
Description of Sudáfrica 2010 (Carlovich Mundial)
Sudáfrica 2010, cuando España cambió el fútbol
Café Carlovich llega a Sudáfrica 2010, el Mundial donde el fútbol dejó de ser lo que era.
España no solo ganó…
impuso una forma de entender el juego.
El balón como religión.
La paciencia como arma.
Y un equipo que convirtió el control en dominio absoluto.
Pero no fue un camino fácil:
Una derrota inicial ante Suiza.
Partidos al límite.
Y una final tensa, áspera, casi violenta ante Países Bajos.
Hasta que en el minuto 116…
Iniesta cambió la historia.
El gol más importante del fútbol español.
El Mundial que redefinió una época.
🟤 Café Carlovich | El fútbol no se olvida
This content is generated from the locution of the audio so it may contain errors.
Corría el minuto 61 en Johannesburgo cuando un pase imposible de Wesley Snyder dejó solo a Arjen Robben delante de Iker Casillas. De nuevo, un delantero holandés tenía la oportunidad de vengar a la naranja mecánica de Rinus Michels después de que Rob Resenbrink estrellara un disparo en el poste en el último minuto de la final del Mundial de 1978 frente a Argentina. 32 años después, era el delantero del Bayern el que vivía el momento con el que todo futbolista sueña desde niño. Robben amagó, Casillas se venció y todo parecía indicar que el balón acabaría dentro de la portería. Pero cuando el gol parecía inevitable, el capitán español sacó una pierna imposible. Hoy en Café Karlovich os traemos la final del Mundial de Sudáfrica 2010. Saludos, bienvenidos, bienvenidas, amigos y amigas del fútbol retro, del fútbol vintage, del fútbol nostálgico, en definitiva, de ese fútbol de ayer que tanto nos gusta recordar hoy.
Y bienvenido una semana más al gran santo don Marcos Rojo. ¿Qué tal, Marcos? ¿Cómo estás? ¿Qué tal, Toni? Pues hoy un poco desanimado, si te digo la verdad, porque me he dado cuenta de que ya han pasado 16 años desde el 2010, cuando estuvimos hablando de hacer capítulos dedicados a campeonatos del mundo, a finales de mundiales, y tú me dijiste que podíamos hacer también el España-Holanda del 2010, y yo al principio, pues... Pensé que no, que no entraba dentro de la scope, ¿no? Que nosotros contemplamos en el Café Karlovich, eso que decimos siempre, cuando hacemos el once de gala, ¿no? De quince años hacia atrás. Pero sí, sí, o sea, hay que hacer una cuenta muy fácil para darse cuenta de que ya han pasado dieciséis años de algo que consideramos muy reciente. Así que, bueno, pues me he llevado un palo. De cómo pasa el tiempo, una prueba más de ello, pero bueno, oye, yo creo que igualmente, gracias a eso también, será un capítulo en el que podremos hablar de cosas que hemos vivido ya no en la adolescencia, sino ya en la madurez y no hace tanto, por lo cual incluso podemos comentar acerca de jugadores a los que hemos visto jugar muchas veces, cosa que hasta ahora no nos había pasado tanto.
Exacto, ahí tenemos ya de nuestro día a día, ¿no? Otro dato de Morredor, Marcos, un año antes tan solo estábamos de Erasmus, o sea, es que con este dato simplemente ya a quemarte, ¿no? Pero bueno, es un capítulo que traemos con mucha alegría, que traemos con mucha ilusión, que le hemos dedicado mucho tiempo a su preparación, así que no nos vamos a hundir aquí en la miseria del paso del tiempo, al contrario, lo vamos a recordar con mucho gozo, mucha alegría y con todo el rigor que siempre os traemos. Recordad que ya tenemos varios capítulos a nuestras espaldas. Ya hemos tenido mundiales en los 70, hemos tenido mundiales en los 90. Y, Marcos, este ya sí que sí, que sí, que sí, 100% mil por mil mundial siglo XXI. Sí, este ya no hay que pensar en que es un mundial tipo siglo XXI como el de Francia 98, sino que efectivamente lo fue y ya habían entrado en el siglo XXI. Un mundial celebrado en Sudáfrica en una decisión que tomó la FIFA en el año 2001 y que volvía a suponer salirse del clásico duopolio que había existido hasta entonces entre Europa y América que ya se había roto en el mundial de Corea y Japón en el 2002.
Y es que tras una época oscura en la que los más de 40 años de la apartheid habían excluido al país de cualquier oportunidad de organizar el evento o cualquier evento deportivo, Sudáfrica mostró al mundo de lo que era capaz ya con la Copa del Mundo de Rugby de 1995, que nos dejó aquella imagen mítica de Nelson Mandela entregando el trofeo de capitán a François Pienard, que dio origen a la película Invictus, que seguro, Toni, que tú, un amante del cine de deporte, pues lo habrás visto. Enorme Matt Damon en su interpretación. El propio Mandela, de hecho, fue uno de los grandes promotores de la candidatura y el gobierno sudafricano no escatimó a la hora de invertir en infraestructuras. Y la Copa Confederaciones, que todavía se celebra por aquel entonces, en 2009, sirvió de ensayo general y nos mostró que la sede estaba más que preparada, con unos estadios de primerísimo nivel, entre ellos la corona, el Soccer City de Johannesburgo, que iba a ser la sede de la final. En lo que ha sido una tendencia que no ha hecho más que crecer hasta las 48 selecciones que disputan el actual Mundial en 2026, por aquel entonces iban a disputarse el título 32 equipos, con el formato que ya no se volvió a abandonar.





















Comments of Sudáfrica 2010 (Carlovich Mundial)