
Sin Pelos en la Lengua Roman Nappa
No es poco: se trata del único periodista deportivo en Minas, Lavalleja, que puede darse el
lujo de decir lo que siente. Es por eso que Nappa continúa opinando y no hay nada ni nadie que lo puedan frenar. Los enemigos, obviamente, se amontonan a sus pies... Y una buena porción de popularidad proviene de como es él frente al micrófono en su archifamoso programa "Sin Pelos en la Lengua". Y ahora llegó la hora del periodismo del interior para medirse, competir, ser mejor. Esencia misma del deporte. Llegó el momento, tantas veces postergado, tantas veces requerido, de tener minutos y de poder contestarle al que sea. No en el barrio, ni en el pueblo. En el mundo. A tal punto que aceptamos gustosamente la invitación para participar en su espacio para discutir todos los temas de la Organización del Fútbol del Interior. Y entonces llegó el momento de la verdad. Para los dos fue un desafío extraordinario. Por fin, pudimos comentar sobre el fútbol con las mismas armas que los capitalinos. Lo que pasa que el estar siempre en el ámbito local lo termina "achanchando" a uno, se va dejando acotar por las necesidades propias del ambiente.
No es poco: se trata del único periodista deportivo en Minas, Lavalleja, que puede darse el
lujo de decir lo que siente. Es por eso que Nappa continúa opinando y no hay nada ni nadie que lo puedan frenar. Los enemigos, obviamente, se amontonan a sus pies... Y una buena porción de popularidad proviene de como es él frente al micrófono en su archifamoso programa "Sin Pelos en la Lengua". Y ahora llegó la hora del periodismo del interior para medirse, competir, ser mejor. Esencia misma del deporte. Llegó el momento, tantas veces postergado, tantas veces requerido, de tener minutos y de poder contestarle al que sea. No en el barrio, ni en el pueblo. En el mundo. A tal punto que aceptamos gustosamente la invitación para participar en su espacio para discutir todos los temas de la Organización del Fútbol del Interior. Y entonces llegó el momento de la verdad. Para los dos fue un desafío extraordinario. Por fin, pudimos comentar sobre el fútbol con las mismas armas que los capitalinos. Lo que pasa que el estar siempre en el ámbito local lo termina "achanchando" a uno, se va dejando acotar por las necesidades propias del ambiente.






