina, sino confianza, fe en mí?” “¿Y si el camino no requiere castigo, sino un siguiente nivel de paciencia conmigo misma?”
Ser curiosa es quedarte contigo. Es seguir eligiéndote, una y otra vez.
Y quiero invitarte a hacer algo: a descubrir cuáles pueden ser nuevas formas de darte amor.
Porque el amor tiene muchas formas. Lo sabemos.
A veces se muestra como paciencia. Otras, como determinación o compromiso.
El amor también puede ser claridad, confianza, disciplina amorosa, coherencia, esperanza, ternura, honestidad, cuidado, presencia, gratitud o fe.
Y puede que lo que hoy necesites no sea más autocompasión, sino otra forma de amor.
Tal vez hoy toca paciencia. O tal vez determinación. O confianza.
No te cierres a una sola forma de amor.
El amor es creativo, cambiante, sabio. Y para estar presente, lo único que necesita es tu decisión de amarte.
Permítete explorar cómo es crear esa versión de ti que te sientes llamada a crear, desde el amor a ti.
Así que, si últimamente has sentido que ser autocompasiva no te está funcionando para hacer esos cambios en tu alimentación que tanto deseas, o para incorporar esos hábitos que son importantes para ti, no te castigues por eso.
Solo sé curiosa.
Pregúntate:
“¿Qué sí me ha funcionado?”
“¿Qué parte de mí está queriendo hacerlo distinto?”
Y celebra. Celebra tus pequeñas victorias.
A veces, lo que dejó de funcionar no fue la autocompasión, sino la expectativa.
Quizá sí te funcionó, y ahora toca evolucionarla.
El amor no falla, pero necesita transformarse, igual que nosotras.
Si al escucharme todo esto te está resonando, pero no sabes por dónde retomar tu camino, respira.
Sé curiosa y pregúntate:
“¿Qué sí me ha funcionado?”
Enumera lo que sí te ha funcionado. Esas pequeñas victorias te van mostrando cuál puede ser el siguiente paso con el cual comprometerte y seguir creando tu mejor versión Más Allá del Peso.
Me despido, como siempre, muy agradecida contigo que me escuchas.
Si este episodio te sirvió, compártelo con alguien que necesite escuchar que no está fallando: solo está creciendo.
Deseo que tengas un día, y una vida, espectacular.
Con cariño, Tu coach Mónica🧡
08:58
298. Beneficios de dejar el azúcar, más allá del peso.
Episode in
Puedes Hacerlo
Hoy quiero hablarte de un tema que ha transformado mi vida y la de muchísimas mujeres a las que he acompañado: los beneficios de dejar el azúcar… más allá del peso.
Quiero empezar preguntándote algo:
¿Has intentado dejar el azúcar y no puedes?
¿Piensas que lo que te falta es fuerza de voluntad?
¿Te resignaste porque crees que tu adicción es más fuerte que tú?
Si respondiste “sí” a alguna de estas preguntas… este episodio es para ti.
🙋🏻♀️ Mi historia con el azúcar Cuando yo tenía 26 años, me diagnosticaron artritis. Algunos estudios incluso mostraban riesgo de lupus.
Era muy joven y, sin embargo, me sentía inflamada, cansada, con miedo y con mucha tristeza.
En medio de mi búsqueda por sentirme mejor, tomé una decisión radical: eliminar el azúcar de mi vida.
Me refiero a:
azúcar refinada,
harinas,
postres,
alcohol,
incluso fruta, en ese tiempo.
¿El resultado? Fue sorprendente.
Gané lucidez mental.
Recuperé energía.
El dolor disminuyó...en el tiempo desapareció
Y lo más importante: volví a sentir vitalidad.
Ese cambio fue tan poderoso que empecé a hablarle a todo el mundo de esto.
Y quiero aclarar algo: hoy sí disfruto fruta, un postre ocasional o una copa de vino de vez en cuando. La diferencia es que ya no forman parte de mi día a día. Ya no las necesito.
🥰 El aprendizaje más profundo
Con el tiempo entendí algo fundamental: No basta con dejar el azúcar.
Porque sí, dejar el azúcar trae beneficios físicos enormes… pero lo más poderoso es descubrir por qué cuesta tanto dejarla.
Y la verdad es esta: No es falta de voluntad. Es que aprendimos a suplir nuestras necesidades emocionales con azúcar.
Tristeza → azúcar.
Soledad → azúcar.
Crítica → azúcar.
Y así nos fuimos acostumbrando. Sin darnos cuenta, empezamos a usar el azúcar como un refugio.
✨ Beneficios Más allá del Peso: Cuando decides dejar el azúcar, no solo liberas peso en tu cuerpo. Lo que realmente sucede es que empiezas a aprender a darte a ti misma lo que de verdad necesitas.
Ese es el gran regalo.
Cuando dejas el azúcar:
te reconectas contigo,
vives con más seguridad,
desarrollas amor propio,
y tu vida se expande.
Esto es más allá del peso.
🫶🏼 Invitación especial Y aquí, quiero invitarte a algo muy especial.
El 22 de septiembre iniciamos juntas un programa nuevecito: Más Allá del Peso.
Serán 9 semanas de transformación real. No es teoría. Es práctica. Es acción. Es acompañamiento cercano.
Voy a estar contigo de manera intensa y enfocada, para que tomes acción real y empieces a experimentar estos beneficios en tu vida.
Es la primera vez que lo comparto y será el único programa de este año.
Así que si quieres cerrar el 2025 sintiéndote espectacular… si quieres vivir en carne propia los beneficios de dejar el azúcar, mucho más allá del peso…
👉🏼 te invito a unirte ahora mismo en monicasosa.com/empezamosel22.
👀 Ojo: este enlace es temporal y estará disponible solo por tiempo limitado.
Estaré encantada de acompañarte en tu camino.
Gracias por escucharme y por abrirte a nuevas posibilidades.
Nos vemos en el programa
Con cariño, Tu coach Mónica🦋
08:37
297. Entrale a la Incomodidad
Episode in
Puedes Hacerlo
Hoy la propuesta es muy clara, te invito a que le entres a la incomodidad!
Reflexionemos: la incomodidad es parte inevitable de la vida.
Si intentas esquivarla, ella se presenta de todas formas:
→ en la ropa que no cierra, → en la inflamación, → en la falta de energía, → en esa sensación de frustración por no avanzar, etc, etc, etc.
En Puedes Hacerlo tengo un recurso que me encanta compartir con mis clientas: el ABC Es la brújula que usamos para transitar este camino:
A de Abrazo mi imperfección. B de Bienvenida incomodidad. C de Confío en mí, no me rindo.
Hoy vamos a enfocarnos precisamente en la “B”. Porque sin darle la bienvenida a la incomodidad, no hay logro de meta.
Piensa en esto:
→ Es incómodo decir “no” a esa copa de vino con las amigas… pero más incómodo es no reconocerte en el espejo. → Es incómodo levantarte 30 minutos antes para moverte… pero más incómodo es sentir que no te alcanza la energía para terminar el día. → Es incómodo dejar esa botana que te inflama… pero más incómodo es vivir con esa sensación constante en tu cuerpo.
La incomodidad siempre está.
La pregunta es: ¿eliges tú la incomodidad que te lleva a crecer, o dejas que la otra incomodidad te atrape en el mismo lugar?
Aquí está la clave: Si eliges entrarle a la incomodidad, de frente, con intención… no solo la atraviesas más rápido, sino que del otro lado te espera: La satisfacción, ese orgullo, esa confianza, esa sensación de: “wow, yo sí puedo”.
Posponer la incomodidad no la hace desaparecer. Solo la alarga. Pero cuando decides decir: “hoy lo hago, aunque incomode”, la incomodidad se convierte en tu aliada.
