Canto 5: The Creative Impetus
SB 5.1: The Activities of Maharaja Priyavrata
SB 5.2: The Activities of Maharaja Agnidhra
SB 5.3: Rsabhadeva’s Appearance in the Womb of Merudevi, the Wife of King Nabhi
SB 5.4: The Characteristics of Rsabhadeva, the Supreme Personality of Godhead
SB 5.5: Lord Rsabhadeva’s Teachings to His Sons
SB 5.6: The Activities of Lord Rsabhadeva
SB 5.7: The Activities of King Bharata
SB 5.8: A Description of the Character of Bharata Maharaja
SB 5.9: The Supreme Character of Jada Bharata
SB 5.10: The Discussion Between Jada Bharata and Maharaja Rahugana
SB 5.11: Jada Bharata Instructs King Rahugana
SB 5.12: Conversation Between Maharaja Rahugana and Jada Bharata
SB 5.13: Further Talks Between King Rahugana and Jada Bharata
SB 5.14: The Material World as the Great Forest of Enjoyment
SB 5.15: The Glories of the Descendants of King Priyavrata
SB 5.16: A Description of Jambudvipa
SB 5.17: The Descent of the River Ganges
SB 5.18: The Prayers Offered to the Lord by the Residents of Jambudvipa
SB 5.19: A Description of the Island of Jambudvipa
SB 5.20: Studying the Structure of the Universe
SB 5.21: The Movements of the Sun
SB 5.22: The Orbits of the Planets
SB 5.23: The ?i?um?ra Planetary Systems
SB 5.24: The Subterranean Heavenly Planets
SB 5.25: The Glories of Lord Ananta
SB 5.26: A Description of the Hellish Planets
SB 5.1
Este capítulo narra la historia del rey Priyavrata, quien, después de disfrutar de la opulencia y la majestad del trono real, regresó al nivel del pleno conocimiento espiritual. Al principio, el rey se sentía desapegado de la opulencia mundana, pero más tarde se apegó a su reino; finalmente volvió a desapegarse del disfrute material y obtuvo la liberación. El rey Pariksit se sorprendió mucho al escuchar esto; estaba algo confundido: ¿Cómo era posible que un devoto sin apego por el disfrute material pudiera más adelante apegarse de nuevo a ese disfrute? Muy sorprendido, preguntó acerca de ello a Sukadeva Gosvami.
Sukadeva Gosvami respondió al rey diciendo que el servicio devocional es trascendental, de modo que no puede verse afectado por ninguna influencia material. Priyavrata había recibido de Narada conocimiento trascendental, y debido a ello, no deseaba ser rey y llevar una vida materialista de disfrute de los sentidos. Sin embargo, ante los ruegos de semidioses superiores, como el Señor Brahma y el rey del cielo, el Señor Indra, Priyavrata acabó por aceptar el reino.
Todo está bajo el control de la Suprema Personalidad de Dios, el controlador supremo, y todo el mundo debe actuar en consecuencia. Del mismo modo que un buey tiene que dejarse llevar por una cuerda atada de sus narices, todas las almas condicionadas se ven obligadas a actuar bajo el hechizo de las modalidades de la naturaleza. De modo que el hombre civilizado actúa siguiendo la institución de varna y asrama. Nadie puede actuar libremente, ni siquiera en la vida materialista. Todo el mundo está obligado a aceptar el cuerpo que el Señor Supremo le ofrece, con los niveles de felicidad y de aflicción que correspondan a ese determinado tipo de cuerpo. Por esa razón, aquel que abandona el hogar y se retira al bosque sin estar preparado, de nuevo vuelve a apegarse a la vida material. La vida familiar se compara a una fortaleza en la que se puede practicar el control de los sentidos. Cuando los sentidos están controlados, lo mismo da vivir en el hogar que en el bosque; no hay diferencia.
Siguiendo la instrucción del Señor Brahma, Maharaja Priyavrata aceptó el trono real; entonces, su padre, Manu, abandonó el hogar y se marchó al bosque. Maharaja Priyavrata se casó con Barhismati, la hija de Visvakarma. En su vientre engendró los siguientes diez hijos: agnidhra, Idhmajihva, Yajñabahu, Mahavira, Hiranyareta, Ghrtaprstha, Savana, Medhatithi, Vitihotra y Kavi. Tuvo también una hija, que se llamó Urjasvati. Maharaja Priyavrata vivió con su esposa y con su familia durante muchos miles de años. Maharaja Priyavrata creó siete océanos y siete islas con los surcos que dejaron las ruedas de su cuadriga. Kavi, Mahavira y Savana, tres de los hijos de Maharaja Priyavrata, entraron en la orden de sannyasa, la cuarta orden de la vida; los otros siete asumieron el gobierno de las siete islas. Maharaja Priyavrata tuvo también una segunda esposa, con la cual tuvo tres hijos: Uttama, Raivata y Tamasa. Todos ellos se elevaron a la posición de manu. De este modo Sukadeva Gosvami explicó cómo llegó Maharaja Priyavrata a la liberación.