
La vampira de Barcelona
A mediados del s. XX, en el año 1952 el matrimonio formado por el demonólogo Ed Warren y su esposa la médium y clarividente Lorraine Warren fundaron la Sociedad de Investigación Psísquica de Nueva Inglaterra y abrieron el Museo del Ocultismos Warren en el sótano de su propia casa.
Decían que los objetos que allí se exponían eran tan peligrosos y contaban con tal fuerza que querían tenerlos bajo su propia supervisión. Además de manera periódica, una vez al mes, desde que lo abrieron al público un cura realiza un ritual de purificación para mantener a los espíritus más revoltosos a raya.
La duración de la visita al museo era de unas 6 horas, en las que el matrimonio explicaba el origen de cada objeto, el uso que se le había dado y la maldición que recaía sobre él, así como las posibles consecuencias para aquel osado que le faltara al respeto o se atreviera a tocarlo.
Hoy El gato sobre la escoba tienen un pase VIP para visitar tan inquietante museo, así que gatos, gatas de la noche subíos a vuestras escobas porque nuestra escoba eleva el vuelo y recorre El Museo Warren. Comenzamos el vuelo.
A mediados del s. XX, en el año 1952 el matrimonio formado por el demonólogo Ed Warren y su esposa la médium y clarividente Lorraine Warren fundaron la Sociedad de Investigación Psísquica de Nueva Inglaterra y abrieron el Museo del Ocultismos Warren en el sótano de su propia casa.
Decían que los objetos que allí se exponían eran tan peligrosos y contaban con tal fuerza que querían tenerlos bajo su propia supervisión. Además de manera periódica, una vez al mes, desde que lo abrieron al público un cura realiza un ritual de purificación para mantener a los espíritus más revoltosos a raya.
La duración de la visita al museo era de unas 6 horas, en las que el matrimonio explicaba el origen de cada objeto, el uso que se le había dado y la maldición que recaía sobre él, así como las posibles consecuencias para aquel osado que le faltara al respeto o se atreviera a tocarlo.
Hoy El gato sobre la escoba tienen un pase VIP para visitar tan inquietante museo, así que gatos, gatas de la noche subíos a vuestras escobas porque nuestra escoba eleva el vuelo y recorre El Museo Warren. Comenzamos el vuelo.