Y quiero que lo practiquemos juntas, aquí mismo. Repite conmigo, en voz alta si puedes:
"Bienvenida incomodidad" "Bienvenida incomodidad" "Bienvenida incomodidad"
Siente la fuerza de esas palabras en tu cuerpo.
Y si este mensaje te movió, si estás lista para usar la incomodidad a tu favor y transformar tu vida… te invito a dar el siguiente paso conmigo.
En mi nuevo programa de 9 semanas "Más Allá del Peso" trabajamos juntas con este ABC, lo practicamos en comunidad, y lo llevamos a la acción en tu día a día. El cupo es limitado y las puertas están abiertas ahora mismo.
Si quieres asegúrar tu lugar, apúntate en la lista VIP en este enlace: https://www.monicasosa.com/primerafila y me pondré en contacto contigo para darte los detalles del programa! Porque recuerda: Tu Puedes Hacerlo. Con cariño Tu coach Mónica
11:38
296. ¿Amas demasiado la comida? La verdad que nadie te ha dicho
Episode in
Puedes Hacerlo
Si tú eres de las que suele pensar:
“Amo demasiado la comida, ese es mi problema.”
“Si no me gustara tanto la comida, estaría súper fit, todo sería mucho más fácil.”
“Mi problema es que me gusta mucho comer, por eso no logro hacer cambios.”
Este episodio es para ti.
Y para empezar, quiero invitarte a que juntas hagamos un ejercicio.
Bajo la premisa de que los resultados que generamos en nuestra vida son reflejo de nuestros pensamientos, hagamos el ejercicio de reflexionar así, con curiosidad: ¿en qué resultado va a generar este tipo de pensamientos, esta manera de pensar?
Si los resultados que se generan en la vida son reflejo de los pensamientos…
Esto de que: “yo amo demasiado la comida, ese es mi problema”.
De entrada, está el sentir de que yo tengo un problema (descompuesta, defectuosa, o sea, tengo una desventaja). Cuando tengo una desventaja todo es más difícil, con lo cual, a veces se puede tomar como una situación ante la cual tengo que esforzarme demasiado, batallo. A veces se puede tomar como que valgo menos, me avergüenzo de ello. O a veces se puede tomar como algo ante lo cual me siento incompetente y mejor me rindo.
Además, cuando nos planteamos que el amor a algo, en este caso a la comida, es un problema, le pongo la etiqueta de “este amor es malo, no debería tenerlo”. Reniego de este amor que yo siento. ¿Qué pasa con esos amores que no son bien vistos? Esos amores prohibidos… nos obsesionamos más con ellos. Cuando creemos que nuestro amor por algo o por alguien es un problema, ¿no amamos libremente? Lo que hace que este amor sea algo limitado.
Así que bajo esta premisa, de que los resultados que generamos en nuestra vida son reflejo de nuestros pensamientos, esto de sentirme desempoderada, incapaz de controlarme por esta relación que tengo con la comida, es lo más normal si soy alguien que vive con esta creencia: “amo demasiado la comida y eso es un problema”.
Así, si le quitamos el drama, es lógico: tú vives creyendo que amar la comida es malo, que es un problema, y lo vas a convertir en tu realidad. No es por el amor que le tienes, sino por el significado que le das.
Bueno, toda esta introducción fue solo para hacerte ver que este es un pensamiento que te conviene buscar transformar. Y te voy a dar algunos argumentos que te pueden ayudar a decidir conscientemente si esforzarte en cambiar esta manera de pensar.
Primero:
Amar la comida es normal, es humano, es lógico.
La comida ocupa un rol en nuestra biología desde que estamos en el vientre de nuestra madre: nos nutre, nos da energía, nos da calor. ¿Por qué no amarla?
La comida también ocupa un rol en nuestras relaciones con los demás.
La comida nos conecta con nuestra familia, nuestra cultura. Nos brinda sensaciones de placer, recuerdos.
¿Amar la comida? ¿Por qué ha de ser malo?
Respira. Amar la comida no es un problema. Amar la comida es bueno, es saludable.
Y ya sé que puedes pensar: “sí, pero yo la amo tanto que no puedo parar de pensar en ella, que no puedo parar, que no me sé controlar”.
Si por ahí te fuiste… Respira.
Mira, yo amo, amo, amo las botas. Me encantan. Solo que, si compro todas las que se me antojan, tendría serios problemas financieros y matrimoniales. Primero está mi paz. Amo las botas y me amo más yo.
Amo a mis hijos y, por más que de repente quisiera, no estoy revisando qué hacen todo el día ni con quién están. Aclaro: ellos ya son adultos. Muchas veces sí se me antoja que estuvieran todos pegados a mí contándome todo lo que hacen, todo lo que les pasa. Y busco asegurarme de que ellos puedan tener claro que siempre estaré para ellos sin estar encima de ellos.
Con mi marido igual. Y una parte de mí podría ser muy controladora. Si me dedicara a controlarlos, obvio no lo lograría. Pero lo que sí es seguro es que perdería el control de quién quiero ser yo: una mujer que vive en paz, que vive con confianza, que se ama y se hace cargo de sí misma primero.
No creo hacerlo perfecto, pero busco tener una relación de amor sana con ellos, por amor a ellos y por amor a mí.
Así ha sido también mi relación con la comida. No siempre ha sido la más sana. He resignificado el amor a la comida. Sigo aprendiendo a darle su justo valor, a disfrutarla, a agradecer por ella y a seguir descubriendo cómo es vivir amando la comida y amándome mucho más a mí.
Y aquí lo que mencioné en el título del podcast, acerca de “la verdad que nadie te ha dicho”: el amor a la comida y el logro de tu mejor versión sí pueden existir al mismo tiempo.
Y ya para concluir, esta reflexión: te propongo estar muy alerta ante esta manera de pensar: “Amo demasiado la comida, ese es mi problema”. Cada vez que brote de ti, quizá como costumbre ante ciertas situaciones o ante ciertos platillos, quizá como lealtad a tu familia porque todos en tu familia piensan lo mismo, observa ese pensamiento, respira profundo, déjalo y repítete un nuevo pensamiento.
Hazlo desde el fondo de tu corazón. Puede ser algo como:
💭 “Mi amor por la comida me motiva a disfrutarla sanamente.”
💭 “Amo la comida, amo mi vida y desde el amor y la libertad sigo creando mi mejor versión.”
Escribe, recita este, o el nuevo pensamiento que tú decidas diseñar, para asegurarte de que amar la comida no te hace menos, ni te incapacita para seguir creando la versión de ti que tanto deseas lograr. Te sorprenderás de cómo es que tus acciones y tus resultados se irán transformando. Recuérdalo: los resultados que generamos en nuestra vida son reflejo de nuestros pensamientos.
Como todo lo que comparto en Puedes Hacerlo, es una invitación a que pruebes y compruebes cómo, cambiando tu manera de pensar, puede cambiar espectacularmente tu manera de vivir.
Si quieres aplicar estos conceptos de forma transformacional y hacerlos vida, yo feliz puedo acompañarte a lograrlo. Estoy por empezar mi nuevo programa. Asegúrate de apuntarte en primera fila para que puedas entrar y no perderte este recorrido que te permitirá resultados más allá del peso. Ve a www.monicasosa.com/primerafila y por ahí te estaré informando de los detalles y fechas de inicio del nuevo espacio.
Te espero.
Si este episodio te resonó, compártelo con otra mujer tan especial como tú que lo necesite, y así, juntas, iremos Más Allá del Peso🦋
Te abrazo a la distancia. Recibe mis deseos de salud y bienestar para ti y tu familia. Y como siempre, mi deseo de que tengas un día, una semana y una vida espectacular.
