
Santa Francisca Javiera Cabrini

Description of Santa Francisca Javiera Cabrini
Una mujer incansable que cambió para siempre la vida de las comunidades más pobres en Estados Unidos y se convirtió en la primera mujer americana en ser beatificada.
🎬 La reciente película «Cabrini. Una Mujer Italiana», estrenada en EE.UU. el 8 de marzo de 2024, retrata los desafíos extraordinarios que enfrentó esta santa.
De niña, estuvo a punto de ahogarse y más tarde fue diagnosticada con un pronóstico post-tuberculoso: los médicos le daban solo un año de vida… cada año.
Pero ella vivía uno más. Y otro. Y otro. Porque tenía un propósito firme: crear lo que llamaba «el imperio de la esperanza». ✨
🧡 Fundó escuelas, hospitales, hogares para huérfanos y toda obra que hiciera falta.
En 1950, el Papa Pío XII la proclamó patrona de los inmigrantes.
Con apenas «cinco panes y dos peces», supo poner la mesa para millones.
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Muchas gracias.
Abran los ojos. Esto es Estados Unidos, la nación más grande del mundo, donde las ratas viven mejor que los niños italianos.
Vamos a construir un imperio de esperanza.
Primero debemos conquistar Nueva York.
Nuestra Nueva York está siendo amenazada por una ola de suciedad de piel morena.
¿Siguen viniendo? Deberían enviarnos a todos de vuelta.
Debemos mostrarles que somos gente con dignidad.
Quiero construir un orfanato y darle a los niños abandonados el amor que tanto necesitan.
¿Se está pidiendo mi permiso? No, su misión ha terminado, madre.
Mi misión apenas comienza.
Este es un hermoso lugar para vivir.
Ahora debemos llenarlo con niños.
Cuidado, madre, o este lugar la devorará.
Está bajo arresto.
Ni el papa podrá protegerla de lo que viene.
Tendrán que aprender a enfrentar sus miedos.
¿Quién demonio se cree que es? Soy una mujer.
¡Y soy italiana! ¡Todos somos iguales! ¡Somos seres humanos! ¡Hijos de Dios! Creo que una monja me está amenazando.
Muchos de estos italianos ya son estadounidenses.
Con solo un piccolo gesto de amor puedo cambiar cualquier cosa.
Hola, hermana, ¿cómo estás? Bienvenida.
Gracias por estar, gracias por esperarnos.
Buenos días, ¿qué tal? ¿Cómo estás? Se te escuchó muy bajito. A ver, saludame de nuevo.
Buenos días, ¿cómo están todos? Ahí está. Vas a tener que acercarte un poquito al micrófono.
Con mucho gusto, muchas gracias por este momento, por compartir un poco de la vida de nuestra fundadora y las acciones que llevamos adelante, llevando al legado que ella nos dejó a nosotras.
Lo primero que me llama la atención es la comparación entre el hábito que ella usaba, muy austero, muy no sé qué nombre ponerle, y que vos no tenés hábito.
¿Cómo es eso? No, no es que no tenés...
Vamos vestida de gris y blanco, es que sí.
Pero el de ella no era un hábito, era la vestimenta propia de la época.
Ella no quiso usar un hábito, sino era la propia ropa que se usaba en aquel momento, en aquel siglo.
De la época.
Y parecía que era todo negro, un cuellito blanco, sí.
Pero siempre...
No era un hábito, sino era la ropa de ese momento, en ese siglo, en ese mundo, Italia.
Yo siempre suelo decir que los hábitos hoy se usan como un elemento diferenciador o de distinción, pero que la mayoría de las veces los fundadores de instituciones religiosas usaban el hábito para confundirse con los campesinos, o con los más pobres, o con los obreros.
Entonces cambió totalmente el significado del hábito.
No juzgo, simplemente que la mayoría de los hábitos que nosotros vemos, que hoy llaman la atención en la calle, uno dice, ah, iba una monja inmediatamente, ¿no? O un monje.
Pero a pesar de todo, porque nosotros vamos de camisa blanca y gris, trajecito gris, la gente reconoce quién es una religiosa o quién es otra persona que es un laico.
Nosotros también somos laicas, por supuesto, hay que ser religiosas.
Pero la gente se da cuenta.
No, nuestro es un...
Vamos todas iguales, gris y blanco.
Y se cambió después del Vaticano, seguro.















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