
Vida del alma
Este Podcast comparte audios en los que el Dr. Rafael Arango Rodriguez, laico comprometido de Colombia, habla, en su emisión del programa de Teleamiga "Biblia, historia y profecía", sobre la importancia de la relación con Jesús y con su Padre en los procesos de conversión, de acercamiento, de perdidas dolorosas; el doctor habla de la importancia de la oración, de su carácter imprescindible en todo proceso de vida cristiana, sobre todo cuando estamos más heridos por los golpes de la vida, del estado de nuestra familia, de nuestra sociedad, de nuestra relación con nuestros semejantes y con Dios.
El camino de vuelta al Padre no es sencillo, pero la "oración mueve la mano de quien todo lo puede" y es Cristo quien la nutre, sin ella es imposible alcanzar los dones del Espíritu Santo, alcanzar a Cristo, vida del alma: Jesús es principio y fin.
Jesús libera del dolor y la enfermedad, libera de la muerte y la esclavitud, pero hay que entregarse a él, entregarle el corazón, luchar incansablemente, participar de la Santa Misa, comulgar, vivir con Él, ser de Él, amarle, quererle, hablarle como al verdadero amigo, como al primer amor. Sin la paciencia y la perseverancia nada se puede. Éstas son dones del Espíritu Santo, obtenidos en la conversación fiel, perseverante, tenaz. La vida y Dios mismo nos presenta pruebas; sin la oración todo está perdido.
Sta Teresa decía que "la paciencia todo lo alcanza" y San Claudio, cuyo texto puedes encontrar aquí en voz de Juan Aguirre, da una lección a todas luces esperanzadora, pero igualmente exigente. Pongamonos pues en camino de oración, en camino de sanación. De la mano de Jesús, volvamos con prontitud a la casa paterna, a veces muy lejana, por la multitud de nuestras rebeldías, pero siempre de puertas abiertas... el dulce Papá Dios vigilante.
Este Podcast comparte audios en los que el Dr. Rafael Arango Rodriguez, laico comprometido de Colombia, habla, en su emisión del programa de Teleamiga "Biblia, historia y profecía", sobre la importancia de la relación con Jesús y con su Padre en los procesos de conversión, de acercamiento, de perdidas dolorosas; el doctor habla de la importancia de la oración, de su carácter imprescindible en todo proceso de vida cristiana, sobre todo cuando estamos más heridos por los golpes de la vida, del estado de nuestra familia, de nuestra sociedad, de nuestra relación con nuestros semejantes y con Dios.
El camino de vuelta al Padre no es sencillo, pero la "oración mueve la mano de quien todo lo puede" y es Cristo quien la nutre, sin ella es imposible alcanzar los dones del Espíritu Santo, alcanzar a Cristo, vida del alma: Jesús es principio y fin.
Jesús libera del dolor y la enfermedad, libera de la muerte y la esclavitud, pero hay que entregarse a él, entregarle el corazón, luchar incansablemente, participar de la Santa Misa, comulgar, vivir con Él, ser de Él, amarle, quererle, hablarle como al verdadero amigo, como al primer amor. Sin la paciencia y la perseverancia nada se puede. Éstas son dones del Espíritu Santo, obtenidos en la conversación fiel, perseverante, tenaz. La vida y Dios mismo nos presenta pruebas; sin la oración todo está perdido.
Sta Teresa decía que "la paciencia todo lo alcanza" y San Claudio, cuyo texto puedes encontrar aquí en voz de Juan Aguirre, da una lección a todas luces esperanzadora, pero igualmente exigente. Pongamonos pues en camino de oración, en camino de sanación. De la mano de Jesús, volvamos con prontitud a la casa paterna, a veces muy lejana, por la multitud de nuestras rebeldías, pero siempre de puertas abiertas... el dulce Papá Dios vigilante.