Con cariño, Tu coach Mónica🧡
10:37
295.La pregunta que puede cambiar tu historia con el peso
Episode in
Puedes Hacerlo
Como casi en cada episodio, hoy quiero invitarte a reflexionar en una pregunta. Aquí te va: te propongo que te la hagas y que seas muy honesta contigo. No la pienses demasiado, no la razones, solo deja que salga tu verdadero sentir: ¿Realmente quieres soltar el peso extra? Si lo primero que piensas es: “Ayyyy, ¡claro que sí, Mónica! Por eso te escucho, por eso sigo tu contenido”… Aquí está el detalle: Si te sientes estancada, si no has avanzado como querías, si empezaste el año con esa meta y hoy sigues igual o incluso con unos kilos de más… entonces vuelve a hacerte esta pregunta y respóndetela sin pensar, sin razonar. Deja que brote lo que hay dentro de ti: “Sí quiero… pero…” • “Sí quiero, pero soy inconstante y débil. Soy floja, soy antojada.” • “Sí quiero, pero estoy confundida, no sé qué plan seguir.” • “Sí quiero, pero mis hormonas me traen loca.” • “Sí quiero, pero tengo demasiados compromisos.” • “Sí quiero, pero no tengo ayuda.” • “Sí quiero, pero no soy capaz.” Hoy mi propuesta es que tomes nota de lo que viene después del “pero”. Porque eso que está después del “pero” es tu verdad. Esa es la realidad que te está guiando en tu camino… aunque no sea la que quieres. Y sí, esa realidad que hoy te imposibilita, que hoy te tiene lejos de lograr lo que tú quieres, es una realidad que tú has ido creando y haciendo cada vez más grande. Byron Katie lo dice así: “Los resultados que generamos en nuestra vida son reflejo de nuestros pensamientos.” Y no te lo digo en plan de “qué mal, eres inconstante y débil, y tú lo creaste”. Te lo digo para que te des cuenta del gran poder que tienes. Eso de “ser inconstante y débil” ha sido tu creación inconsciente… junto con tantísimos resultados increíbles que también has creado en tu vida. Pero hoy nos estamos enfocando en lo que está guiando tu camino y no te está llevando a donde quieres. Esto puede sonar loco, lo sé… pero si no reflexionamos en esto, no habrá plan, ni menú, ni fórmula de la que te puedas beneficiar verdaderamente, mientras no atiendas lo más importante: lo que piensas de ti. Si el pensamiento que te rige es “soy inconstante y débil”, “soy floja”, “soy antojada”… eso mismo es lo que sigues creando. Así que hoy, a ese pensamiento que has identificado, obsérvalo, escríbelo y dile: “Adiós, pensamiento, te dejo ir porque quiero hacer espacio para algo más.” Y conecta con un nuevo pensamiento… un pensamiento que te acerque a lo que realmente quieres. Imagina cuál quisieras que fuera tu respuesta ante la pregunta: “¿Realmente quiero soltar el peso extra?” Un “sí” sin peros. Respóndete: “Sí, quiero y estoy en ello, día a día creando mi versión más saludable, fuerte y flexible.” Y desde esta nueva guía, disponte a actuar. Te sorprenderás de lo fácil que será para ti hacer esos cambios que tanto deseas. 💥 Anuncio especial Y aquí viene la noticia: Después de este break, y más que eso, después de un proceso de reinvención que he estado viviendo, he decidido compartir un nuevo programa donde voy a enseñarte los conceptos más importantes que he aprendido en estos 8 años, para lograr no solo tu peso ideal, sino tu mejor versión. Comenzamos en septiembre. Serán 10 semanas intensas, perfectas para este regreso a la rutina. Si ya te cansaste de dietas, de contar calorías o gramos de proteína y quieres una transformación que sí dure… Regístrate en monicasosa.com/primerafila. 🧡 Chicas de Mi Mejor Versión, por supuesto, tienen acceso directo. Te espero Con mi cariño, Tu coach Mónica
09:27
294. El peso de que la ropa ya no me queda
Episode in
Puedes Hacerlo
Hoy vamos a hablar de una frase que escucho muchísimo, y es: “Es que la ropa ya no me queda.” Esta frase suele traer consigo una gran carga emocional. Más allá de la talla de ropa que no te queda, es lo que esta frase te hace sentir: culpa, frustración, la sensación de haber fallado otra vez. Y eso suele traducirse en urgencia por restringirte, castigarte o, por el contrario, caer en parálisis y confusión… que se siente como resignación, o un déjà vu emocional. Y es que, cuando la ropa deja de quedarnos, muchas veces sentimos que nos perdimos en el camino. Pero, ¿y si esta fuera una invitación a experimentar una relación más amorosa contigo misma? Hay algo importante que recordar: La ropa no deja de quedarnos de un día para otro. Hay una historia detrás, una etapa, un proceso. Y ante eso, tenemos dos opciones: 1. Ignorarla, juzgarla, pelearnos con ella… Cualquiera de estas opciones solo la hace más pesada. 2. O aplicar la propuesta de hoy: la Triple A del Amor, que hoy quiero compartirte: 💛 La Triple A del Amor Con A de Amor: 👉🏼 Aceptar la situación tal como es. 👉🏼 Abrazarme a mí misma, a mi historia, a mi camino. 👉🏼 Atender lo que necesito desde el deseo genuino de honrar mi vida y avanzar hacia esa versión de mí que me siento llamada a crear. Porque lo que más pesa no son esos kilos extra que representan una, dos o más tallas arriba… Lo que más pesa es: • El cansancio de estar para todos menos para nosotras. • La desconexión con nuestro cuerpo. • El hambre emocional que no queremos mirar. • La presión por encajar en una talla. • El compararnos constantemente y hacernos menos. A mí me lo dicen mucho: “Mónica, la ropa ya no me queda. ¿Qué hago? ¿Me compro ropa? ¿No me la compro hasta que baje de peso?” Y yo no vengo a darte una respuesta universal. No hay una acción correcta o incorrecta. Lo que sí te invito es a dejar de moverte desde la frustración. Deja de quedarte en el juicio, la ignorancia o la pelea con tu historia. Desde ahí, lo que sea que hagas… no va a dar fruto. ✨ A de Aceptar Acepta la realidad: te pusiste un pantalón y no subió. Es incómodo, no te gustó. Pero es una circunstancia. Objetivamente, es solo una talla de ropa. Una talla que hoy no te representa. ✨ A de Abrazar Abrazar tu historia, tu camino, tu situación actual. Quizá ha habido estrés, desconexión, cansancio, cambios emocionales… Abrazarte es reconocerte. Es darte ternura. Quizá hoy un pantalón no te queda… pero hay algo que sí te queda, y te queda precioso. ✨ A de Atender Atiende lo que tu cuerpo te está diciendo. ¿No estás descansando bien? ¿Estás comiendo desde el estrés? ¿Estás desconectada de tus señales internas? No se trata solo de cambiar la ropa. Se trata de escucharte, honrarte, nutrirte. Si decides comprarte ropa nueva, hazlo desde el amor: “Para verme guapísima con el cuerpo que tengo hoy.” Si decides no hacerlo, también está bien. Sé creativa. Juega con tus outfits. Pero hazlo sin castigo. La clave no está en la acción. La clave está en el espacio desde el cual actúas. Y ese espacio puede ser el amor. Hoy mismo puedes quitarle el peso a que la ropa no te quede… con un nuevo pensamiento, uno que venga del amor. Respira. Ámate. Cuídate. Puedes Hacerlo Y si estás lista para caminar este proceso de una manera diferente, accesa a monicasosa.com/mmv para unirte en primera fila en cuanto vuelva a abrir las puertas del mejor espacio para lograrlo!
