Hoy quisiera decirte y enseñarte una expresión que usan mucho los anglosajones es “Dog eat Dog”, así es como llaman al acosador. Lo podemos traducir como “el perro que se come a los otros perros”, unas palabras muy fuertes que ellos han tenido y usado del latín. Hay una expresión para llamar el acosador que es “Canis Canem Edit” con la traducción que te he dicho antes, el perro que se come a sus semejantes, porque tienen una fuerza y una violencia en las palabras. Llamar a un acosador: perro, pero también a las demás, sus víctimas: perros, con el único fundamento, la única finalidad de mostrar que el propio animal, por varios motivos, va a dañar a sus semejantes.
Puede hacerle aparentar como alguien odioso de hecho la primera reacción que tenemos como padres es de odiar al acosador y/o acosadora de nuestros hijos. Pero tenemos que tener un poquito de distanciamiento, un poquito de tranquilidad, porque, Sí hay que ayudar a la víctima, pero también hay que ayudar al acosador, él también es de una forma, una víctima. Puede tener unos problemas familiares, psicológicos, o no sabe cómo relacionarse con los demás y actúa de una manera que él ha visto, con modelos de violencia, de maltrato hacia otras personas o simplemente porque la sociedad, el colegio, sus padres, nosotros, no le enseñamos como puede relacionarse con los demás. Entonces, a ese perro que se come a otros perros semejantes, puede tener sus propios problemas y hay que ayudarle a solventarlos para que deje de acosar, pero también puede ser ese acosador, podría ser o llegar a ser tu propio hijo o tu propia hija acosada. Efectivamente los estudios, muestran que algunos acosados, algunas víctimas de acoso escolar, pasan a ser acosadores. Entonces, ese personaje odioso, ese perro que se come a otros perros, de pronto podría ser tu propio hijo o tu propia hija. Por eso tenemos que tomarlo con calma, aunque sea fácil decirlo ahora, después de que yo haya salido del problema, tengo la distancia para hacerlo, pero una vez que empieza el problema, tenemos esas emociones, esas ganas de pararlo todo y a veces de unas maneras que no son dedicadas. Entonces cuidado, la víctima tiene su necesidad de ayuda y el acosador también, así que consulta tu colegio, consulta tu familia, consulta tu propio hijo, a ver qué se puede hacer para ayudar también al acosador.