

Description of Román Pérez Castañeda
A la central termoeléctrica Antonio Guiteras, Román Pérez Castañeda le conoce cada centímetro al detalles, tanto o quizás más que a su casa, y es que la mayor parte de la vida de este ingeniero se encuentra ligada al gigante de hierro yumurino. Allí durante casi tres décadas ha soñado y hasta perdido el sueño enfrentando desafíos, pero también ha sido feliz. A este santiaguero, devenido matancero, nos acercamos en un nuevo episodio de Palabras con sentido.
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Escuchas Palabras con Sentido, el podcast del periódico Girón, donde conocerás historias de vida de prestigiosos y populares matanceros de cuna o de corazón.
Soy Ana Cristina Rodríguez y te invito a que me acompañes los próximos minutos.
Soy Román Férez Castañeda y me identifico como una persona honesta, no traidor a nada, no me gusta traicionar a nadie ni a nada, por eso la honestidad y amante de la disciplina de todo tipo, es eso.
A la central de Hormoeléctrica Antonio Guitérrez, Román Férez Castañeda le conoce cada centímetro con detalle, tanto o quizás más que a su casa, y es que la mayor parte de la vida de este ingeniero se encuentra ligada al gigante de hierro Yumurino.
Allí, entre sus paredes, durante casi tres décadas ha soñado y hasta ha perdido el sueño enfrentando desafíos, pero también ha sido feliz.
A este santiaguero devenido matancero nos acercamos en un nuevo episodio de Palabras con Sentido.
Yo nací en la provincia de Santiago de Cuba.
Hay un pueblo en Santiago de Cuba que se llama Los Negros de Baire, muy cerca de Baire, donde se yo el grito de Baire, a catorce kilómetros de Baire, un pueblito muy humilde, pequeño, pero allí nacimos.
Y allí estuvimos hasta cumplir cinco años, cuando comenzó la escuela, y bueno, por razones, la familia de mi papá vivía en La Habana, en Guine, y bueno, tenía un hermano que se había mudado para ir con mis tíos en Guine, y un día vine a visitarlo y me quedé, no fui más a Oriente.
Sin ningún otro interés que estar con él y compartir, en esos momentos no éramos conscientes de esto, de que sin Oriente, sin Occidente, solamente un problema de unificación familiar, y me quedé en Guine, y ahí, entonces, pero bueno, nacer, viví mis primeros cinco años de vida por allá, ya después de lo otro, el resto de estudiante lo hice ahí en Guine, provincia de Habana, y a partir del doce grado, que fue en La Habana, bueno, ahí estudiamos en La Habana, después nos fuimos, como dije, a Moscú, después de los estudios, ya me había casado con una muchacha de aquí de Matanza, empecé a vivir aquí en Matanza, muy difícil, porque vivía en Matanza, trabajaba en La Habana y atendía Sin Fuego.
La vida, pasaba mucho tiempo en carretera, yendo de Sin Fuego, Matanza, a La Habana, pasamos muchas horas, aunque en aquella época todavía el transporte no estaba malo, y lo mismo te encontraba guagua de la transportación nacional, que tal, si, que cualquier cosa, que eran aceptables los salarios y las cosas, eso la vida.
Cuando yo estaba en once grado, íbamos a mitad de curso, ya listo para ir a doce grado, pues en Cuba se decidió abrir un premio visitario de ciencias exactas, que la idea era no solo preparar a los estudiantes más profundamente en esas ciencias, que se le dicen ciencias exactas, matemáticas, física, química, no solo su preparación, sino era una preparación dirigida específicamente a un desarrollo que el país estaba previendo, sobre todo en la esfera nuclear, que requería, habían algunos estudiantes que, sin haber estado en una preparación especial, sino que lo tomaban de las escuelas normales, pero como la mayoría de esas carreras se estudian, se estudiaban en países fuera de Cuba, entonces se veía que los estudiantes cubanos eran intruidos, pero había una elevada falta de conocimientos, que se pasaba mucho trabajo los estudiantes, sobre todo en los primeros años de estudio, de forma que los estudiantes sufrían mucho, por eso al darse cuenta de eso, el país lo primero que hace, es crear estas escuelas de ciencias exactas, donde se da una preparación intensiva, incluso en las asignaturas de ciencias exactas, porque era un préstamo, se daban todas las asignaturas, historia, se daba de todo, pero se intensificaba en esas asignaturas de ciencias exactas, matemáticas, física.
Nosotros incluso, esas asignaturas nos las daban profesores de la universidad, y nosotros transcurríamos, o sea, el doce grado nuestro en esas asignaturas fue hilarioso.


















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