Esto como todo lo que comparto, esto es solo una invitación para que pruebes y compruebes cómo, al cambiar nuestra manera de pensar, claro que podemos cambiar espectacularmente nuestra manera de vivir.
Animate aplicar la Triple A del Amor, espero lo disfrutes tanto como yo. Con cariño
Tu coach Mónica.
08:53
26:40
293. ¿Desesperada por bajar de peso? Este es el mejor momento para cambiar tu historia
Episode in
Puedes Hacerlo
Hoy es 1 de julio. Y quiero proponerte algo: ¿y si julio fuera tu nuevo enero? Sí, sé que muchas veces al iniciar el año nos planteamos metas… Pero entre el Guadalupe-Reyes, la rosca, el frío, el caos de enero, el ritmo de vida… Esa meta que querías se fue apagando. Y si eso fue lo que pasó… escúchame bien: no estás sola. Pero hoy… hoy empieza la segunda mitad del año. Y este es un gran momento para reconectar con lo que realmente deseas. Primera pregunta para ti: ¿Te habías planteado una meta este año? ¿Sí? ¿No? ¿Más o menos? Y si sí… la siguiente pregunta es: ¿Cómo te sientes con respecto a esa meta hoy? Tal vez te sientes estancada. Tal vez frustrada. Tal vez decepcionada porque no has bajado lo que esperabas. O desesperada porque sientes que ya hiciste de todo. Y si no te habías planteado una meta clara… este puede ser un buen momento para hacerlo. Ahora, pausa y reflexiona: ¿Cómo me siento hoy respecto a mi peso? Y a eso que te sientes, pregúntate y respóndete: ¿por qué me siento así? Escribe o dí en voz alta todo lo que se te venga: “Es que no he parado de tener visitas” “Es que he estado viajando” “Es que mi esposo no me apoya” “Es que me la paso cocinando para otros” “Es que tengo perimenopausia” “Es que estoy cansada” “Es que no he podido dormir bien” A lo que respondas, vuelve a preguntarte ¿por qué? y luego una vez más a eso que te respondes, vuelve a preguntarte ¿por qué? A todo eso que respondes, te invito a que te dispongas a observarlo y darte cuenta de que esa, ahora mismo, esa es tu historia. Y está bien. Todas tenemos una historia. Pero quiero recordarte algo muy importante: Tu historia no es una verdad absoluta. Es solo eso: una historia. Y tú puedes decidir cambiarla. Cambiar tu historia empieza por reconocerla Porque mientras sigas alimentando la misma historia, vas a seguir creando los mismos resultados. Y si quieres un resultado diferente, necesitas una narrativa diferente. Una historia nueva. Y sí, cambiar de historia empieza con darte cuenta de que tú eres la autora. Lo siguiente que quiero hacerte es una pregunta y una propuesta La pregunta es, ¿quieres cambiar tu historia? Asumiendo que tu respuesta es si, la propuesta que tengo para ti es la de: Diseñar tu nueva historia Tómate unos minutos y respóndete esto: • ¿Qué quiero lograr de aquí a fin de año? • Si lo logro, ¿cómo me sentiría? ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué? A partir de la conexion con lo que deseas lograr, de indagar en el cómo te sentirías, en el por qué te sentirías a detalle, puedes crear una nueva historia. Tu nueva historia. Parece un ejercicio tan simple, si lo haces vas a darte cuenta de que esto implica darle nueva información a tu cerebro...prueba hacerlo y sobretodo a querer mucho convertir en realidad tu nueva historia. Si estás lista para hacer este trabajo desde dentro, para soltar peso físico, emocional y mental, para transformarte con amor propio te invito a unirte a Mi Mejor Versión. Puedes inscribirte en monicasosa.com/mmv y empezar a crear resultados reales, sostenibles, desde la raíz. Con mi cariño, Tu coach Mónica. 🦋
23:33
292. 3 Errores por los que se regresa una y otra vez al peso no deseado
Episode in
Puedes Hacerlo
Hoy te traigo un episodio que puede marcar un antes y un después en tu historia con el tema del peso.
Quédate conmigo si alguna vez has bajado de peso… y has vuelto a subir.
Si formas parte del 80 % de las personas que recuperan el peso que perdieron en menos de 5 años, este episodio es para ti.
Hoy te comparto tres errores por los que, desde mi experiencia, se regresa una y otra vez al peso no deseado. No son los únicas, pero son los que confirmo una y otra vez.
Si algo de esto te hace sentido, considéralo. Puedes Hacerlo
🔸 Error 1: No tener una relación sana con las fluctuaciones
Las fluctuaciones de peso son normales. El cuerpo cambia. Creo que todas podemos estar de acuerdo con esto. Pero lo interesante es que, ante la sensación de inflamación, nos hemos acostumbrado a bombardearnos de pensamientos como:
“¡Chin! Otra vez estoy subiendo de peso”,
“Qué fácil subo y qué difícil es para mí bajar”,
“Soy un caso perdido”,
“Ya mejor ni me peso, no soportaré ver el número subiendo”,
“¡Ugh, no soporto tocar mi cuerpo así de inflamado!”
No medimos el impacto de esas frases. No medimos el impacto del auto desprecio que generamos ante cualquier sensación de inflamación o fluctuación. No medimos el impacto del desconecte que creamos con nuestro cuerpo.
Vuelvo a repetirlo: las fluctuaciones son normales. El problema no es la fluctuación… es la historia que nos contamos cuando sucede.
Les hemos puesto la etiqueta de que son malas, que son señal de que vamos por mal camino.
Yo lo he vivido, lo he visto. Y quiero decirte que he comprobado que se puede romper el ciclo con tan solo un cambio de pensamiento.
La clave no está en dejarte de pesar, ni en dejar de verte al espejo, ni mucho menos en castigarte ante una fluctuación.
La clave está en cambiar la relación que tienes con las fluctuaciones de peso. Aceptarlas y responder a ellas con curiosidad, con amor, con confianza… en paz.
Normalizar las fluctuaciones de peso y responder a ellas de una manera diferente.
Concretamente, lo que quiero compartirte en este punto es que una relación amorosa, o al menos objetiva y madura, con tus fluctuaciones puede transformar tu historia con el tema del peso.
¿Cómo se ve esto en la vida?
Si un día notas que estás inflamada, y empiezas a pensar que todo tu esfuerzo ya valió, que no sirvió de nada, que estás condenada a vivir eternamente con peso extra…
Detente. Respira profundo.
Toca tu cuerpo. Date cuenta de que eres humana. Las fluctuaciones son normales.
Regálate una frase de amor, de cuidado. Una frase que te recuerde que ni estás descompuesta ni estás en peligro.
Y que te recuerde que tú puedes hacerte cargo de tomar las mejores decisiones para ti.
¿Cuáles son esas mejores decisiones? Tú lo vas a saber cuando estés ahí, conectada contigo, regalándote amor y paz.
🔸 Error 2: No darle importancia a lo que estás visualizando (aunque sea inconsciente)
Constantemente estamos visualizando lo que viene para nosotras. Generalmente es inconsciente, pero estamos visualizando nuestro futuro… todo el tiempo.
Y muchas veces lo que visualizamos es justo lo que no queremos: el rebote, el fracaso, el “siempre me pasa”.
Y escucha esto: si lo estás recitando, lo estás manifestando.
Hace tiempo, en una llamada, una clienta que estaba pasando por una situación de mucho estrés dijo claramente: “Con esta situación voy a subir todo lo que bajé.”
Honestamente, creo que en ese momento ella se enfocó en otras cosas más urgentes. Incluso, se desapareció por un tiempo del espacio de coaching.
Meses después me contactó y me dijo: “Subí todo lo que había bajado.”
Me hizo recordar esa frase que recitó con tanta certeza. Aunque no era lo que ella quería, era lo que manifestaba. Y se convirtió en su realidad.
Yo misma, durante mucho tiempo, volvía a un número en la báscula porque lo pensaba y lo decía:
“Para mí es muy difícil mantenerme delgada.”
“De la nada subo.”
“Con los años, más fácil aumento.”
La clave aquí es tener presente esto:
No basta con no decirlo. Hay que trabajarlo.
Dedicar un tiempo para decidir, desde el deseo de honrar el regalo de nuestra vida, qué es lo que realmente queremos manifestar… y disponernos a hacerlo.
Visualizar esa versión fit, flexible, ligera, saludable, fuerte, plena, en paz con tu cuerpo es una práctica diaria que puedes disfrutar más de lo que imaginas, y puede impactar profundamente tus resultados. Pruébalo.
🔸 Error 3: No integrar una rutina que contemple los factores que realmente impactan en el peso
Muchas veces creemos que con hacer “una dieta” por un tiempo es suficiente. Y no.
El gran error es no dejar integrada en nuestra vida una práctica diaria, una rutina sostenible que atienda de forma constante los elementos que de verdad afectan el peso.
Y no hablo solo de la comida. Me refiero a:
✧ Tu salud emocional
✧ Tu descanso
✧ Tu relación con el movimiento
✧ Tu conexión contigo misma
✧ Tu alimentación (sí, también)
Todo esto impacta tu peso. No solo la comida.
Aquí la clave:
Si no haces del autocuidado un estilo de vida… vas a regresar a lo mismo.
No es castigo. Es biología.
✨ Bonus:
Otro error que se suele cometer es caer en probar todo lo que está de moda… sin usar el sentido común.
Vivimos en una sociedad que se alimenta del ciclo dieta-rebote. Aunque suene horrible, hay quienes se benefician de que sigamos atrapadas en ese ciclo.
Pero se puede salir de ahí. Desde la conexión con nosotras mismas. Desde el sentido común.
Esto es un trabajo personal, profundo, amoroso.
Esto es lo que yo veo una y otra vez.
Si no cuidamos estos elementos, sí o sí regresamos al peso no deseado.
Porque el cambio no es solo físico. Es interno, es mental, es emocional.
🦋 Y si tú estás lista para hacer este trabajo desde dentro, te invito a que te unas a Mi Mejor Versión.
Entra a monicasosa.com/mmv, súmate a la lista de espera y prepárate para lograr tu peso ideal desde la raíz.
Puedes hacerlo, yo te acompaño
Gracias por escucharme.
Vive espectacular.
Con cariño,
tu coach Mónica 🦋
11:11
291. Cuando la bolsa de totopos no es suficiente
Episode in
Puedes Hacerlo
¿Te ha pasado que tienes una sensación como de “un poquito de hambre”? Necesitas un “alguito” y te preparas algo... unas tostadas, unas papitas con limoncito, te las acabas, y notas que esa necesidad sigue ahí. Luego quizás vas por una segunda servida, o directamente sigues con la bolsa hasta que se acaba. Y al final, te queda una sensación de: “Uy, comí mucho... pero siento que aún necesito algo más”.
Quizás no te pasa con los totopos, pero sí con unos cacahuates, fritos, taquis, nieve o chocolate. Con algo que no era precisamente lo que planeabas comer, pero que en cierto momento del día sientes que necesitas. Te lo comes… y aún así sientes que no es suficiente.
Bueno, a mí sí me ha pasado.
Y fue justo en uno de esos momentos cuando me detuve y me pregunté: “Ok… si la bolsa de totopos no es suficiente, ¿qué es lo que realmente necesito?”
Hace unos días me descubrí experimentando hambre emocional. Y no, no siempre la identifico al instante.
Hace unas semanas, dentro de Mi Mejor Versión, algunas participantes compartieron conmigo que tenían dificultades para diseñar su plan de comida. A partir de eso, retomamos juntas las herramientas básicas y encontramos una estrategia eficiente para que cada quien pudiera diseñar su propio plan de alimentos, de acuerdo a sus gustos, necesidades y objetivos. Una verdadera gozada el recorrido de estas últimas semanas, enfocándonos en que cada una tenga la certeza de que sí puede diseñar su plan ideal.
Y yo también lo hice. Hice mi plan, lo estaba siguiendo, lo estaba disfrutando. Pero me di cuenta de algo: por las tardes me costaba seguirlo. No porque en mi plan de las tardes no incluyera comida rica, sustanciosa o práctica. Pero aun así, en las tardes notaba que necesitaba un “alguito extra”.
Y al observarlo con compasión, entendí que no era que me estuviera reprimiendo o castigando. Lo que estaba sintiendo era hambre emocional. Esa urgencia, esa necesidad, ese vacío que no se sacia con dulce, salado, crunchy ni chocolate.
Nada era suficiente. Y ante esa dificultad, lo más poderoso que pude hacer fue pausar, respirar y preguntarme: ¿Qué es lo que realmente estoy necesitando?
Me di cuenta de algo que ya sabía, pero que incluso a mí, con años en este camino, a veces se me olvida: No era hambre física, era hambre emocional.
Te comparto esto no porque tenga todas las respuestas, sino porque muchas veces nos dejamos llevar por lo que sentimos que “necesitamos” en automático. No nos detenemos a observar ni a preguntarnos si eso que creemos necesitar es real.
Esto es justo lo que hace toda la diferencia en los resultados de mis clientas. No porque sigamos el plan más clean, más orgánico, más antiinflamatorio… sino porque aprendemos a escuchar a nuestro cuerpo y sus verdaderas necesidades.
Y en mi caso, fue al practicar una y otra vez las herramientas que pude reconocer que lo que estaba intentando tapar con comida eran emociones. En lugar de pensar “necesito snacks más pesados, cenas más abundantes, totopos, chocolate…”, me abrí a la pregunta:
¿Qué es lo que realmente necesito?
Y al hacerlo, pude abrirme también a explorar otros “alimentos” que calman esta hambre insaciable: Pausas. Descanso. Movimiento. Desconectarme de redes. Regalarme una frase que me calme y me sostenga.
Tú sabes que yo no estoy en contra de la comida, ni de los totopos, ni del chocolate. Estoy en contra de que creamos que no podemos vivir sin ellos, o de que no nos permitamos descubrir lo saciador que puede ser el descanso, el silencio, la conexión, el respirar, el dormir, el movernos, el bailar.
Por más que sepamos lo que más nos conviene comer, todas necesitamos reconocer el valor de detenernos, observarnos y aprender a procesar lo que sentimos.
Y si esto te está haciendo sentido, quiero dejarte algo muy claro y práctico:
💥 ¿Cómo saber si es hambre física o emocional? 1. El hambre física se siente en el cuerpo. Tu estómago lo pide. No hay duda. La emocional viene de la mente. Aparece de pronto, se detona por algo: la hora, un olor, un comentario.
2. El hambre física es flexible. Puedes comer cualquier alimento real y te sacia. La emocional exige algo específico: pastel, nieve, totopos, chocolate.
3. El hambre física se sacia y te deja en paz. Comes y te sientes nutrida, satisfecha, tranquila. La emocional parece insaciable. Comes… y aún quieres más. Suele dejarte con culpa, frustración o incomodidad.
🔥 Haz la prueba de la pausa. Cuando tengas duda, respira y haz una pausa de 30 minutos. Si el hambre sigue ahí, come algo y disfrútalo. Si se disuelve o cambia, ahí tienes tu respuesta: era tu cuerpo necesitando otra cosa.
Insisto: esto no se trata de dejar de comer. Come lo que te hace bien. Algo poderoso es hacer un plan semanal, y cada mañana —cuando estás clara, descansada y conectada con tus objetivos— ajusta tu plan del día y disponte a seguirlo.
Si en la tarde, cuando estás cansada, sientes una urgencia desesperada por algo que no estaba en tu plan, respira… de verdad: respira con todo tu corazón. Y pregúntate con honestidad: ¿Qué es lo que realmente necesito?
Prueba con nuevos alimentos que no son precisamente comida. Sé paciente. Tú puedes hacerlo.
Y si se te antoja mucho, mucho algo, anótalo. Tal vez quieras incluirlo en otro momento, cuando estés en calma y sepas que lo vas a disfrutar con total conciencia.
Eso solo hará que disfrutes más tus elecciones. Que reconozcas que muchas veces lo que necesitas no es comida, sino descanso, conexión, presencia, silencio, movimiento… tiempo para ti.
Como todo lo que comparto, esto es una invitación a que pruebes y compruebes que cuando cambiamos nuestra manera de pensar, cambiamos espectacularmente nuestra manera de vivir.Sí, podemos lograr nuestra mejor versión.
💌 Si quieres ser parte de Mi Mejor Versión, el espacio de acompañamiento que he creado para compartir contigo estas estrategias y llevarlas a un siguiente nivel hasta hacerlas vida. Accede a monicasosa.com/mmv para unirte en primera fila en cuanto vuelva a abrir las puertas.
Con cariño,
Tu coach Mónica.
11:48
290. La Magia de Soltar la Culpa
Episode in
Puedes Hacerlo
Si últimamente has notado que, en la búsqueda de lograr tu peso ideal, al querer cambiar hábitos, cuando tu avance no es lo que esperabas y te estás hablando feo... quédate conmigo. Es importante atender esto. Lo que hoy compartiré contigo te va a permitir respirar distinto, retomar tu camino desde un espacio más bonito, que combina más contigo. Te lo mereces.
Hoy quiero invitarte a reflexionar en algo que muchas vivimos: la dureza con la que nos tratamos. Esa dureza se traduce en culpa, en remordimiento. Y esto solo nos coloca en ciclos que no nos sirven y que no combinan con esa versión de nosotras mismas que nos sentimos llamadas a crear y vivir.
En los dos episodios anteriores reflexionamos sobre cómo jugamos ciertos roles inconscientemente:
El rol de víctima: que nos debilita.
El rol de salvadora: que nos desgasta y nos desenfoca.
Y en este episodio, la propuesta es observar y detectar si solemos ser nuestras propias verdugas, nuestras propias acusadoras.
Quizá te has acostumbrado a ser esa voz que te critica, que te juzga, que te repite todo lo que hiciste mal. Si es así, hoy quiero recordarte algo que tú sabes: Tú no naciste para vivir en guerra contigo. Tú naciste para mucho más: naciste para florecer, para brillar, para disfrutar y honrar el hermoso regalo de tu vida.
Por más romántico que esto suene... consiéralo. Más que una nueva dieta, más que una nueva rutina de ejercicio... considera que esto es lo que realmente necesitas hoy escuchar y tener presente.
¿Te ha pasado que un día... o muchos días... por ejemplo:
Te comiste ese pan que habías planeado no comerte.
Te prometiste ir a tus clases... y no fuiste.
Cocinaste súper sano... pero después te comiste una bolsa de totopos.
Y ante esto, acto seguido, aparece esa voz dentro de ti… esa voz que parece venir acompañada de un látigo, llena de juicio, de dureza.
Esa voz que muchas veces confundimos con responsabilidad, y que viene con frases como:
"Soy un caso perdido."
"Nunca voy a lograrlo."
"¿Otra vez con el autosabotaje? ¿Qué está mal conmigo?"
"No tengo fuerza de voluntad."
"Soy el colmo. Estoy fatal."
"Qué vergüenza… soy un fraude."
"Soy pésima, la más inconstante."
"Qué horror, voy de mal en peor. ¿Dónde voy a parar?"
¿Te suenan familiares algunas de estas frases?
Con lo que hoy quiero invitarte a que te familiarices más es con esta idea:
Cometer errores no es el problema. No seguir un plan a la perfección no es el problema. Darle cuerda a esa voz que te castiga y que te juzga, sí que lo es.
Y te lo repito para que se te quede grabado:
Cometer errores no es el problema. Darle poder a la voz que juzga y castiga, sí que lo es.
Esa voz nos desempodera, nos aplasta, nos incapacita. Y si te estás identificando con esto, por favor, pausa. Respira profundo. Y no permitas que este descubrimiento desate más culpa.
Una vez más: respira profundo y date cuenta de que puedes soltar y transformar esa conversación cargada de culpa y juicio. Tú puedes hacerlo.
Método SOLTAR – Para liberarte de la culpa y volver a ti Aquí te comparto un paso a paso para soltar la culpa. Es una práctica sencilla y poderosa que te ayudará a reconectar con tu poder, con tu amor propio y con la magia de ser más tú.
Visualiza la palabra SOLTAR, y descubre en cada letra una invitación poderosa:
S – Señala Identifica esa frase que sueles repetirte, que te juzga y te hace sentir culpable. Ponle nombre. Ejemplo: “Soy un caso perdido.”
O – Observa ¿Qué impacto tiene esa frase en ti? ¿Dónde la sientes en el cuerpo? ¿Qué se activa? Permítelo sin juicio. Puede sentirse como una puñalada, como presión, como algo pesado que te debilita.
L – Libera Permite que esas sensaciones se muevan por tu cuerpo hasta dejarlas ir. No tienes que quedarte con ellas para siempre.
T – Transforma Elige conscientemente una nueva frase que te sostenga. Ejemplo:
“Estoy aprendiendo.”
“Confío en mí.”
“Soy un caso extraordinario.”
A – Activa Activa el poder de tu nueva frase en tí!
Escríbela. Dila en voz alta. Permite que se instale en cada célula de tu cuerpo. Muévete con ella. Camina, báilala. Actívala.
R – Respira Respira y experimenta la magia de hacerte cargo de crear y vivir la versión de ti misma que te sientes llamada a ser.
Tú puedes hacerlo! Esto como todo lo que comparto, esto es solo una invitación para que pruebes y compruebes cómo, al cambiar nuestra manera de pensar, claro que podemos cambiar espectacularmente nuestra manera de vivir.
Practica una y otra vez este PODEROSO MÉTODO SOLTAR
Y si quieres ser parte de Mi Mejor Versión, el espacio de acompañamiento que he creado para compartir contigo estas estrategias y llevarlas a un siguiente nivel hasta hacerlas vida. Accede a monicasosa.com/mmv para unirte en primera fila en cuanto vuelva a abrir las puertas.
Con cariño,
Tu coach Mónica.
15:17
289. ¿Te estás olvidando de ti para salvar a alguien más? Aquí está la salida!
Episode in
Puedes Hacerlo
¿Te ha pasado que sientes que necesitas estar para todos, resolverlo todo, apoyar siempre… y al final del día, tú quedas en último lugar?
En este episodio hablamos de un rol muy común, especialmente entre mujeres: el rol de "la salvadora". Esa versión de nosotras que se siente responsable del bienestar de todos, que carga con los problemas ajenos y se va dejando al final. Puede parecer noble… pero muchas veces es una excusa para no hacernos cargo de lo que sí está en nuestras manos: nuestro bienestar físico, emocional y mental.
Aquí te invito a reflexionar: 🌷 ¿Hay algun aspecto de tu vida que estas abandonando por intentar salvar a alguien? 🌷 ¿Cómo puedes atender ese aspecto específico de tu vida, mientras acompañas desde la confianza y el amor?
En este espacio te comparto una propuesta amorosa: acompaña, ama, apoya… pero no te olvides de ti. Porque solo desde tu plenitud puedes realmente inspirar y sostener a otros. No eres Dios. No puedes ni tienes que controlarlo todo.
Y si este mensaje resuena contigo, si te das cuenta de que hoy has pausado tu transformación por ocuparte de todos menos de ti… te invito a dar un paso firme hacia ti misma.
Únete a Mi Mejor Versión en monicasosa.com/mmv y comprobemos juntas que, cuando cambias tu forma de pensar, sí puedes transformar tu historia.
Gracias por escucharme.
Con cariño, Tu coach Mónica.
07:06
288. Cómo superar el dolor de ver ese número en la báscula.
Episode in
Puedes Hacerlo
Si hoy estás aquí porque te ha dolido ver ese número en la báscula, si sientes que te golpeó, te lastimó, te desmotivó, quédate conmigo.
Este episodio es breve, va al grano, y lo grabé pensando especialmente en ti.
Yo he estado ahí. He sentido esa punzada en el pecho al ver un número que no esperaba. Ese número que parece decir: “vas mal”, “no sirvió de nada”, “otra vez fracasaste”.
Y sí, lo sé. Ese número puede doler. Mucho.
Pero hoy quiero compartirte una perspectiva que puede cambiarlo todo: el modelo psicológico conocido como el Triángulo Dramático de Karpman.
Este modelo, desarrollado por el psiquiatra Stephen Karpman, explica cómo muchas veces, sin darnos cuenta, nos posicionamos en tres roles disfuncionales: víctima, verdugo y salvador.
Estos roles —y vivir encarnando estos roles— evidentemente no nos llevan a ser. Nos impiden ser. Son un bloqueo para poder ser las mujeres que verdaderamente queremos ser. Es un obstáculo real.
Desde estos roles no podemos crear nuestra mejor versión.
Y ahora te pregunto: ¿Cómo se ve esto en nuestra relación con la báscula?
Yo me convierto en la víctima, la báscula (o más bien, el número que aparece) es el verdugo, y mi salvador puede ser la comida, el vino, una amiga que me dice “ya, olvídalo”, o incluso esa voz interna que me justifica para soltarme.
Pero, cuando me meto en ese triángulo, pierdo mi poder. Me inmovilizo. Me desgasto. Me desconecto.
Si esto te está resonando, respira profundamente y escucha esta propuesta. Si has solido sentirte como la víctima ante el número en la báscula, la propuesta es que, en lugar de quedarte en ese papel, elijas ser la que se hace cargo, la que sabe estar consigo misma.
Quizá es momento de reconocer que sí hay un dolor que hay que sanar, que hay que trabajar, pero que esta situación específica del número en la báscula puedes enfrentarla de una manera diferente: desde la creatividad, desde la curiosidad, desde preguntarte:
¿Qué puedo aprender de este momento? ¿Qué puedo aprender del número? ¿Qué oportunidad me está dando este número para crecer?
Y en lugar de buscar un salvador, busca una guía. No alguien que te apapache y te diga lo que quieres oír, sino alguien que te acompañe con amor, claridad y verdad.
Yo estoy aquí como tu coach. Y te digo con el corazón: no estás sola.
Pero también te digo: yo no puedo salvarte. La única que puede salvarte eres tú.
Y aquí está lo más revelador: ese número en la báscula no tiene que cambiar para que tú cambies tu manera de verte, de sentirte y de actuar.
Puedes decidir hoy mismo dejar de sufrir, volver a ti y caminar hacia tu mejor versión.
Si quieres hacerlo acompañada, si quieres transformar esta experiencia desde el amor y con claridad, entra a 👉 monicasosa.com/mmv
Ahí te espero, con las puertas abiertas de Mi Mejor Versión.
Y como siempre te digo, esto es solo una invitación a que lo pruebes y lo compruebes:
Cómo cambiando tu manera de pensar, puede cambiar espectacularmente tu manera de vivir.
Te abrazo a la distancia con mis deseos de bienestar para ti y tu familia, y, sobre todo, mis deseos de que tengas un día, una semana y una vida espectacular.
✨ Hasta la próxima.
Con cariño,
Tu coach Mónica
06:36
287. 5 Lecciones de Mi Medio Maratón a los 50.
Episode in
Puedes Hacerlo
Hoy te traigo un episodio muy especial, porque voy a compartirte algo muy personal, pero que estoy segura puede dejarte herramientas muy poderosas para tu propio camino hacia tu peso ideal.
Siento que sobra aclararlo, pero si esta es la primera vez que me escuchas. Este episodio no se trata de técnicas para correr, ni de cómo mejorar tu tiempo, ni de entrenamiento físico. No, no soy coach de running, ni personal trainer. Este episodio es sobre lo que estoy convencida permite el logro de una meta muy puntual. Hoy he querido compartir contigo cómo cambié una conversación interna que por años me había limitado, y cómo ese cambio me permitió lograr esta meta que, honestamente, pensé que ya no era para mí.
Ya veras que, aunque hoy te voy a hablar de un medio maratón que corrí a mis 50, hace poco más de dos semanas ya, lo que realmente quiero que invitarte es a que escuches las lecciones que esta experiencia me dejó. Porque estas lecciones aplican perfectamente a ese camino que tantas veces tu que escuchas este podcast seguramente has intentado recorrer: el de lograr tu peso ideal en paz y definitivamente.
Si eres de las que ha probado mil dietas, que empieza con emoción pero luego se siente frustrada, que se castiga por no ser constante, y que muchas veces se siente sola o confundida, este episodio es para ti.
Quiero contarte que hace ocho años yo había decidido que nunca más iba a volver a correr un medio maratón. Ya había corrido tres, los terminé todos, sí! Pero los terminé todos con lesiones, y eso me hizo quedarme con cierta frustración, y hoy se que sobretodo con lo que me quede fue con una conversación interna que me decía: “yo no soy buena para esto”, “yo no soy capaz de correr sin lastimarme” “no tengo la disciplina para seguir un entrenamiento como debe ser”, “mis piernas no aguantan, mi cuerpo no está hecho para correr”.
Y así me quedé, con esa historia. Una historia muy parecida a la que se que muchas mujeres que me escuchan se cuentan sobre su peso: “yo no puedo”, “mi cuerpo no responde como el de las demás”, “yo no soy capaz”, no tengo la disciplina para lograrlo”
Pero ya sabes que a eso me dedico. A ayudar a mujeres a transformar precisamente esa historia. A cambiar esa conversación. Y eso fue justo lo que hice conmigo.
Ante esa cosquillita, esas ganitas que si que notaba que tenía de ser alguien que disfruta correr que la verdad se me había incrementado en estos últimos años. Entre que tengo la suerte de vivir en Boston y ademas muy cerca de la linea de la meta del maratón, también viendo a mi esposo correr, viendo a mis hijas inspirarse y lograr sus propios medios maratones, me empecé sentir contagiada y a cuestionarme: ¿y si no es cierto que esto no es para mí? ¿Y si no es mi cuerpo… sino lo que me estoy diciendo?
Y cuando llegó esa propuesta o invitación inesperada de mi hija para inscribirme a la rifa de medio maratón de NY, mi respuesta automática fue “no, apuntense ustedes, yo no, porque yo siempre me lastimo, me encantaría pero yo no soy buena para correr”. Pues a partir de responder eso, algo en mí se incomodó. Porque en el fondo, sí quería. Quería darme esa oportunidad, pero hacerlo diferente. Desde otro lugar.
Y fue así como decidí hacerlo, compartí este deseo con mi hija, me inscribí en la rifa, tuve la suerte de entrar. Claro que me dio mucho miedo, incluso tomé la opción de usar mi espacio para un año mas tarde y me dispuse a prepararme, a ser principiante, a buscar aprender, informarme de lo que realmente tenia que considerar para correr un medio maratón, pues a prepararme, mental y fisicamente, a cuidarme, a comprometerme, a vivirlo, y a lograrlo…pero ahora sin lastimarme.
Y aunque ni el camino, ni el recorrido fue perfecto, reconozco que si logré esa meta tal cual me la propuse, terminar el medio maratón sin lastimarme. Lo hice aplicando los conceptos que enseño en el camino hacia el logro de la meta del peso ideal, conceptos que no había aplicado en mis medios maratones anteriores y que hicieron toda la diferencia y aquí estoy, compartiéndote cinco lecciones que me dejó el proceso.
Lección 1: El pasado y la edad no son un obstáculo si eliges usarlos a tu favor. Es que es así: el significado que le demos a nuestra experiencia de vida es determinante en lo que está por venir.
Siempre podemos seguir construyendo nuestra mejor versión, sin importar lo que haya pasado antes.
Lección 2: Si quieres resultados distintos, necesitas acciones distintas y un plan claro que te comprometas a seguir.
Con tanto bombardeo de información que tenemos esto no es nada fácil pero es muy importante hacerlo consciente. Me pasó cuando quería bajar de peso: probar una dieta y otra, y mezclar, hacer inventos hasta terminar confundida y más lejos de mi meta. Así que: asesórate, elige el plan correcto para ti, y deja de coquetear con otras opciones. Escucha a quienes te inspiran y en quienes confías y los demás consejos agradécelos, pero no necesitas aplicarlos todos.
Lección 3: El cuidado de tu mente es tan importante como tu plan.
Sin atención a tus pensamientos, no hay meta que se sostenga.
Este punto es clave. En esta experiencia, me enfoqué en transformar mi conversación interna. Y eso cambió todo.
Pasé del “yo no puedo” al “puedo hacerlo a mi ritmo, escuchando a mi cuerpo, disfrutando el proceso y sintiéndome orgullosa”.
Esa transformación mental fue la base para sostener el entrenamiento/mi plan, no para seguirlo a la perfección (porque no lo seguí a la perfección) pero si para volver una y otra vez a el, para mantenerme constante en el querer mucho lo que me propuse.
Este punto de cuidar la mente es lo que antes no sabia como hacer y sé que esto es lo que muchas veces hace que andemos saltando de plan en plan, porque pensamos que el plan no funciona, cuando en realidad los pensamientos saboteadores son el verdadero obstáculo.
Lección 4: La meta no es el destino, es el camino lo que realmente importa.
Y no se si esto suena a cliché, pero lo viví y lo tengo que decir así. El camino es lo que más se disfruta. Cuando nos convencemos en que lo más importante es la meta y solo queremos llegar a ella dejamos de disfrutar el momento, nos angustiamos, nos estresamos.
Cruzar la línea de llegada o ver logrado ese número en la báscula es emocionante, sí, pero no es ahí en donde esta el logro. Lo valioso está en el recorrido.
Y esto hay que hacerlo consciente. Si te has planteado una meta, hazte cargo de disfrutar, de saborear, de gozar el proceso. Porque si no lo vas a disfrutar… ¿como para qué hacerlo?
Lección 5: No hay nada mas conveniente que disponerse a abrazar a la imperfección, que siempre se aparece incluso cuando se logre la meta.
Queremos hacerlo bien, queremos dar lo mejor, y eso está increíble! Pero la perfección no existe. Ni durante el proceso, ni al cruzar la meta. Ni cuando vas a recoger tu medalla, ni cuando te vas a celebrarlo.
Y parte de abrazar la imperfección es entender que: incluso cuando lo logras, puede que no se sienta perfecto. Puede que pienses: "pude haberlo hecho mejor", "debí haberlo hecho más rápido", ‘uy..no debí hacer esa pausa, no debí probar ese alimento….”fallé en una parte del plan”, etc, etc, etc.
Y justo ahí es donde más necesitas hacer una pausa, abrazar a la imperfección que siempre visita y con ella celebrarte. Sentirte orgullosa, aunque no haya sido perfecto.
Porque lograste algo que te propusiste. Y eso, por sí solo, merece reconocimiento, merece alegría, merece amor.
Plantearse metas y alcanzarlas no es indispensable para ser feliz, pero es una forma muy bonita de vivir con intención. Y si lo haces abrazando tus imperfecciones, todo se vuelve mucho más ligero, más real y mucho más poderoso.
Y bueno, estas fueron cinco lecciones que me dejó esta experiencia de correr un medio maratón a mis 50. Más allá del “running:, esta fue una experiencia de transformación. De re conecte con mi cuerpo, con mi mente, con mi corazón y con mi propósito.
Y quiero decirte a ti, que me escuchas, que si estás en tu propio camino hacia tu peso ideal —y ya probaste de todo y nada parece funcionar—, no estás sola, tu si puedes hacerlo. Y sí… sí es posible lograrlo, cuando hacemos un cambio profundo en nuestra manera de pensar.
Si estas lecciones resonaron contigo, si sientes que es momento de hacer vida todo esto a un siguiente nivel, te invito a que te unas a la lista de espera de Mi Mejor Versión, en 👉 monicasosa.com/mmv
Ahí te avisaré en cuanto abramos las puertas de este espacio, que ha sido diseñado con todo mi corazón, y que estoy convencida es el mejor lugar para lograr tu peso ideal desde el amor propio y la transformación mental.
Porque sí, cuando cambiamos nuestra manera de pensar… cambia todo. Cambia nuestra historia. Y nos permite crear esa versión de nosotras mismas que sabemos que estamos llamadas a ser.
Gracias por escucharme. Te abrazo a la distancia con mis deseos de bienestar para ti y tu familia, y sobre todo, con mis deseos de que tengas un día, una semana y una vida… ¡espectacular!
Hasta la próxima.
Con cariño,
Tu coach Mónica
19:25
You may also like View more
Lavanda y limón
El día que reconocemos que somos energía es el día que damos el primer paso para sanar y/o mejorar situaciones de nuestra vida.
Soy Ana Pomares y quiero que me acompañes en este viaje para mejorarnos energéticamente nosotros y los lugares donde habitamos, descubriremos como equilibrar nuestro campo electromagnético y de ese modo mejorar mental, física y emocionalmente.
¿Me acompañas?
Updated
El Podcast de Jana Fernández
Bienvenidos a mi espacio sobre BIENESTAR, DESCANSO y LONGEVIDAD.
Soy Jana Fernández, máster en Fisiología del Sueño y en Bioética, y autora del libro Aprende a descansar. En este podcast vas a encontrar entrevistas con auténticos EXPERTOS en salud, bienestar, descanso y longevidad, que te darán las herramientas, la inspiración y la motivación que necesitas para alcanzar el bienestar físico, mental y emocional.
Quiero compartir contigo toda la experiencia y el conocimiento científico de los mejores profesionales para que puedas crear tu propia guía para vivir bien.
También puedo acompañarte de forma individual, con mi servicio de Asesoría 1:1, o bien de manera grupal en tu empresa, dando talleres o conferencias a medida de lo que necesites.
Tienes más información en mi newsletter https://janafernandez.substack.com/, en Instagram @janafr @bienestarydescanso y en mi web www.janafernandez.es Updated
Un Día Eres Joven
Un Día Eres Joven y al otro... es mejor. Si estás viviendo la difícil experiencia de ser adulto, ¡te damos la bienvenida, Medianer!
Cada lunes alterno: reflexiones, cultura y ciencia para afrontar los retos de la adultez con humor.
Basándose en estudios científicos, historias personales, libros y series, Ana de la Hoz y Chloé Pueyo contestan a tus preguntas existenciales: ¿Cómo cambiar de trabajo, recordar las contraseñas, hacer que el amor dure... o divorciarte bien? ¿Cómo salirte de una reforma interminable o hacerte amigos? ¿Esto es a todo lo que vas a llegar en la vida? Updated




